Con entrada libre y espíritu colectivo, este jueves comienza en La Hormiguera la primera edición de un ciclo pensado para el encuentro, la escucha y la participación abierta. La propuesta, impulsada por la cantora entrerriana Vanina Rivarola, dialoga además con la reciente producción audiovisual que registró la riqueza sonora del litoral y que presentará el 17 de abril en Café Vinilo.

La ciudad abre este jueves una nueva puerta para la música compartida. Desde las 20, en La Hormiguera —8 entre 61 y 62—, comenzará la primera edición del Club del Litoral, un ciclo que nace del deseo de encontrarse, escuchar, cantar y convertir la música en una experiencia colectiva, abierta a la participación de todos.
Con entrada libre y gratuita, aporte consciente, orquesta en vivo, clase de baile a cargo de Cam González, comidas típicas y una invitación explícita a llevar instrumentos para sumarse a la ronda de cantores, la propuesta se presenta como mucho más que una peña: es una celebración del encuentro alrededor de las músicas que hermanan territorios, memorias y afectos.
Vanina Rivarola, Emiliano Navazo, Toni y Anahí Andersen serán parte de esta primera noche. Aunque el nombre remite de inmediato al repertorio litoraleño, la propuesta busca ir más allá de los límites geográficos. “La idea es dar a conocer la sonoridad del litoral, recorrer las regiones, reconocer a sus autores, traer a escena todas las voces de esa región, que trascienden las fronteras que nos pertenecen a todos. Somos las canciones que cantamos”, expresó Rivarola.
La cantora y docente entrerriana contó que la idea venía gestándose desde hace años. “Hace varios años teníamos ganas de armar algo así y finalmente lo podemos concretar”, señaló. El proyecto comenzó a tomar forma junto a Federico, uno de los gestores del espacio y oriundo de Concepción del Uruguay. A partir de ese vínculo, fueron sumándose músicos y artistas que terminaron de darle identidad al ciclo.
“Nos encontramos con Toni, que es cantor y guitarrero de Chajarí; en el espacio nos vinculamos con Anahí, que es de Oviedo, Paraguay, con quien hemos hecho buenas migas. Así se armó la orquesta entre nosotros”, relató Rivarola a Cacodelphia. Más tarde se sumó Cam González para el segmento de danza, con quien comparte experiencias en encuentros chamameceros en La Boca. “En todo esto hubo una sincronicidad hermosa”, resumió.
Uno de los rasgos distintivos del Club del Litoral será justamente su apuesta por la participación activa. La invitación a que cada asistente lleve su instrumento no es un detalle accesorio, sino el corazón mismo de la propuesta. “Es muy importante que sea libre para cantar y bailar, todos pueden participar, compartir, y para que todo aquel que quiera pueda cantar tenga el espacio para hacerlo”, afirmó la cantora. Y sintetizó el espíritu del ciclo en una definición: “Apostamos a lo colectivo, hay que animarse”.
También la danza tendrá un lugar central. Rivarola destacó la libertad que ofrecen las danzas del litoral, ligadas al abrazo y al encuentro entre cuerpos. “Son danzas de pareja tomada, no tienen una estructura fija, tienen esa libertad de encontrarse en el abrazo y seguir el ritmo”, explicó.
La noche estará organizada en bloques para bailar y cantar, con un repertorio que incluirá compositores uruguayos, autores de distintas provincias del litoral y un fuerte aporte paraguayo de la mano de Anahí Andersen. A eso se sumará la gastronomía típica, en una experiencia que busca abrazar todos los sentidos.
Una producción que amplía la geografía sonora
La apertura del ciclo dialoga además con el presente artístico de Rivarola, quien en diciembre del año pasado presentó un material realizado con apoyo del Fondo Nacional de las Artes: una producción audiovisual en vivo de cinco canciones que condensan la diversidad musical del litoral.
Grabado junto a Emiliano Navazo en guitarra, Omar Gómez en bajo y contrabajo y Lucas Monzón en acordeón, el trabajo reúne piezas como “Aquí estoy mi litoral”, “Canto misionero”, “Chaco”, “Recuerdos del Paraguay” y “Madrugada del pescador”.
“Son canciones que veníamos haciendo y grabamos con amigos que enriquecieron la paleta sonora con mucho conocimiento del estilo, como es el caso de Lucas Monzón y la riqueza musical del Negro Gómez”, explicó Rivarola. Para la artista, el registro funciona como una síntesis del camino recorrido: “Fue una sesión en vivo que de alguna manera es una postal del repertorio que estábamos haciendo”.
La selección no fue casual. “Queríamos que estuviera la guarania ‘Recuerdos del Paraguay’ porque es un estilo que vino a quedarse en el repertorio; queríamos también una canción de Entre Ríos, por eso está ‘La madrugada del pescador’, y ‘Aquí estoy mi litoral’, que da nombre al espectáculo que veníamos presentando”, detalló.
La obra, con dirección de arte de Yanina Hualde y realización audiovisual integral de Ignacio Izurieta, se propuso abarcar parte de la geografía sensible de la región. “La música del litoral es muy rica y muy diversa, y hay en esas sonoridades algo que nos une y a su vez cada región tiene su particularidad”, sostuvo.
Ese mismo universo musical tendrá una nueva estación el próximo 17 de abril en Café Vinilo, donde Rivarola presentará “Paisaje de agua y voz”, una continuidad natural de este camino artístico que vuelve a poner en el centro la memoria sonora del litoral, sus autores y la fuerza del encuentro.
