Restitución del Lonko Cipriano Catriel: "Cristaliza las problemáticas que atraviesan a los pueblos en general"

Por primera vez, Fernando Pepe, antropólogo que coordina el Programa Nacional de Identificación y Restitución de Restos Humanos Indígenas, del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) contó los detalles de una de las “restituciones más complejas y problemáticas en la que nos tocó participar". El paso a paso de esta restitución.

“En el año 2018 -en un contexto totalmente adverso y en el marco de un gobierno nefasto, con comunidades enfrentadas por la mentira- logramos la restitución de los restos del lonko Cipriano Catriel, casi 20 años después del primer pedido por su restitución y luego de numerosos y reiterados pedidos de la comunidad catrielera de Azul”, repasó Fernando Pepe, integrante del Colectivo GUIAS (Grupo Universitario en Investigación en Antropología Social). Tres años después de esa restitución, por primera vez el antropólogo que coordina el Programa Nacional de Identificación y Restitución de Restos Humanos Indígenas, del Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) contó los detalles de una de las “restituciones más complejas y problemáticas en la que nos tocó participar. Una restitución que cristaliza las problemáticas que atraviesan a los pueblos en general y en particular a estas restituciones por las que venimos bregando” dijo en el aire de Cacodelphia.

“Cipriano Catriel (Cacique General de las Pampas) fue uno de esos hombres que vivieron en la frontera entre Buenos Aires y el mundo indígena, que en un determinado momento empezaron a comerciar y a recibir de parte del Estado, sueldos y cargos militares dentro del Ejército argentino”, detalló.

“Como aliado de Bartolomé Mitre, Catriel entró en una dinámica interna entre unitarios, que se sublevaron contra el gobierno de Buenos Aires. Catriel entonces es inducido por el General Rivas, segundo de Mitre, para incorporarse a sus fuerzas y al final de esa revolución que pretendió impedir la asunción de Nicolás Avellaneda como presidente de la Nación, abandonado por Mitre, es detenido y cruelmente ejecutado a lanzazos y degollado en Olavarría el 19 de noviembre de 1874. Él y su secretario, fueron los únicos ajusticiados. Pero los historiadores militares cuentan que lo asesinaron sus hermanos en represalia por haber luchado contra Cafulcura en la batalla de San Carlos de Bolívar (1874). Esa tergiversación de la historia, produjo una eterna rivalidad entre sus descendientes que dura hasta la actualidad”, contó Pepe.

La biografía de Catriel se enmarca en la historia de nuestro país. “Nosotros hemos visto en distintos partes militares cómo el General Rivas, fue planificando la división de Catriel contra Cafulcurá, cómo fue dividiendo a Manuel Grande y a Chipitruz, cómo le fueron dando viáticos y ganados a algunos, mientras otros terminaron en la prisión de Martin García. De ese modo premiando y castigando, fueron dividiendo a las comunidades y preparando el terreno para el avance de la frontera hacia el Río Negro. Cipriano fue una víctima más de esas acciones, creadas desde el Ejército, y que generaron fuertes internas entre las comunidades. Pero la historia oficial sigue estando muy presente, aunque hay varios testimonios que lo desmienten, la historia oficial mintió y esa mentira dura hasta el día de hoy con rencores muy fuertes”, remarcó.

“Cuando muere Francisco Pascasio Moreno (1919), fundador del Museo de Ciencias Naturales de La Plata, es enterrado en Buenos Aires. Pero en 1944 el gobierno nacional decidió su traslado a la Isla Centinela, ubicada en el lago Nahuel Huapi, dentro del Parque Nacional homónimo, fundado en las tierras que el propio Moreno había cedido al Estado en 1903. Tierras que luego del genocidio roquista, el mismo Estado le regalo por su trabajo de espía y agente del Ejército” repasó Pepe. “Entonces en el momento del re-entierro, en las fotografías de la época, podemos ver el poncho de Catriel y de otros líderes cubriendo el féretro y que luego pasaron a formar parte de las colecciones del Museo Francisco Pascasio Moreno de Bariloche. A ese Museo se realizó en 1999, el primer pedido de restitución”, dijo.

El trabajo comenzó en diálogo con la bisnieta del Lonko, Modesta Catriel quien, en el año 2008, se contactó para pedir ayuda y desde Azul se generó un pedido de restitución al Museo de La Plata de otros catrieleros.

“Cuando Modesta falleció, continuamos el reclamo con su hija Marta Pignatelli de Catriel y con otras comunidades catrieleras que estaban enfrentadas por aquella tergiversación de la historia. Así en el año 2017 logramos que el Museo de La Plata restituya seis catrieleros a la comunidad en Azul. Como un hito para ir hacia la restitución de Cipriano, visibilizamos las comunidades catrieleras y de ese modo llevamos la presión a Parques Nacionales. Ese año también logramos que el Museo restituya a cuatro hombres de comunidades catrieleras de Tapalque. Y logramos que esas dos comunidades, firmen actas de acuerdo y avanzamos en el pedido de restitución. O sea que para llegar a Cipriano tuvimos que trabajar distintas restituciones para visibilizar el tema, para conocer a todos los integrantes de las comunidades y sobre todo para que vayan logrando confianza entre ellos mismos”.

Acto de restitución. Foto: https://www.argentina.gob.ar/

Ese año 2017 después de esas restituciones, muere Marta Pignatelli de Catriel, tataranieta de Cipriano, seguimos entonces trabajando con el chozno del cacique, Domingo Catriel, con quien logramos finalmente la restitución”, señaló Pepe. El 16 de mayo de 2018, en la sede central de Parques Nacionales (en CABA), fueron restituidos el cráneo y el poncho de Catriel a su comunidad. “Fue esa una restitución muy emotiva porque vinieron diferentes comunidades catrieleras de todo el país. Pero cuando termino esa ceremonia, hubo una disputa entre las dos familias y una de ellas se llevó los restos y el poncho de Catriel a Azul, rompiendo de ese modo el pacto donde se establecía que iba a ir a Olavarría el poncho y a Azul el cráneo. Fue la única restitución que tuvo esta particularidad, de una violencia emocional, digamos, que termino con un pacto previo entre las comunidades. Y que además generó un quiebre institucional entre el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y Parques Nacionales, que tuvieron que reconstruir los ministros del gobierno del PRO”, recordó.

Aquella devolución de Cipriano Catriel, a la comunidad catrielera fue el quinto acto de restitución llevado a cabo por el INAI por esos años. Las anteriores devoluciones, hasta ese entonces, habían sido las del lonko Inacayal en 1994, Mariano Rosas en 2001, Damiana Kryygi en 2010, Ana Inakayal y Margarita Foyel en 2014; en 2016 el 19 de abril a Sekriot y tres Selk’nam y los lonko Gerenal y Gervasio Chipitruz; Indio Brujo y Manuel Guerra el 10 de octubre y en 2017 los 10 catrieleros, 4 junio y 6 en diciembre.

Para nosotros fue una restitución que marcó un antes y un después, porque Parque Nacionales se negaba a restituir los restos y finalmente tuvieron que hacerlo, significó terminar con un proceso que duró 20 años, con una familia muy dolida, que había perdido a dos mujeres luchando por su restitución, que no pudieron ver el triunfo y fue también un gran aprendizaje que nos alimentó en la lucha", concluyó.

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