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Salvaje Sur sale al rescate del western criollo

Inspirado en las novelas pulp de antaño, Matías Castro Sahilices se pone al hombro esta publicación donde reúne autores de todo el país y narraciones de cowboys argentos.

"El western tiene esa propuesta donde el paisaje es otro personaje. Son historias épicas que tienen que ver con la naturaleza, con el hombre ante la inmensidad. Las ciudades están creciendo tanto, la tecnología y todo lo demás, que ves un poco de verde y te conecta con ese ser humano primitivo que está miles de generaciones atrás", sintetiza el escritor Matías Castro Sahilices, responsable editorial de la revista Salvaje Sur.

Con una primera aparición en marzo de 2021, la revista ya lleva lanzados 7 números que incluyen no sólo relatos de gauchos y bandoleros ambientados en la Patagonía, sino que además tiene especiales de terror, noir y el Japón feudal. Castro Sahilices encontró en Salvaje Sur la posibilidad de publicar sus propios relatos de western y darle rienda suelta a su creatividad como devoto del diseño publicitario de revistas antiguas, pero no se termina ahí, rápidamente vio la posibilidad de convocar a otros narradores que quisieran colaborar con sus textos para darle así un carácter federal.

Hay una anécdota curiosa que marca el comienzo de esta aventura y se remonta al año 2020: "Para el concurso literario de un banco, armé una especie de revista interactiva digital que imitaba a las revistas pulp, propuse un cuento western, me dije que esto no iba a ganar nunca, porque un western no gana un concurso literario. Pensé que al menos iba a pasar la primera etapa, pero no pasó y me hicieron unas devoluciones horribles. Les escribí, los re putee, me calenté y me dije ahora les voy a demostrar que están equivocados, ese fue el primer chispazo para empezar Salvaje Sur". Y casi con un dejo de venganza en su tono de voz, el editor acota: "Ahora soy jurado de ese concurso".

A la hora de describir el formato narrativo que distingue a su publicación, Castro Sahilice identifica una fuerte influencia de las novelas pulp: "El pulp nació como un género literario menor, su desarrollo histórico empieza con las dime novels, novelas baratas que costaban un centavo. Es una tradición que viene de los pliegos de cordel, empezaron en España, Portugal y llegaron al Río de la Plata donde había pequeñas obras, casi siempre en octosílabos, o los pennydreadfuls en Inglaterra", y se apresura con una distinción de contenido: "Eran estos pliegos donde se contaba asesinatos, algo bien popular para que la gente lo comprara por un centavo o un penique, la gente lo leía, después lo tiraba y otra persona lo levantaba de la calle. Esto se empezó a popularizar y cuando se empieza a industrializar se dan cuenta que ahí hay un mercado".

Hoy Salvaje Sur está recuperando una tradición literaria que puede resultar lejana en tiempo y espacio, pero lo cierto es que ya tuvo sus precedentes locales:"Sé que traerlo acá, a este contexto, por ahí llama un poco la atención, pero ya hubo en Argentina laburos parecidos, en realidad eran revistas pulp argentinas, como fue la Rojinegro, el suplemento Rastros, Leoplán, eran revistas que seguían la misma estética, la misma línea, y en algún momento funcionaron muy bien, esto fue hace cincuenta años".

A modo de cierre, el entrevistado describe cómo se fue dando el crecimiento de autores y autoras así como también la ampliación del espectro narrativo por fuera del western: "La pata fundamental era contar historias de western, la idea fue siempre mover escritores de la Patagonia, porque hay un nivel increíble de narradores y narradoras. La primera idea era sacar los textos acá para que se lean en otro lado, y después me empezaron a contactar de otras regiones, y lo que en principio era patagónico, de exportación, en el número 2 ya empezó a ser federal".

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