La nueva propuesta del programa Teatro y Memoria se presenta en el Espacio para la Memoria ex Comisaría 5ta de La Plata. Con funciones completas y alta demanda, la obra recupera el pasado reciente desde una historia ficcionada que dialoga con el presente.

Este sábado 18 de abril, con entradas completamente agotadas, se realizará una función abierta de “Pequeña trinchera de palabras” en el Auditorio del Espacio para la Memoria ex Comisaría 5ta (Diagonal 74 N°2873, La Plata). La obra, escrita en el marco del 50 aniversario del último Golpe de Estado, forma parte del programa Teatro y Memoria y, según contó Eleonora Gottlieb, “en 24 horas se agotaron todas las entradas”.
Se trata de una nueva producción del espacio, donde desde hace tres años trabajan junto a Diego Mendoza Peña y Estanislao Pedernera en propuestas teatrales destinadas principalmente a instituciones educativas. “Primero hicimos ‘Celina y las cartas’, que ya lleva más de cien funciones; luego ‘Un millón y medio de ideas’ para escuelas primarias; y ahora estrenamos esta nueva propuesta”, explicó Gottlieb. Ante la creciente demanda, decidieron sumar funciones abiertas al público general una vez por mes, además de las destinadas a escuelas.
La obra sitúa su acción el 24 de marzo de 1977 en una radio de La Plata, donde dos periodistas deben decidir entre obedecer la línea editorial impuesta o sostener sus convicciones. “Es una ficción que toma elementos reales: el balance del primer año del golpe publicado por la Sociedad Rural y la carta de Rodolfo Walsh. Los personajes son inventados, pero no esos documentos, y esa tensión es la que atraviesa la obra”, señaló.
Para Gottlieb, el teatro es ante todo una herramienta de comunicación. “Siempre lo entendí como una forma de transmitir lo que pensamos. Cada material parte de preguntarnos qué necesitamos decir y con quiénes”, afirmó en diálogo con Cacodelphia. En ese sentido, destacó el valor del arte para generar empatía: “El teatro interpela de una manera distinta. No es lo mismo que verlo en una pantalla. Los chicos y adolescentes se encuentran con una experiencia que los conmueve, los hace preguntar, pensar, vincularse con historias propias”.
Esa dimensión se profundiza en el trabajo con la memoria reciente. “Cuando empezamos a escribir la obra queríamos hablar del plan económico de la dictadura, pero la realidad nos superó. Hoy leemos a Walsh y lo que describe se parece mucho a lo que estamos viviendo”, sostuvo. Y agregó: “Nos importa el pasado, tener memoria, pero también el presente, poder vincularlo con el recorte de derechos que vivimos hoy”.
El impacto en el público es diverso pero intenso. “Los chicos suelen quedar muy conmovidos, hacen preguntas, cuentan historias familiares. Y los adultos se reconocen en elementos de época como la música o las propagandas radiales. Es una experiencia fuerte, dolorosa y movilizadora, pero también muy valorada”, explicó.
Actualmente, el espacio sostiene funciones de lunes a jueves y ya agenda fechas hasta septiembre. “Con las tres obras estamos haciendo cuatro funciones por semana, hay muchísima demanda”, contó.
Todas las actividades son gratuitas, un aspecto central del proyecto. “La mayoría de los chicos que vienen ven teatro por primera vez. Creemos que el acceso a la cultura es un derecho muy vulnerado, y esta es nuestra manera de garantizarlo”, afirmó.
Además de las funciones, el espacio ofrece visitas guiadas y recientemente inauguró una puesta museográfica del sitio histórico. Quienes deseen asistir o participar pueden comunicarse a través de sus redes sociales.
De este modo, “Pequeña trinchera de palabras” se consolida como una propuesta que no solo revisita el pasado, sino que lo pone en diálogo con el presente, apostando al teatro como una herramienta viva de memoria, reflexión y encuentro.
