Fue en Radio Futura, en el marco del evento "Enraizar la voz", con música y poesía a cargo de Martín Raninqueo, Patricia Ledesma Melin, Liliana Cheuquehuala, Martín Riquelme Inalef y Néstor Ayelef.

"Somos la lof Challwako Triwe, que significa Arroyo El Pescado y el Laurel, elegimos tejernos en comunidad, conformar un telar donde fortalecernos, organizarnos y sostener cada hilo, que antes andaba suelto. Decidimos narrar nuestro pewma, la comunidad CHALLWAKO TRIWE, ceremonializar el encuentro, desde el lenguaje artístico, nuestras forma mapurbe de transitar este territorio", expresaron desde la comunidad que se presentó este sábado 13 de junio por primera vez en Radio Futura.
Fueron parte del evento Martín Raninqueo, Patricia Ledesma Melin, Liliana Cheuquehuala, Martín Riquelme Inalef y Néstor Ayelef que compartieron su poética, sus producciones visuales y sus canciones donde reafirman y ponen en común sus raíces mapuche.
"Compartiremos nuestros cantos y nuestras contadas. En nuestra oralitura van a encontrar las risas, los llantos, los gritos, los silencios. Van a encontrar nuestro cuerpo. Elegimos enraizar nuestra voz en esta esquina, en la zona sur, elegimos enraizarnos en cuerpo, voz y comunidad. Nosotras, que andábamos sueltas, elegimos volver hacer este telar. En el telar hay un saber ancestral, se transmiten conocimientos, la memoria y los linajes maternos", expresó Patricia Ledesma, parte de la comunidad.
Palabras de presentación de la comunidad
El pueblo mapuche es una nación con una historia milenaria, la cual -según estudios científicos realizados por la Universidad de Zurich y la Universidad Católica de Chile- tiene una presencia en el sur americano que ronda entre los 12 mil y 15 mil años. Una nación porque existe un territorio, una lengua, una cultura y una cosmovisión compartida. Nos consideramos argentinos porque en este estado el que usurpó nuestros territorios, hoy en día ejercemos nuestros derechos y obligaciones sin renunciar a nuestra nacionalidad de origen porque es aquí donde están nuestras profundas raíces.
Existe una diferencia entre Estado y nación. El Estado tiene una organización política y jurídica, límites políticos y geográficos que lo separan de otros estados. Una nación en cambio comparte tradiciones, una cultura y un territorio donde se desarrolla la vida. Si bien Argentina reconoce la preexistencia de los pueblos originarios en su constitución, no reconoce a las distintas naciones originarias. En resumen, Argentina no es un Estado plurinacional ni reconoce la autonomía de los pueblos originarios. El pueblo Mapuche, en defensa de su forma de vida y de sus territorios, resistió a la colonización durante cientos de años llegando un acuerdo con la corona española en el llamado Pacto de Quilín en el año 1641. Pero fue la conformación de los estados argentino y chileno lo que provocó un genocidio contra nuestro pueblo para saquear nuestros territorios. En Chile ese proceso se llamó pacificación de la Araucanía en Argentina, campaña del desierto, que toma como fecho emblemática un 25 de mayo del año 1879, fecha aniversario de la Revolución de Mayo, donde el general Roca hizo la bandera argentina en Choele Choel, provincia de Río Negro. Es decir, los pueblos originarios eran vistos por el Estado argentino como invasores extranjeros.
No existe en nuestra cultura un concepto como el de soberanía tal cual se entiende en la cultura occidental. El territorio Mapuche, llamado Wall Mapu, no tenía ni tiene límites de marcados, si bien hoy podemos ubicar esa zona, que iba de océano a océano y cruza la Cordillera de los Andes. Allí convivían y conviven las cuatro familias Mapuche: los lafkenche o gente de los mares del oeste, los huilliche, gente del sur, los pikunche, gente del norte, y los puelche, gente del este, es decir, los Mapuche, que hoy seguimos habitando el territorio argentino.
Fue el ideario de un país agrícola-ganadero el que llevó al Estado argentino a perpetrar un genocidio para apropiarse de los territorios de nuestro pueblo. Por otra parte, quisiéramos dejar en claro nuestra postura en relación a aquello que cuando se habla de soberanía se denomina como nuestros recursos naturales. La palabra recursos le imprime a la palabra naturales una idea mercantil de los dones de la madre tierra, una idea que pone al ser humano y al capital en el centro de la escena para ver en la naturaleza un futuro negociado, ya sea con la minería, el agua, la pesca, etcétera. En nuestra cosmovisión no existen, como así nos denominan, los hijos, los dueños de la tierra, porque nosotros somos parte de ella, de nuestro Íquemapu, en donde cada elemento de la naturaleza tiene un espíritu protector al cual llamamos ñen. No nos oponemos al uso de la naturaleza, pero sí denunciamos o alertamos cuando se la quiere dañar para no quebrar la armonía. A cualquier emprendimiento, en este sentido, debe bregar por llevarlo a cabo con el mayor respeto a la vida en todas sus formas.Nosotros los llamamos ñen, es decir, todas las vidas. Nuestra lof tiene asiento en Ignacio Correas y Sicardi, donde se encuentra el humedal del Arroyo El pescado. Este territorio es visto con avidez para proyectos inmobiliarios que perjudicarían el ecosistema de esta zona.
Somos Mapuche y Mapuche Teuelche, que tras la campaña del desierto hemos perdido a nuestros territorios ancestrales y como consecuencia nuestros abuelos y padres comenzaron una vida en el desarraigo de las ciudades. Esta Lof está integrada por pu peñi y pu lamngen con distintas vocaciones artísticas. Desde el sur de la ciudad venimos alzar nuestra voz.
