Frente al intento del gobierno de dar de baja la normativa que fija un precio único para el ejemplar, editores independientes aseguran que la propuesta “tiene un gran propósito comercial, que es beneficiar a Amazon y a Mercado Libre, que no tengamos diversidad de voces”.

El Gobierno nacional planea enviar un anteproyecto que modifica la Ley de Protección de la Actividad Librera, vigente desde 2001, que fija un precio mínimo por libro y la exención del IVA para la cadena de producción editorial. Además de dicha normativa, también afecta a la Ley 25446, de Fomento del Libro y la Lectura.
“Es una noticia que nos preocupa mucho, que nos ponen alertas, que nos pone también en movimiento. Si esto sucede es casi una sentencia de muerte para nuestra librería, para gran parte de las librerías independientes y para todo un circuito cultural y de laburo que se genera detrás de los libros”, asegura Lucas Napoliello, de librería Mascaró, en charla con Falsa Modestia.
En ese sentido, el integrante de Mascaró, remarca que el proyecto de ley “tiene un gran propósito, es un fin comercial que es beneficiar a Amazon y a Mercado Libre, que son dos de los principales futuros socios del gobierno nacional, todo lo que tocan es para hacer negocios privados de ellos y de su grupo económico cercano”.
“Creo que hay un interés político y cultural que no es ingenuo, es el tercer intento que van a hacer por modificar esta ley, ya se intentó con la Ley Bases y se intentó otra vez más con la Ley Ómnibus. Lo que quieren hacer es básicamente que los lectores y lectoras lean lo que Amazon quiere, que no tengamos diversidad de voces, que haya autores y autoras y editoriales que les cuesta mucho llegar, que directamente no van a tener la posibilidad de publicar”, enfatiza.
“Hay un montón de actores que forman parte del mundo editorial, de escritores, de escritoras, de artistas plásticos, mucha gente que labura detrás de los libros, existen y viven gracias a la existencia de las librerías independientes, y esta ley lo que viene a hacer es a destruirlas, a destruirnos, entonces lo que quieren en realidad es achicar la mirada cultural, homogeneizar pensamientos, que todos terminemos leyendo los bestsellers que ellos quieren”, concluye.
