Prima Limón y el culto a lo diferente

“Pop Deforme y micromundos llenos de fantasmas”, rezan las redes de Julia Capoduro, quien hace 6 años lleva adelante este proyecto musical rosarino.

En un repaso por su carrera, Julia Capoduro reconoce que “tanto en la forma como en el sonido está esa búsqueda de romper un poco”. Ya sea en sus inicios, cuando comenzó con la batería hasta que descubrió en un ensamble que su música fluía en la guitarra, o en sus experiencias más próximas como “la cuestión de cantar temas, de poner la cara, la voz”, Prima Limon busca no recorrer el caminito de hormiga. “Muchas veces me dijeron eso: que los temas que hago te llevan por un recorrido que muchas veces no vuelve al mismo lugar. Osea, no es la típica forma estrofa-estribillo-estribillo-estrofa-estrofa-estribillo. De hecho, creo que no hay muchos temas así, o por ahí hay temas que son un poquito más en ese formato pero a lo mejor en vez de hacerse cuatro vueltas de una cosa en un lugar, te hago tres, solo para molestar. Y sí, creo que tiene que ver un poco con eso, de buscarle la cosita rara”, contó en el aire de El Verano Prometido.

En diciembre de 2020, Prima Limón sacó un nuevo sencillo: Tranquilo, el cual se suma Los Planes, editado en julio de ese año. En esta nueva forma de producir por tema Julia señaló que: “hoy como que estamos acostumbrados a otra temporalidad, a otra demanda de tener que estar ahí todo el tiempo en las redes, sacando cosas, y es un poquito estresante, demandante. Son tiempos que antes las bandas tardaban 5 años en sacar algún disco y estaba todo bien... creo que también tiene que ver con que soy bastante hincha pelotas con lo que hago, me autocensuro mucho. Es como que empiezo a tocar algo y digo no esto ya lo escuche, esto no me suena, no, no, no, hasta que sí”

Julia reconoce que entre la publicación de sus EP participó de varios retiros con Robert Fripp en Mendoza, talleres que le brindaron herramientas para poder explorar el sonido “fue el momento clave, el momento de quiebre. El primer EP, lo grabé después de volver del primer curso que hice en Mendoza y volví con la cabeza prendida fuego. Hasta el día de hoy, desde ese momento los temas que hice salieron todos a partir de la afinación de guitarra que usa Robert Fripp y me gustó y me quede ahí. dije ‘che si con esto me están saliendo todos estos temas mejor me quedo acá’.  Ese, para mí, fue un momento clave porque me definió en un montón de aspectos, obviamente que impulsó muchísimo la creatividad y además muchos de los temas que hago nacen a partir de ejercicios... son como una ruptura en la forma de encarar el propio instrumento, es como encontrarle otra vuelta”, concluyó.