Inicio Categorías Sociedad "Los secretos del ciudadano K": la biografía no autorizada de Raúl Kraiselburd, el empresario de medios más influyente de La Plata

"Los secretos del ciudadano K": la biografía no autorizada de Raúl Kraiselburd, el empresario de medios más influyente de La Plata

El flamante libro del periodista Pablo Morosi gira en torno un personaje central en la vida de la ciudad, dueño y director del diario El Día. Su rápido ascenso, su etapa como cadete en el medio, una tragedia familiar y su reconocimiento como ciudadano ilustre.

La familia Raul Kraiselburd llega a Argentina desde Ucrania, sin conocer el idioma, sin tener un oficio y se instalan en Berisso. En algún momento pasan antes por Entre Ríos, pero una parte viene para la región y van progresando. Empiezan trabajando de colchoneros, en una época donde se reacondicionaban los colchones, generalmente en primavera, desapelmazaban la lana, lo desarmaban y lo volvían a armar para que quede nuevo hasta el próximo año. Así empezaron su camino en La Plata.

“Los secretos del ciudadano K”, el nombre del libro de Pablo Morosi, remite a una película de Orson Wells, que también tiene que ver con la historia de una persona que va creciendo en el mundo de los medios. El periodista, de visita por los estudios Eduardo Candreva, en charla con Una idea todavía, explica: “hay una búsqueda en ese sentido, porque el título está hecho con la tipografía de la película, donde OW se pone en la piel de un magnate, en este caso la historia se estira en dos personajes, para el caso, que son su padre, que es el que viene de la pobreza y su hijo Raúl, que se hace cargo un poco de lo que venía haciendo a partir de su muerte trágica”.

En ese sentido, reafirma que “hay una búsqueda de recuperar o proponer una reflexión de estas sociedades o de estos grupos, en donde hay alguien que ejerce un poder omnímodo sobre el resto y eso hace que todos los frenos, los filtros, los controles y las regulaciones se pierdan un poco del sentido, porque es todo lo que ese poderoso quiere, es lo que se hace y nada más”.

David Kreislerburg a los 16/17 años ingresa al diario El Día como cadete. Entre otras cosas, era el que manejaba el ascensor del diario, que todavía existe, llevaba y traía papeles. Luego se convierte en accionista y Director. Pero un hito que lo marcó fue sobre la tragedia familiar que atravesó, donde pierde a su papá e hijo.

“El padre muere secuestrado por montoneros en el contexto de un enfrentamiento, en la casa donde lo tenían cautivo, llega la policía, sucede un tiroteo ahí y aparece muerto, en julio del 74. En ese momento era el director del diario, era vicepresidente de ADEPA, la entidad que nuclea a los editores de Argentina, tenía un lugar importante dentro de ese armado. No solamente había progresado en su trabajo, en su empresa, llegando a la dirección, luego siendo accionista minoritario, sino que también instauró una forma de manejarse como empresario de medios, trabajando con todos los actores”, contextualiza el autor.

Morosi considera que el empresario, a pesar de no estar en el pico de su influencia mediática, aún se siente relevante: “con la declinación personal, al ser una persona ya grande, con problemas de salud, tiene una enfermedad que le ha ido cortando su movilidad, y con la caida del negocio, del diario de papel, me parece que lo que está haciendo en estos últimos años es mostrarse, diciendo ‘yo estoy acá, estoy bien, todavía me funciona la cabeza y todavía quiero mantener el poder que coseché durante toda mi vida’. Y creo que ahí hay un punto de inflexión, que son las elecciones de 2023, donde aparece por primera vez en cámara, en una especie de streaming, entrevistando a los candidatos, mostrando que está metido en esta cuestión y que quienes están disputando el poder en la ciudad tienen que ir a ese estudio a hablar con él”.

Hace unos meses Kreislerburg fue designado ciudadano ilustre por el Consejo Deliberante de la Plata, se le hizo un acto muy importante en el Salón Dorado, un acto semipúblico porque no hubo acceso a la prensa.


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