La Plata se prepara para una noche de tango con dos formaciones de extensa trayectoria que cruzan tradición y nuevas miradas sobre el género. El viernes 10 habrá un encuentro que reunirá al Dúo Aguirre Rodríguez y al Dúo De Paolo–Calvo en un diálogo entre piano, guitarra, voz y memoria ciudadana.

El Dúo Aguirre Rodríguez, integrado por Cynthia Aguirre (voz) y Alejandro Rodríguez (piano), propone desde hace 18 años una estética de cámara aplicada al tango, con una identidad bonaerense que combina precisión técnica y raíz popular. Su recorrido incluye discos como “Mundo Tango” —premiado por el Fondo Nacional de las Artes— y “Del Buen Ayre”, donde consolidan una sonoridad refinada y contemporánea.
Por su parte, el Dúo De Paolo–Calvo, conformado por la cantante y compositora Victoria de Paolo junto al guitarrista y arreglador Roberto Calvo, llega tras su paso por el Festival de Tango de Buenos Aires 2025 y en pleno proceso de grabación de su primer disco. Su propuesta se centra en un intercambio íntimo entre voz y guitarra, donde el repertorio tradicional se resignifica desde la sensibilidad actual.
“Vamos a repetir el encuentro que tuvimos hace poquito en el Club Social Cambalache, en Capital. Fue una noche preciosa, en la que hicimos un recorrido por valses, tangos y milongas, cada una con su propio estilo”, contó De Paolo, al recordar el origen de este cruce artístico.
La cantante destacó también el modo en que se gestó el vínculo entre ambos dúos: “Escuché a los chicos hace unos años, en un homenaje al cantor Caracol, y quedé impactada por la música que hacen y por cómo canta Cynthia. Hace dos meses me puse en contacto con ellos para organizar una noche donde pudiéramos compartir músicas de aquí y de allá”.
En paralelo a estos encuentros, el dúo De Paolo–Calvo atraviesa un momento de consolidación artística con la finalización de su primer registro discográfico. “Acabamos de terminar de grabar nuestro primer disco. Fue un proceso precioso. Hace muchos años que cantamos juntos y yo, además de mis canciones, hace mucho que canto tango. Son tangos muy queridos que nos vienen acompañando desde siempre”, expresó en Cacodelphia.
Sobre ese trabajo, agregó: “Grabamos temas como ‘Trenzas’, ‘La noche que te fuiste’, ‘Fuimos’, ‘Quedémonos aquí’, ‘Parece mentira’ y ‘Sueños de juventud’. Son obras hermosísimas a las que les pusimos lo nuestro: nuestros años de formación y de práctica musical. El resultado es una versión distinta, construida desde un diálogo íntimo entre la guitarra y la voz”.
De Paolo subrayó además el valor del trabajo compartido: “Roberto viene de una larga trayectoria en el tango, integró el Quinteto Ventarrón, tocó con Carmen Guzmán y con muchísimos artistas. Para mí es un lujo compartir mi canto con él y aprender de toda su experiencia”.
En esa línea, definió el corazón de su propuesta artística: “Lo primero es el diálogo, escucharnos todo el tiempo para poder hacer música. Lo íntimo es un desafío hermoso que venimos compartiendo desde hace 16 años. No es que uno hace lo suyo y el otro lo suyo: es un ida y vuelta permanente, muy empático”.
La búsqueda estética del dúo también se sostiene en una reflexión sobre el presente de la música. “Estamos en un momento donde hay mucha superficialidad, mucha industria del espectáculo. Creo que la gente está necesitando un arte más genuino. El tango es todo sustancia, y necesitamos volver a eso para reconectarnos”, sostuvo la cantora.
“El folklore también está completamente vivo, con compositores y letristas que hacen una música alucinante"
En esa misma línea, amplió su mirada: “El folklore también está completamente vivo, con compositores y letristas que hacen una música alucinante, más al margen de los grandes circuitos, pero profundamente verdadera. Hay mucho ruido y poca sustancia, y creo que necesitamos un arte que nos represente de forma más auténtica”.
El formato de voz y guitarra, según De Paolo, refuerza esa búsqueda: “Es un desafío hermoso porque la sencillez expone mucho. Esa intimidad genera una responsabilidad distinta, pero también una forma muy honesta de contar”.
En cuanto a su recorrido personal, la cantante destacó el proceso de construcción de un estilo propio: “Cuando empecé a cantar quería ver cómo podía interpretar estos tangos. Desde entonces fui construyendo un estilo propio, ligado a mi contacto con cada historia y al trabajo con la voz”.
“Soy una estudiosa de mi voz y del trabajo corporal. Nunca quise cantar imitando a nadie, sino encontrar mi propio sonido”, explicó. Y agregó: “Tuve referentes como Nacha Roldán, Lidia Borda, y también cantoras como Casiana Torres y Cecilia Pastorino. Aprendí mucho de todas ellas, pero siempre busqué no parecerme a nadie”.
Finalmente, sobre el aprendizaje con el guitarrista que la acompaña, sintetizó: “Con Roberto aprendí muchísimo sobre el fraseo y lo rítmico. Tocando con él sigo puliendo un estilo que nunca se termina de construir, porque el canto va cambiando con la vida”.
Con estas dos propuestas, “Tangos de aquí y de allá” promete una noche donde la tradición y la búsqueda personal se encuentran en un mismo escenario, entre la memoria del tango y su presente vivo.
