El grupo platense iniciará este sábado en La Salamanca un ciclo de encuentros temáticos atravesados por la música, la poesía y distintas expresiones artísticas. La primera edición estará dedicada a la cultura cubana y contará con invitados especiales, muestras fotográficas y repertorio ligado a la trova y la canción latinoamericana.

Fulanas Trío presentará este sábado 23 de mayo a las 21 horas en La Salamanca la primera edición de “Sembrando Flores”, un nuevo ciclo de encuentros temáticos pensado junto a artistas invitados y distintas disciplinas culturales. Integrado por Silvina Cañoni, Rosario Palma y Cecilia Picaroni, el grupo recorrerá canciones sudamericanas y aires cubanos a través de voces, percusión, piano, guitarra, charango, tiple, acordeón y bajo acústico.
La propuesta contará además con la participación del fotógrafo cubano Kaloián Santos Cabrera, quien presentará una muestra fotográfica, el Coro Nonthue con repertorio cubano y Ximena Villaro, que sumará poesía y canciones.
“Cada encuentro de este ciclo estará atravesado por una temática diferente. Para esta primera edición elegimos a Cuba, movilizadas por todo lo que está viviendo actualmente. Nos pareció importante rendir homenaje a su pueblo a través de su música y de sus poetas, visibilizando una realidad que nos conmueve profundamente”, contó Cecilia Picaroni.
La idea de “Sembrando Flores” surgió como un espacio colectivo donde distintas disciplinas pudieran dialogar alrededor de una misma temática. “Una de las particularidades de este ciclo es que fue pensado junto a otras personas y desde distintas expresiones artísticas, buscando que todas puedan dialogar alrededor de una misma temática. Nos movilizaron muchas cosas y sentimos que esta también es una manera de sumar y de construir colectivamente”, señaló la integrante del trío.
Un vínculo profundo con la cultura cubana
La relación de Fulanas Trío con Cuba no es nueva. A lo largo de los años el grupo participó en espacios emblemáticos como el Festival de la Trova Longina en Santa Clara y el reconocido ciclo “A guitarra limpia”, organizado por el Centro Pablo de la Torriente Brau en La Habana. Aquellas experiencias dejaron una huella profunda tanto en lo artístico como en lo humano.
“Tuvimos la posibilidad de viajar a Cuba en 2014 gracias a amigos y amigas del Centro Pablo de la Torriente Brau. En este tiempo, algunas personas cercanas que hoy están en Argentina nos fueron contando la difícil situación que atraviesa el país: apagones diarios de muchas horas, problemas con el acceso a los medicamentos y una realidad cada vez más compleja”, recordó Picaroni.
Aun así, la música y la vida cultural de la isla continúan siendo, para el grupo, una referencia central dentro de América Latina. “Es enorme todo lo que Cuba ha aportado históricamente a la cultura. Cuando uno conversa con su gente, entiende rápidamente que existe una vida cultural muy profunda y frondosa, atravesada por la música, la poesía, la educación y el pensamiento”, sostuvo.
“Cuba es una verdadera perla de América Latina. Más allá de las dificultades que atraviesa, sigue siendo admirable su compromiso con la educación y la salud pública, y el enorme trabajo solidario de sus médicos, que viajan a distintos lugares del mundo para ayudar allí donde más se los necesita”, agregó.
Sobre el Centro Pablo, espacio fundamental para la canción cubana contemporánea, Picaroni recordó: “Tuvimos la posibilidad de participar del ciclo ‘Guitarra Limpia’, que se realizaba allí y que fue también el espacio que nos recibió durante más de veinte días en una gira inolvidable por Cuba. El Centro Pablo siempre fue un lugar de enorme fortaleza cultural, impulsando no solo la música sino también proyectos vinculados a la imagen, la poesía y distintas expresiones artísticas”.

Por ese ciclo pasaron artistas argentinos como Raly Barrionuevo, Pedro Aznar, Juan Falú, Teresa Parodi, Liliana Herrero, Verónica Condomí, Julia Zenko y Luis Gurevich, entre otros.
La trova, las calles y las nuevas generaciones
Uno de los momentos más reveladores para Fulanas fue su paso por el Festival Longina, en Santa Clara. “Nos sorprendió la enorme cantidad de gente joven componiendo canciones, escribiendo y generando música con una identidad muy fuerte. Ahí entendimos que no es casual que de Cuba hayan surgido figuras como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés: existe una tradición muy viva de creación y de pensamiento alrededor de la trova”, contó Picaroni.
La experiencia también les permitió conocer nuevas generaciones de cantautores y espacios culturales alternativos. “En Santa Clara encontramos una diversidad muy grande dentro de ese universo musical. Allí surgió, por ejemplo, el proyecto La Trovuntivitis, un grupo maravilloso que hace algunos años visitó Argentina. Además, hay un espacio emblemático llamado ‘El Mejunje’, por donde pasa gran parte de la música de los nuevos cantautores cubanos”, recordó.
Ese cruce entre tradición y renovación también apareció en las calles. “Veíamos músicos de todas las edades sosteniendo los ritmos tradicionales y la instrumentación típica; era común encontrarse un contrabajo en cualquier esquina. Recuerdo especialmente en Trinidad a cuatro hombres mayores tocando ‘Chan Chan’, manteniendo vivas las guajiras y las canciones más antiguas”, señaló.
“Al mismo tiempo, descubrimos otra generación de cantautores, con búsquedas diferentes. Todo eso convive en Cuba de una manera muy natural: los músicos callejeros, quienes tocan en distintos espacios culturales y también la música vinculada al circuito turístico, cada uno con su propio perfil, pero compartiendo un mismo universo musical”, agregó.
Durante aquella gira, el grupo también compartió momentos con referentes históricos de la trova cubana. “Cuando nos presentamos en Cuba fue a vernos Vicente Feliú, quien después nos invitó a participar de un concierto suyo en el barrio de Miramar. Ese también fue un momento muy especial para nosotras”, recordó.
Canciones, memoria y compromiso
El vínculo con Cuba también atraviesa la discografía de Fulanas Trío. “En nuestro primer disco grabamos ‘Quiero tus ojos’, de Juan Formell, histórico bajista, compositor y fundador de Los Van Van. Más adelante incluimos ‘Rockotocompas’, de Luis Barbería, un músico extraordinario al que conocimos en Cuba y que trabaja muchísimo desde lo rítmico y lo vocal”, contó Picaroni.
También mencionó la influencia de artistas como Kelvis Ochoa y la incorporación de canciones menos difundidas dentro de sus trabajos. “Siempre encontramos en Cuba una sonoridad y una poesía muy potentes, que de alguna manera terminamos llevando a nuestros discos”, afirmó.

Ese lazo derivó además en acciones concretas de solidaridad cultural. Tras la crisis económica que atravesó el Centro Pablo, el grupo impulsó en La Plata el recital “Argentina-Cuba juntos por el Centro Pablo”, donde participaron artistas argentinos y cubanos. “Fue una noche muy especial. Muchísima gente colaboró y ninguno de los músicos cobró un peso. Todos aportaron desde el lugar que podían y es que cuando los objetivos son tan claros y colectivos, aparecen motivaciones muy fuertes”, recordó.
Sobre el concierto de este sábado, Picaroni adelantó que convivirán clásicos de la trova con autores menos conocidos. “Van a sonar canciones muy conocidas, porque Silvio Rodríguez y Pablo Milanés fueron voces fundamentales de la música latinoamericana y dejaron obras profundamente hermosas. Pero la propuesta también apunta a compartir aquello que todos conocemos y, al mismo tiempo, acercarnos a otras canciones, autores y miradas menos difundidas”.
