Una investigación internacional encabezada por una científica del INTA analiza los mecanismos epigenéticos que le permiten a la planta "recordar", para desarrollar soluciones prácticas y prevenir eventos climaticos desfavorables.

“¿Ustedes sabían que algunas plantas pueden tener memoria?”, interpela Cora Gorñitzky, columnista de Una idea todavía. “Hay una disciplina que se llama la epigenética, que es muy interesante lo que plantea, porque investigan en el Malbec, que es el vino insignia de la Argentina, si la vid recuerda acerca de la sequía”, remarca.
El estudio de Inés Hugalde, investigadora del INTA (Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria) y docente de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de Cuyo, forma parte de una convocatoria destinada a mujeres investigadoras en áreas de ciencia, tecnología, ingeniería y matemática (STEM).
“Se busca generar conocimiento, tanto básico como aplicado, para saber cómo la vid responde a la sequía mediante estos mecanismos que se llaman mecanismos epigenéticos”, cuenta.
En ese sentido, destaca que “se trata de una especie muy interesante para este tipo de estudios, porque por la forma en que se propaga la vid, y porque permite evaluar cómo ciertos mecanismos que tiene la planta pueden mantenerse en ese material que se utiliza para poder multiplicarlo. Es una gran noticia para los viveros que venden las vides para las plantaciones”.
“Si una planta como la vid, cultivada en zonas áridas, recuerda haber tenido sed, se prepara luego de un evento estresante para futuros eventos de sequía. Si son capaces de recordar situaciones de estrés que vivieron, pueden responder de manera más eficiente ante nuevos eventos similares”, enfatiza.
La investigación está seleccionada por un proyecto de investigación internacional de la Comunidad Europea.
