Inicio Programas Falsa modestia Tomar una deuda para pagar otra deuda: una situación que crece en los barrios populares

Tomar una deuda para pagar otra deuda: una situación que crece en los barrios populares

Según el informe “Endeudarse para comer”, casi la mitad de los encuestados destina el 50% de su salario a pagar deudas.

En los barrios populares hay una rueda macabra girando: las familias se endeudan para comprar comida. Pero, al no poder pagar las cuotas de esa deuda comienzan a restringirse, empezando también por la comida. Sin embargo, como nadie puede vivir sin comer, vuelve a endeudarse para poder comprar comida. 

Estos datos surgen del informe “Endeudarse para comer”, del Centro de Integración Sociourbana. Fernanda García Monticelli, directora del Centro, cuenta: “Parecía importante hacer este estudio porque en general la realidad de los barrios populares es diferente de la ciudad formal porque las cuestiones se dan en una relación de informalidad. Decidimos encarar este estudio en línea con la discusión que se venía dando como primero para saber las familias de los barrios en qué situación estaban respecto de los endeudamientos, para qué se endeudaban y también para entender con quién se endeudaban”.

Tomar una deuda para pagar otra deuda, es lo que se conoce como sobrendeudarse. Y esta es la realidad de 7 de cada 10 hogares que viven en los barrios populares registrados en el Registro Nacional de Barrios Populares. 

Donde vive el 11% de la población argentina, la más vulnerable por cierto, las deudas llegan a 8 de cada 10 hogares. 

Casi el 50% por ciento se endeudan con billeteras virtuales o vintage, la otra mitad con prestamistas del barrio y la última, el 25% más o menos con los negocios barriales digamos, los comercios barriales. Y después otro dato que también llama la atención es que en promedio hay 2.8 acreedores por familia.

Tampoco es que se trata de que la gente no trabaja. De hecho la mayoría tiene más de un trabajo y este representa el 73% de los ingresos de los hogares encuestados. Sin embargo, no llegan a ser 2 de cada 10 personas quienes poseen trabajo registrado. Y esto, no es menor. Porque cuando vamos a los números por fuera de los barrios populares, donde el empleo formal aumenta, la deuda también disminuye. 

"Las familias están en una situación muy, muy, muy complicada, tienen muchos trabajos, trabajan en general más de 45 horas semanales, muy pocos de los encuestados tienen trabajo registrado, solamente el 15%", explica.

Entonces en los barrios populares se trabaja y mucho. Incluso casi la mitad de los encuestados destina el 50% de su salario a pagar deudas. El problema es que nunca va a alcanzar.

El informe dice que el ingreso mediano por hora es de un millón y la deuda promedio es de 2.3 millones.

Una familia de cuatro personas en un barrio popular tendría que trabajar dos meses y medio exclusivamente para saldar una deuda. No por nada el promedio de vida en estos barrios desciende 11 años. La precariedad, se cobra por todos los frentes y además, cada véz más rapido.

"Claramente esta situación no existía esto de las billeteras virtuales digamos, de la masividad que se generó con esto. Entonces es muy  sorprendente los números y cómo las familias están endeudadas con billeteras  virtuales. En general no surgieron las tarjetas de crédito, pero creo que  este endeudamiento es nuevo del último año", detalló.

Monticelli también cuenta las causas de este fenómeno que no para de acelerarse: "Y yo creo que hay varios factores. Uno, que a la gente no le alcanza la plata y necesita cubrir gastos para comer como lo evidencia esto. Y después segundo, que hay una propaganda y una desinformación financiera y una facilidad para acceder a este tipo de créditos sin la información necesaria y cobrando tasas totalmente usureras sin ningún tipo de información.

Entonces creo que eso fue una combinación de las cuestiones que pasaron para llegar a esta situación. Y obviamente la situación económica, que la gente la plata rinde cada vez menos, a las familias les cuesta un montón conseguir trabajo, los sueldos son muy bajos, bueno eso también influye en la realidad.

Este último año la situación de los barrios populares se agravó. A principio de este año el gobierno nacional cerró la Subsecretaría de Integración Sociourbana, luego de eliminar el Fondo que distribuía para obras en los barrios. Estás obras, además, eran realizadas por los vecinos otorgándoles trabajo. A esto se sumó el cierre del programa Volver al trabajo, que otorgaba, a casi 1 millón de trabajadores populares, unos modestisimos 78 mil pesos mensuales. 

Desde el CISU apuntan a que este informe pueda generar una concientización en los legisladores sobre la necesidad de poder ver con lupa las particularidades de los barrios populares frente a un problema que atraviesa a todo el país.

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