La mujer declaró en el juicio por el cuádruple femicidio de La Loma y terminó condenada.

En 2011, dos femicidios, que no están vinculados entre sí, conmocionaron a la ciudad de La Plata. El primero sucedió en octubre de ese año: Marisol Gunter fue encontrada sin vida en su domicilio. La Justicia resolvió que se trataba de un suicidio. Patricia Godoy, su madre, nunca creyó esa hipótesis así que comenzó un largo pedido para esclarecer el caso y que continúa hasta hoy. Fue precisamente en el iniciode esta lucha que, un mes después, en noviembre, sucede el mediático cuádruple femicidio de La Plata.
En una vivienda de calle 28 entre 40 y 41 fueron asesinadas cuatro mujeres: Micaela Galle, de 11 años; Bárbara Santos; Susana De Bárttole y Marisol Pereyra. Por esos asesinatos fue investigado Osvaldo Emir Martínez, quien durante años fue señalado como uno de los principales sospechosos. Finalmente fue absuelto.
¿Qué une estos dos casos? Patricia, la mamá de Marisol Gunter, quien era vecina de Martinez, declaró en la causa del cuádruple femicidio. Lo único que declaró la mujer, fue que vio a Martinez ingresar a su domicilio en la madrugada. Nada más.
El año pasado, la declaración de Godoy fue utilizada para acusarla de falso testimonio. Terminó condenada a cuatro años de prisión. Ahora, su defensa busca revertir esa condena ante el Tribunal de Casación bonaerense.
Ignacio Fernández Camillo, uno de sus abogados, nos detalló cómo fue esa primera declaración: "en su primera declaración declara bajo reservo identidad porque a ella la va a buscar la DDI, le dicen que tenía que ir por el caso de su hija, Marisol Gunter, que había sido víctima de femicidio. Entonces ella va con esa idea y llega a Fiscalía, la atiende el fiscal de la UFI-11 y le dice que tenía que ir a ver por el cuadro porque le consulta si ella había visto Martínez, le dice que sí, en la noche de la madrugada del cuadruple, le dice que sí, que había visto volver y la secuencia que dijo y declaró eso y eso quedó bajo reserva de identidad porque ya tenía miedo por toda la situación que se generó. No está claro por qué se llega a Godoy de la forma que se llegó (...) Patricia no tuvo nada que ver con la detención, nin la presión preventiva ni con la nueva detención de Martínez, es incomprensible esto, solo se comprende de la estafa procesal que está articulando Martínez con falsos testimonios para obtener algún tipo de reparación y para limpiar su buen nombre".
La defensa sostiene que nunca se pudo demostrar que Godoy hubiera tenido una intención deliberada de mentir.
Además, cuestiona que durante el juicio se hayan utilizado como argumento su participación en el movimiento feminista y su presencia en movilizaciones de los llamados pañuelos verdes. Dice el fallo del Juez Capúto Tartara que Patricia: «participaba de las marchas de los pañuelos verdes» y que «precisamente, las marchas de los pañuelos verdes son el símbolo de las luchas feministas, y un ejemplo del reclamo social contra la violencia de género que padecen las mujeres».
A partir de esos elementos, el Tribunal concluye que «existen elementos suficientes para inferir que la situación de vulnerabilidad que implicó la pérdida de su joven hija pudiera motivar en Godoy a aparición de un sesgo favorable respecto de quienes compartían similares situaciones de vida». Por esto le dieron 4 años de prisión a Patricia. El cuádruple femicidio fue en 2011, los “pañuelos verdes” aparecieron en las calles en 2017.
Para sus abogados, esas referencias no prueban que haya existido falso testimonio y, en cambio, muestran un sesgo de género en la construcción de la condena.
El caso ocurre mientras en el Congreso nacional avanza otro debate vinculado con las llamadas "falsas denuncias". Un proyecto impulsado por la senadora Carolina Losada propone modificar el Código Penal para aumentar las penas por falsa denuncia, falso testimonio y encubrimiento cuando estén vinculados con situaciones de violencia de género, violencia familiar contra menores de edad o delitos contra la integridad sexual. La iniciativa obtuvo dictamen favorable en la Comisión de Justicia y Asuntos Penales del Senado en abril de este año, pero todavía no es ley.
El caso de Patricia Godoy vuelve a poner sobre la mesa una pregunta: ¿qué puede pasar cuando una persona que declara en una causa de violencia termina enfrentando una acusación por falso testimonio?
En ese sentido, Camillo alerta sobre el riesgo de que este tipo de condenas genere miedo a declarar en situaciones de violencia de género.
La discusión no se limita a determinar si una persona dijo o no la verdad. También pone en debate qué condiciones genera el sistema judicial para que víctimas, familiares y testigos puedan declarar sin temor a terminar criminalizados.
Organismos que cuestionaron el proyecto nacional advirtieron justamente sobre ese riesgo. Un documento presentado ante Naciones Unidas señaló que el agravamiento de penas podría desalentar a víctimas, familiares, testigos y profesionales a participar en denuncias de violencia y reforzar estereotipos sobre la credibilidad de mujeres y niñas.
Mientras tanto, en la provincia de Buenos Aires, la defensa de Patricia Godoy espera que Casación revise la condena.
