Inicio Una idea todavía Los dueños del mar en Malvinas

Los dueños del mar en Malvinas

El periodista Laureano Barrera revela que el gran negocio en las islas no es el petróleo, sino la pesca. Todo se hace sin permiso del Estado argentino, con empresas de todo el mundo llevándose ganancias millonarias.

facebook.com/fortunafalklands

“Lo que está sucediendo hoy sucede hace décadas. En las aguas de las islas hay empresas de distintos países del mundo que están pescando con licencias que expide el gobierno isleño y que representan el 60% del presupuesto que tiene Malvinas”, introduce el periodista Laureno Barrera en charla con Una idea todavía.

Barrera realizó una profunda investigación sobre los empresarios que hacen su riqueza con la pesca en las islas, las firmas fantasmas que van dejando a su paso, los negocios que mantienen con otras empresas trasnacionales y las limitaciones y alcances del marco legal que regula la situación. Fruto de este trabajo, publicó dos notas en el portal de Anfibia.

Sobre la actividad pesquera en Malvinas, el periodista señala que “hay empresas asociadas a empresas isleñas, o sea, con capitales mixtos, y otras directamente que pagan una licencia para poder meter sus barcos en lo que sería la zona económica exclusiva del lugar,  pescar y llevarse los peces hacia otro lugar, porque todo lo que se pesca ahí íntegramente se exporta”.

Según lo explica Barrera, muchas de estas empresas están incumpliendo la ley federal de pesca (24.922), que en su artículo 27 bis, incorporado en una reforma de mayo de 2008, dispone que ninguna empresa con permisos de pesca en Argentina podrá tener relación “jurídica, económica o de beneficio”, directa o indirecta, con pesqueras que operen bajo licencia del gobierno colonial británico en las aguas de las Islas.

En ese sentido, detalla que hay dos sistemas para realizar la pesca: uno es de cuotas, como ocurre en el mar Argentino, que las compañías lo tienen para pescar determinada cantidad de peces durante 25 años, a partir de una ordenanza del gobierno de Malvinas en 2005; y el otro es un esquema de licencias anuales, mucho más precario y que tienen que renovarlo anualmente.

“Las empresas que pescan con cuotas a 25 años son todas españolas, con capitales isleños. España es una nación tradicionalmente pesquera, desde la década del 50, siglo pasado. Cuando cambian la tecnología de los barcos y pueden congelar a bordo, ahí cambia un poco el mapa, porque antes tenían que pescar lo suficientemente cerca de su país como para que no se les echara a perder la pesca”, describe.

En esa línea, detalla: “Así surgen los barcos congeladores que son más grandes, pueden congelar y procesar a bordo, ahí pueden irse a cualquier lado, llegan a Malvinas y a Argentina en los 90, lo que pescan hoy por hoy es una especie que se llama calamar loligo, es una variante que nosotros no tenemos en el mercado, no conocemos, es más chico y muy preciado gastronómicamente”.

“Y después tenés la segunda parte, que es un montón de especies más, pero sobre todo el calamar Ilex, que conocemos como las rabas, que se pesca también en el mar argentino y en la famosa milla 201, afuera de la zona de exclusión argentina, para ellos tiene menor valor comercial, porque es un calamar, llamémosle así, un poco más vulgar, menos fino, pero ahí no lo pescan la flota española, sino en su mayoría flota asiática”, relata.

Por último, el entrevistado asegura: “Tiene sus aspectos espinosos, tenés un relato formal que es también cierto, la industria pesquera es una actividad económica que da muchísimo trabajo, además de toda la proteína que tienen los peces, y que en algunos países que tienen cultura mucho más pesquera que nosotros, está dentro de su dieta básica, digamos, pero después está ese detrás de escena que es cómo funciona”.

Artículo anterior"Caminatas por la memoria", recorridos por la ciudad para no olvidar
Artículo siguienteEl Instituto Superior Nº 8 realizará una muestra de carreras