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“Horacio Guarany nos sigue dando coraje”: La Nadia Matilde y un homenaje al cantor del pueblo en Berisso

La cantora y productora cultural encabezará este sábado 2 de mayo un recital especial en el Bar Raíces del Dawson. Repasó el proceso de construcción del espectáculo, la vigencia política y emocional de la obra del cantor y el desafío de interpretar un repertorio que sigue atravesando generaciones.

La obra de Horacio Guarany volverá a sonar este sábado 2 de mayo en Berisso, en una noche donde la música popular, la memoria y el compromiso social serán protagonistas. El homenaje tendrá lugar en el Bar Raíces del Dawson y estará encabezado por La Nadia Matilde, cantora y productora cultural radicada en La Plata desde hace veinte años, junto a una banda integrada por músicos de la región e invitados especiales.

El espectáculo, que ya tuvo presentaciones durante 2025 en Casa Suiza de La Plata y en el Almacén Montes de Oca de Ignacio Correas, busca recuperar la dimensión artística, humana y política de Horacio Guarany a través de un recorrido por sus canciones más emblemáticas.

“La idea de homenajear al cantor del pueblo surgió hace más de diez años, cuando nos conocimos con Leonel Olivero. Desde entonces siempre cantamos sus canciones y pensamos mucho en sus reflexiones, tanto como artista como ser humano. Entonces esa intención de hacerle un homenaje estuvo siempre latente, hasta que el año pasado, al cumplirse los cien años de su nacimiento, sentimos que era el momento indicado y nos pusimos a producirlo con tiempo. Porque la obra de Horacio es muy compleja: él era un ser súper simple y complejo a la vez, por todo lo que representa. Hubo que sentarse a pensar cómo y desde dónde lo íbamos a abordar, cuál iba a ser el repertorio —que es infinito— y cómo serían los arreglos vocales. El espectáculo lo estrenamos el año pasado en Casa Suiza y ahí sucedió la magia de Horacio Guarany”, contó La Nadia Matilde.

La artista sostuvo que la vigencia de Guarany está profundamente ligada al presente político y social argentino. “De alguna forma, pienso que en este contexto social y político que estamos atravesando, la obra de Horacio Guarany funciona como una especie de descarga. Lamentablemente sigue siendo tan actual que no aparece como una foto del recuerdo, sino como algo que se resignifica constantemente. Lo mismo pasa con las canciones de Atahualpa Yupanqui, Violeta Parra o Víctor Jara, artistas a quienes también hemos homenajeado porque son imprescindibles", dijo en Cacodelphia. "Hoy seguimos necesitando cantar esas obras porque nos dan respuestas, consuelo, esperanza y nos acompañan. La obra de Guarany nos brinda todo eso y, además, nos recuerda el coraje que tenemos y la fuerza que nace cuando nos juntamos y nos abrazamos para pelear sin resignación. Nos envalentona y nos devuelve también la posibilidad de militar un poco más por fuera de las redes sociales”, agregó.

Para planificar el homenaje, la cantora realizó una profunda inmersión en el universo del cantor santafesino. “Para preparar este homenaje me escuché la discografía de Horacio Guarany, pero también escuché y leí sus entrevistas”, explicó. En ese recorrido apareció una idea central que atraviesa toda la propuesta artística.

“Hay una palabra que es clave en todo esto y es el compromiso. Horacio Guarany militaba el compromiso: decía que había que comprometerse, ser serios y decir claramente dónde estaba parado cada uno. Por eso, creo que la palabra compromiso es una de las que mejor lo representa”, afirmó.

La Nadia Matilde también reflexionó sobre la simplificación mediática que muchas veces recayó sobre la figura del cantor popular. “La figura pública de Horacio Guarany, sobre todo en sus últimos años, quedó muy reducida a una mirada caricaturesca. Pero cuando uno escucha su repertorio y ve a la gente cantar sus canciones con alegría y dolor al mismo tiempo —las más políticas, las de amor, las del exilio— entiende que nadie está recordando ese personaje simplificado. Lo que vuelve es el Horacio que la peleó, el que tuvo que exiliarse y el que recibió a sus compañeros en el exilio. Por eso es necesario ir un poco más allá del chiste que quedó flotando y comprender de qué hablaba, cómo hablaba y también asumir que somos seres profundamente contradictorios. Mirar a Horacio desde ese lugar humano, reconociendo tanto las cosas increíbles que hizo como aquellas con las que quizá no estamos tan de acuerdo, es también una forma más honesta de recordarlo”, señaló.

En esa misma línea, explicó cuál fue la postura artística que tomaron al momento de construir el espectáculo: “Nosotros intentamos entender que el artista homenajeado está siempre por delante de quienes lo interpretan. No importa La Nadia Matilde: lo que verdaderamente importa es Horacio Guarany. Somos nosotros quienes estamos al servicio de ese artista y de su repertorio, para que la gente pueda conectarse con su obra y con todo lo que representa, sin que nuestra presencia quede por delante de eso”.

La elección del repertorio fue uno de los momentos más complejos del proceso creativo. “La selección del repertorio fue realmente muy difícil porque queríamos cantar todas las canciones, pero tuvimos que poner ciertos límites; de lo contrario, el espectáculo habría durado dieciocho días. Intentamos construir un recorrido amplio, incluyendo sus canciones de amor —que tienen una poesía insuperable—, las que escribió en el exilio, sus zambas memorables, aquellas obras que él inmortalizó aunque no fueran de su autoría y también las canciones más festivas. Incluso incorporamos una que no tiene ese tono celebratorio, ‘No sé quién’, que habla de la dictadura: una canción profundamente atravesada por su tiempo, tremenda, oscura y muy fuerte, que nos parecía importante incluir para comprender la dimensión completa de lo que escribió Horacio. Además, muchas de las canciones que hoy reconocemos como clásicos del repertorio popular se transformaron en himnos gracias a él”, explicó.

El espectáculo contará además con artistas invitados que aportarán nuevas miradas sobre la obra de Horacio Guarany. Estarán Los Hermanos Herrera, quienes interpretarán un repertorio elegido especialmente por ellos, por fuera de las canciones que ya integraban la propuesta original. Y también participará el cantor berissense Maxi Martínez. La banda que acompaña a Nadia Matilde está conformada por Tato Ibarguren en percusión, Javier Ordoñez en bajo, Leonel Olivero en guitarra y cuatro venezolano, Jonatán Miranda en violín y guitarrón, y Gabriel Ouber, en arpa paraguaya.

Hitos y trayectoria

La cantora también repasó las distintas etapas musicales de Guarany y la evolución de su interpretación. “Los primeros discos de Horacio tienen una orquestación increíble, muy ligada a la época y a esa estética musical. Después llegará el tiempo de las guitarras y el bombo de Palito. También, con los años, fue cambiando su voz y su manera de interpretar las canciones”, recordó.

Uno de los aspectos más íntimos del diálogo con la obra de Guarany apareció cuando Nadia habló de su experiencia personal como intérprete. “Cuando empecé a interpretar la obra de Horacio Guarany me hice muchas preguntas, porque su voz y toda su energía son absolutamente inconfundibles: la voz de Horacio es la voz de Horacio acá y en la China. Entonces me preguntaba qué quería hacer yo con eso: si intentar parecerme a él, contraponerme o simplemente contagiarme de su manera de decir. Además, mi voz es femenina y la de él profundamente masculina. Con el tiempo entendí que lo importante era conectarme con lo que Horacio me provoca a mí y con el lugar desde donde nace ese vínculo. Porque Horacio no es solo un referente de nuestra cultura: también me trae a mi padre y a mi madre. Mi viejo era prender el fuego y escuchar a Horacio, entonces también hubo una búsqueda en esos sentimientos y en esas sensaciones primarias que me unen a su repertorio. Desde ahí fui construyendo mi relación con el repertorio, tratando de dar lo mejor de mí como intérprete. Y no ha sido fácil: tuve que leer, escuchar y cantar muchísimo para intentar ponerle cuerpo y verdad a las canciones de Horacio Guarany. Y es esa una búsqueda que todavía sigo transitando”, relató.

Para Nadia, buena parte de la permanencia de Guarany en el corazón popular está ligada a esa capacidad de reunir emoción y lucha en una misma canción. “Horacio Guarany siempre nos vincula con situaciones de amor y, por eso, sigue despertando algo profundamente emotivo desde donde uno puede pararse para cantar sus canciones. Su obra remite al cariño, al hogar, al cuidado y a la familia. Quizá tenga que ver con eso la enorme presencia que todavía conservan sus canciones en la vida cotidiana: muchas parecen pensadas para una mesa compartida, para una reunión familiar, para ese momento de encuentro entre afectos. Pero también están aquellas canciones que invitan a tomar coraje, a levantar la voz y salir a pelear por lo que uno cree. Su repertorio atravesó todo el entramado social y emocional de nuestro pueblo. Por eso Horacio fue, y sigue siendo, el cantor popular, profundamente querido por la gente”, afirmó.

Finalmente, la cantora reflexionó sobre el vínculo de las nuevas generaciones con la música popular latinoamericana y la importancia de sostener la transmisión cultural. “He preguntado entre los jóvenes y muchos no conocen a Horacio Guarany, o lo identifican apenas a través de sus abuelos. En general, el acercamiento a su obra llega por esa transmisión familiar. Aun así, quedan ciertos vestigios de Horacio en las nuevas generaciones, incluso en aquellas que no están tan vinculadas al ámbito folklórico. Me gusta hacer esos sondeos: también preguntaba por Silvio Rodríguez y muchos no tenían idea de quién era, hasta que grabó con Milo J y esos cruces generacionales permitieron que empezaran a descubrirlo. Lo mismo pasó cuando Soledad homenajeó a Horacio, y eso es muy importante. Porque son artistas imprescindibles, parte de lo que nos constituye culturalmente y por eso es algo que no deberíamos perder”, concluyó.

El homenaje a Horacio Guarany se realizará este sábado 2 de mayo en el Bar Raíces del Dawson, ubicado en calles Nueva York y Marsella, en Berisso. Una noche para reencontrarse con canciones que siguen hablando del amor, la memoria, el pueblo y la dignidad.

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