Verónica Bogdan estrena en La Plata una obra que cruza humor, identidad y autoficción para pensar los múltiples roles de la vida cotidiana.
“Todas Somos Yo?” se presenta como una comedia grotesca que indaga en la identidad femenina desde una mirada íntima y contemporánea. Con estreno el sábado 4 de julio en Espacio 44 (Av. 44 esquina 5, La Plata), la obra propone un recorrido escénico donde una mujer y sus múltiples “yoes” ponen en crisis la idea de una personalidad única y estable.
La historia sigue a Vera, una mujer de 43 años que en los años ‘80 transita una vida aparentemente ordenada: madre, esposa, profesional. Pero un día cotidiano altera ese equilibrio y abre una fisura inesperada: pensamientos que se multiplican, emociones en disputa y distintas versiones de sí misma que comienzan a tomar la escena.

“Esto comenzó hace muchos años. Una vez, abriendo la heladera de mi casa, empecé a discutir conmigo misma. Ese fue el disparador”, contó Verónica Bogdan, autora e intérprete de la obra. “Pensé que eso era más común de lo que imaginaba. Lo hablé con amigas, con mi familia y después lo llevé al teatro”, dijo en diálogo con Cacodelphia.
En ese proceso, la obra fue mutando hasta convertirse en una autoficción donde lo personal y lo ficcional se entrelazan. “La obra crece, cambia, y yo también cambio con ella”, explicó la creadora, que construye en escena un universo donde Vera nunca está sola: dialoga con sus hijos, su vecina y su empleada, mientras sus distintos “yoes” se disputan la palabra.
"La obra está situada a fines de los años '80. Vera es abogada, ejerce la profesión porque su padre también lo era, pero de repente empieza a preguntarse si realmente quiere seguir siéndolo. A partir de una serie de situaciones, se encuentra en una casa en la que casi nunca estaba porque dedicaba la mayor parte de su tiempo al trabajo. De pronto queda allí, con sus cuatro hijos y con la empleada que no va, y a partir de ese momento se desatan una serie de situaciones que ella afronta con mucho humor", contó Bogdan.
“La obra crece, cambia, y yo también cambio con ella”
"Vera es madre, esposa y profesional. Tiene muchos 'yoes' dando vueltas que funcionan como un espejo. Ella está permanentemente buscando un equilibrio, ese es su gran objetivo. La obra muestra cómo se despiertan esos 'yoes' que tiene Vera, pero que en realidad todos tenemos. Nos invita a pensar que esos 'yoes' no son exclusivos de ella, sino espejos en los que cualquiera puede reconocerse, porque todos convivimos con muchas versiones de nosotros mismos”, señaló.
El humor aparece como una herramienta central para atravesar el caos cotidiano: “es el camino para resolver, para decir cosas, para salir un rato de la vorágine y vernos reflejados en lo que nos pasa”. En ese sentido, la obra invita a reconocerse en esas múltiples versiones internas que todos habitamos.
La maternidad, el deseo personal y las tensiones entre lo individual y lo social también atraviesan el relato. “¿Qué pesa más, un kilo de ‘mami, mami, mami’ o un kilo de tomar sol sola en el Caribe?”, plantea la obra como una pregunta que, según Bogdan, sigue vigente en distintas generaciones de mujeres.
“Esa es la pregunta que se hace Vera, y que nos hacíamos muchas mujeres en 1987 y que seguimos haciéndonos hoy, porque la cuestión de la maternidad atraviesa el tiempo. Una está muy pendiente de sus hijos, pero también aparece el deseo de escaparse, de irse, de compartir un viaje, de irse con el marido al Caribe”, dijo la actriz, directora y docente.
“Hay muchas cosas que nos unen a esa mujer del ‘87 y otras que no, porque las mujeres cambiamos, avanzamos muchísimo y estamos en otro lugar, pero las preguntas siguen”, reflexiona la autora, al señalar cómo las transformaciones sociales reconfiguran los roles y las identidades a lo largo del tiempo.
“Mis hijas no serán madres como soy yo, y yo ya soy distinta a mi madre, que ya era distinta a mi abuela. Estamos viviendo una nueva era, con madres que se hacen preguntas que nuestras madres ni abuelas se hicieron antes, que empiezan a cuestionarse cosas que antes no se cuestionaban. Hoy todo está más abierto. Los cambios de generaciones traen nuevas preguntas, que no son tan diferentes”, dijo Bogdan.
El estreno en La Plata llega luego de una primera función en Capital Federal con buena recepción del público. “Van a pasar un buen rato y se van a ir con preguntas. Las respuestas las encuentra cada uno en su casa”, resume Bogdan.
La obra es una producción de la compañía Salto Cuántico, con idea original y dramaturgia de Verónica Bogdan y Dalila Zoe, actuación de la propia Bogdan, dirección de Walter Calvar, dirección de arte de Dalila Zoe, asesoramiento dramatúrgico de Sebastián Suñé, entrenamiento actoral de Carola Ruiz, producción ejecutiva de Walter Calvar, coordinación general de Verónica Bogdan y diseño gráfico de Sebastián Ferrero.
