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Radios Comunitarias otra forma de comunicar

http://youtu.be/TCZHLhvas9M  
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25 años de La Tribu: “Nuestro objetivo es construir formas de...

La Tribu es una de las radios comunitarias pioneras de Argentina, no sólo por haber surgido en 1989 sino también por proponer una estética creativa y crecer en la búsqueda por construir colectivamente con otras emisoras y organizaciones. “Acostumbrarse es morir” sostiene este proyecto que cumple un cuarto de siglo. Este aniversario invita a mirar atrás, ver qué se hizo, pero también festejar y  proyectar: “Nuestro objetivo es construir formas de vida mejores para los que forman parte del colectivo y para los que escuchan la radio o se acercan al espacio o participan de algún modo en esta organización”, contó Rafael López Binaghi de La Tribu, en comunicación con Rap. El proyecto de La Tribu -que funciona en el barrio porteño de Almagro- abarca, además, un centro de producción y capacitación y emprendimientos como un bar y una editorial. En un principio, La Tribu se planteó como resistencia frente a un discurso hegemónico, en otro momento buscaba generar nuevas experiencias. Hoy, ¿en qué etapa ubicarías al colectivo? -Hoy estamos parados en un lugar en el que todo el tiempo se nos insta a responder de qué lado estamos, cuán grises somos, o cuán negro o cuán blancos, y todo el tiempo tratamos de pregonar una visión propia que surge de las reflexiones que se hacen al interior del colectivo y que compartimos con otras organizaciones. Al mismo tiempo, asumimos el compromiso con la lucha para que empiece hacerse realidad lo que hemos conseguido en la letra grande de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA). Para que eso se haga derechos para las radios todavía sigue siendo imprescindible encontrarse, trabajar en conjunto y proponer soluciones a los conflictos que esa Ley tiene que resolver. ¿Creés que hoy la LSCA está a la vanguardia de la gestión de los medios? -Totalmente. Nosotros tratamos de acompañar el reclamo y de trabajar en conjunto, si tiene que ser las autoridades con las autoridades, si tiene que ser con las redes de medios con las redes, con el actor que se tenga dialogar para hacer cumplir esas cuestiones puestas en la ley, como el reconocimiento y la posibilidad de obtener una licencia, que en zonas de conflicto como Buenos Aires o La Plata todavía no se reconocen. Más allá que en el último tiempo se ha avanzado, a cinco años de aprobada la ley el Estado está en deuda. Eso nos lleva a juntarnos, nosotros participamos de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias pero estamos en diálogo con la Red Nacional de Medios Alternativos, con el Foro Argentino de Radios Comunitarias y todos los actores de la comunicación. ¿Creés que hay un retroceso en el sector de medios comunitarios o sociales? -En el 2000 y después de aprobarse la LSCA, hubo una eclosión de nuevos medios, lo que no significa que estemos en una mejor situación. Muchas veces hace falta recordar, a la izquierda organizada en partidos, pero también a las organizaciones populares, que muchas veces terminan apoyándose en este tipo de medios, que estos pueden ser órganos de discusión del cambio social y que su apoyo es necesario para que los medios subsistan en la autonomía que tienen que tener para sostener lo que ellos proponen, desde la credibilidad, y la confianza. El sector tiene el desafío de construir una autonomía del Estado y del mercado, que le permita hacerse sostenibles a lo largo del tiempo. Para eso necesitamos del trabajo en red. Esa es una enseñanza de estos 25 años. Sin aire no hay fuego. El video de La Tribu en su 25° aniversario
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Una canción por Omar Cigarán

https://www.youtube.com/watch?v=sPKgOv6CWXI Franco Quiroga “Cómo esto te tuvo que pasar” le canta Franco Quiroga a su amigo asesinado por la policía bonaerense en barrio Hipódromo. Hoy transforma en palabras y música lo ocurrido con su compañero. En Radio Futura cantó la canción dedicada a Omar.  Mirá el video. Franco compone canciones desde hace dos años. El viernes se acercó a Radio Futura para compartir el rap dedicado a Omar Cigarán, su amigo asesinado por el policía bonaerense Diego Walter Flores el 15 de febrero del 2013. Contó que “cuando pasó esto fue muy doloroso y decidí hacer una canción". Sandra Gómez, la mamá de Omar, acompañó a Franco al estudio de la radio. No se conocían personalmente hasta que él se acercó para contarle que estaba escribiendo una canción por su amigo. Sandra cuenta que visitó a la madre de Franco para mostrarle lo que había escrito: ‘cómo te va a faltar el respeto Franco hablándote de esto’ relata Sandra que le dijo. Ella le aclaró que no se lo había tomado de ese modo, al contrario aseguró que le dio una enorme satisfacción el pensar cuánto querían a su hijo. Sandra Gómez, mamá de Omar Cigarán Franco no estaba en el barrio el día que el policía Diego Walter Flores mató a Omar. Le llegó un mensaje diciendo que fuera porque había pasado algo malo. “Cuando voy estaban todos re mal y yo no entendía nada, me comentaron que lo habían matado. Fue algo inesperado, me sentía re mal era una gran persona, un gran compañero” relata Franco y agrega que “cuando me fui me senté y me dije ‘tengo que escribir’”. Canal de Youtube de Franco Canción "Mucho bla,bla" Descargar entrevista completa Artículos relacionados: Amenazas a la familia de Omar Cigarán Omar Cigarán: intervención en fiscalía contra el intento de cierre de la causa  

Los videos de las lecturas de poemas por la inundación

En el marco de las actividades realizadas el 2 de abril con motivo del aniversario de la inundación, se llevó a cabo en la Plaza Moreno una lectura de poesía.  Los mismos pertenecen al libro "La Plata Spoon River", del que participaron decenas de poetas. Mirá los videos de las lecturas.Más información en:“Los poemas son ideas sobre quiénes fueron esas víctimas, qué les paso y qué pueden decir”
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ABRIL

Cortometraje realizado por Radio Futura acerca de la inundación del 2 de abril de 2013 en La Plata. Obtuvo una mención en el concurso "Cámara en mano a la captura de la actualidad", organizado por la Maestría en Periodismo Documental de la Universidad Nacional Tres de Febrero.
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“La dictadura necesitaba un mecanismo para hacer desaparecer a la gente”

La Madre de Plaza de Mayo, Adelina Dematti de Alaye, visitó los estudios de Radio Futura donde contó cómo comenzó la investigación sobre el rol clave de los “médicos policías” en la última dictadura cívico militar, cuya intervención permitió hacer pasar por NN a decenas de asesinados. En una audiencia por el juicio por La Cacha, Adelina señaló a Pérez Albizu, vicedecano de Medicina hasta el 11 de marzo pasado, como uno de los máximos responsables. Ya le habían dado el dato de que su hijo había desaparecido el 5 de mayo de 1977 y que había sido llevado al centro clandestino La Cacha. En la búsqueda de mayores certezas Adelina Dematti de Alaye, madre de Carlos Alaye y luego Madre de Plaza de Mayo, se encontró con certificados de defunción truchos, firmados por al menos 21 médicos de la morgue platense. Carlos era militante de Montoneros y tenía 21 años cuando fue secuestrado en Ensenada. Estaba casado con Inés Ramos y la hija de ambos, Florencia, nació tras su desaparición. “Yo ya tenía un certificado NN, de una mujer y un hombre desaparecido el 5 de mayo a la noche. Un abogado me dijo que era probable que pudiera ser mi hijo. Eso de la fecha me da la posibilidad de que investigue todo el libro porque podía aportar al juicio por lo de mi hijo”, contó Adelina. Adelina se refiere al único libro -de los 24 que la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata entregó en los juicios por la Verdad en los ´90- que perduró tras la reapertura de los juicios de lesa humanidad en 2003. El resto fue incinerado. Al revisarlo, “nos empezamos a encontrar cosas que no nos imaginamos”. “Cada tanto había un enfrentamiento, eso era público, se ponía el nombre del asesinado en el diario, pero en el certificado ponen NN. Los enfrentamientos se publicitan para hacernos callar a todos, pero después, el médico hacía el certificado y estaba todo legal. Si no hubiera estado ese enlace -es una apreciación mía- hubiera muerto mucho menos gente”, reflexionó Adelina. La denuncia por lo ocurrido en el cementerio con los cuerpos de las víctimas de la dictadura, debió sortear numerosos obstáculos y pasaron largos años antes de ser tenida en cuenta. "Cuando se hace el juicio a la Junta, porque nosotros lo iniciamos cuando todavía estaba la dictadura, pedimos no innovar en el cementerio de La Plata sobre aproximadamente 400 tumbas. Empezaron a trabajar pero con dilaciones. Mandan todo para el juicio de las Juntas pero no se toma., entonces devolvieron los libros", contó Adelina. Luego vendrían las leyes de Obediencia de Vida y Punto Final, que paralizaron cualquier investigación. "Con mucho criterio los abogados de la APDH dijeron vamos a pedir el juicio por la Verdad, que no tenían pena ni nada, pero si se encontraba un delito se podía pasar a enjuiciar", dijo. "En los juicios de la Verdad siempre se hablaba mucho de los libros de la morgue, que eran los 24 libros que entregamos desde la APDH La Plata". Adelina agregó que "eso es lo que paso con los médicos, incluso hay un médico que se lo manda a juicio por falso testimonio. Pero pasaron diez años y no pasó nada". 37 años después La Madre de Plaza de Mayo contó que cuando vio la requisitoria del juzgado nº 1, a cargo de Manuel Blanco, para que se establezca el juicio oral por La Cacha se indignó. La causa estaba fraccionada y no incluía la causa por lo ocurrido en el cementerio, que llevaba diez años en el juzgado y que apuntaba a la responsabilidad de los “médicos policías”. Sin embargo, un amigo la convenció para que siga. “Me dijo por qué no agarras el librito verde -que era una publicación con todo lo que yo había preparado. Y me entusiasme”, admitió. El juicio por los crímenes de lesa humanidad ocurridos en el CCD La Cacha, que funcionó a metros del penal de Olmos bajo la órbita del Servicio de Inteligencia del Ejército, comenzó el 18 de diciembre de 2013. En el mismo, se investigan las responsabilidades de los espías civiles que trabajaron para ese Servicio. Albizu, ex vicedecano de la Facultad de Ciencias Médicas A fines de febrero, Adelina finalmente declaró ante el Tribunal Oral Federal nº1 en una de las audiencias del juicio por La Cacha. Denunció a 21 médicos que habían firmado certificados de personas asesinadas por la dictadura, en los que aparecían como NN. Nueve de esos certificados NN están firmados por quien hasta el 11 de marzo era vicedecano de Medicina: Enrique Pérez Albizu. Albizu no sólo era el jefe, dijo Adelina, “sino que era quien firmaba el libro de actas médico, que es el máximo responsable porque él ve en qué estado están los cuerpos que recibe y es quien va a indicar si hay que hacer una autopsia”. “El 90 por ciento de los NN son por lesiones traumáticas en la cabeza, si están en un enfrentamiento y a todos les pegan en la cabeza, no es creíble que tengan tan buena puntería”, concluyó. Luego de la declaración de Adelina, el Consejo Superior de la UNLP decidió por unanimidad la exoneración  inmediata de todos los cargos docentes y como funcionario académico de Pérez Albizu. También, se expidieron por el inicio de un juicio académico y de acciones legales correspondientes a investigarlo por su accionar durante la última dictadura. “Yo llego a la conclusión, de que el eslabón que necesitaba la dictadura para matar a todos los que mató era el cementerio. La dictadura necesitaba un mecanismo para hacer desaparecer a la gente”, expresó Adelina Alaye.
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36 años de la masacre en el pabellón séptimo

Viernes 14 de marzo de 2014 El 14 de marzo de 1978, una represión en la cárcel de Devoto acabó con la vida de 64 personas privadas de su libertad. Sobrevivientes, familiares y abogados intentan que se reabra la investigación y la masacre sea declarada delito de lesa humanidad. “Motín de los colchones” fue el nombre con que se dio a conocer la muerte de un tercio de los presos del pabellón séptimo. El mismo contaba con más de 160 personas, de las cuales 64 fallecieron en la mañana del 14 de marzo de 1978. Todo comenzó con una requisa, o así lo recordó Hugo Cardozo, sobreviviente de la masacre, al ser entrevistado por Radio Futura en septiembre de 2013. Los presos fueron sacados de sus celdas, puestos contra la pared y golpeados despiadadamente. Ante esta situación, un grupo de los internos, 15, 20, según recordó Cardozo, empezaron a manotear las porras. Los agentes del servicio penitenciario federal se retiraron. En ese momento otro grupo de agentes empezó a disparar con lanzagranadas y ametralladoras contra los internos a través de las rejas.  En esta situación, una explosión provocó un enorme incendio que se alimentó a partir de los colchones con que los presos intentaban cubrirse de las balas. Desde el CEPOC - Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos -, reconstruyeron la historia de la masacre que fue plasmada en la publicación de Claudia Cesaroni, “Masacre en el Pabellón Séptimo”.  Hoy en día buscan que la investigación se reabra, ya que denuncian que “la 'causa judicial' iniciada el mismo día de la ejecución fue una mascarada, una burla a la justicia y a la verdad: el Servicio Penitenciario construyó un motín inexistente y la justicia federal de instrucción  consolidaron esa construcción falsa en cientos de pliegos judiciales.” El fiscal Federico Delgado, titular de la Fiscalía Federal 6, se encargó de entrevistar a sobrevivientes y familiares para llegar a una resolución. Finalmente señalaron desde el CEPOC que Delgado “ sostiene en su dictamen que este hecho no es un delito de lesa humanidad, sino una grave violación de derechos humanos que el Estado no ha investigado como corresponde en todos estos años, pero como considera que no es delito de lesa humanidad, propone que lo investigue la justicia de Instrucción”. Si bien manifiestan desde la organización satisfacción con  la postura del fiscal, disienten al afirmar que se trata de un delito de lesa humanidad. Con motivo de un nuevo aniversario de la masacre, el sábado 15 de marzo se realizará una emisión especial de “La cocina del miedo”, programa radial de Claudia Cesaroni y el periodista Horacio Cecchi. La misma se llevará a cabo en Fm La Tribu con entrada libre. Entrevista realizada en septiembre de 2013 en Radio Futura a Hugo Cardozo, sobreviviente de la masacre. "La masacre del pabellón séptimo"
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“El arte debe ponerse al servicio de la justicia y la...

Martes 24 de diciembre de 2013 Entrevista a Julián Axat, poeta y abogado. A pocos días de iniciado el juicio por delitos de lesa humanidad cometidos en el centro clandestino "La Cacha", Axat compartió sus perspectivas sobre este proceso en el que participará como querellante por el secuestro de sus padres. También expresó opinión sobre los alzamientos policiales que tuvieron lugar en distintas provincias, la inundación que afectó a la ciudad el 2 de abril y la articulación entre el arte y la justicia, además de otros hechos de actualidad en los que interviene como abogado y poeta. Ha comenzado un juicio por el accionar represivo en La Cacha que a vos, particularmente, te toca muy de cerca. ¿Cómo has vivido el proceso para llegar a esta instancia? Fue un largo camino. La causa tiene una investigación que arranca en el 2003 y se profundiza en 2009. La apertura del juicio oral el miércoles pasado viene a cerrar este ciclo e inicia otra fase de este proceso de La Cacha, en el cual yo estoy involucrado como querellante porque mis padres fueron vistos en este centro clandestino. Estoy muy vinculado a este proceso y lo voy a seguir cuando se reanude el año que viene.En los días previos al juicio, uno de los imputados, Claudio Raúl Grande, solicitó a través de su abogado, Juan José Losino,  que no se difundan fotografías suyas citando tus argumentos para que no circulen las fotos de menores en los "cuadernos de sospechosos" elaborados en comisarías bonaerenses. ¿Cómo vista esta utilización de tus argumentos? Los abogados utilizan todos los artilugios,  a veces con buena fe, otras no. No me llama la atención, creo que tergiversa lo que yo digo porque cuando niego la difusión de imágenes de niños y adolescentes no lo hago desde la utilización de legajos o fichas sino al robo de los rostros cuando les sacan fotos a sus espaldas o los aprehenden y los obligan a sacarse fotos. Esto es muy distinto, acá se obtuvieron fotos en legajos pertenecientes a las fuerzas de seguridad y se han cumplido todas las garantías de los imputados. No tiene nada que ver una cosa con la otra, pero los abogados sacan de contexto los datos de uno y los tergiversan. Un buen criterio jurídico no debería avalar este pedido. ¿Cómo has vivido esta semana en medio de los alzamientos policiales? ¿Considerás que esta aparición pública de la policía tiene que ver con poner en la agenda discursos de mano dura y demagogia punitiva? Es complejo el fenómeno. No creo que obedezca a una interpretación lineal. Las bases policiales han sido usadas en forma abusiva y otras veces se han dejado utilizar, luego uno podrá decir si son justos o no sus reclamos. Uno advierte que las bases están bastante precarizadas desde el punto de vista laboral y eso puede generar presiones con las cúpulas que instigan a las bases o las aprovechan en esta lógica verticalizada para tener su consenso como cúpula. Esto tiene que ver con el actual autoritarismo de la fuerza, la falta de democratización interna y la falta de subordinación al poder civil. Fin de año es un caldo de cultivo en el que, obviamente, se  acrecienta esta tensión. En otras provincias se repite el fenómeno con fuerzas desgobernadas, es una deuda de la democracia hacer algo con estas fuerzas: subordinarlas al poder civil y democratizarlas internamente para evitar este tipo de situaciones. ¿Creés que hay una posiblidad de democratización de la fuerza con la historia que tiene la institución en nuestro país? Es un proceso largo, no cortoplacista, que responde a decisiones estructurales. Esto no es una decisión de un día para el otro, son procesos que pueden durar una década. Si hay una decisión que viene de la mano de todo un arco político por supuesto pueden quedar subordinadas, esto depende de un consenso que hay que construir y que no se ha construido, hay que volver al viejo acuerdo del pacto de la seguridad democrática, y a partir de ahí iniciar un largo proceso de control social de las fuerzas. Lamentablemente, lo que está ocurriendo es el proceso inverso, lo que se advierte es un desgobierno mayor, por lo tanto, creo que hay que torcerle el brazo a este desgobierno y hay que empezar un camino de acuerdo de seguridad democrática. ¿Considerás que la municipalización de las fuerzas puede aportar en ese proceso? Creo que la municipalización blanquea el poder que ya tienen los intendentes sobre las fuerzas policiales locales; muchas veces ocurren conflictos territoriales que los intendentes resuelven con la fuerza que trabaja en el territorio. Hoy en día, las fuerzas terminan teniendo una relación muy fuerte con los intendentes, quienes definen qué tipo de fuerzas quieren tener. La ley sería una forma de blanquear esto y que los conflictos que sucedan ya no sean una cuestión de jerarquía. La ley viene a trasparentar algo que ya existe, me parece que es necesario e importante. Luego hay otro tipo de problemas con la forma, siendo que las fuerzas están tan desgobernadas, una municipalización puede llevar a un desgobierno mayor en tanto cada intendente podría tener un control particular. Es importante el trabajo conjunto con la decisión estructural de democratizar las fuerzas como trabajo conjunto, articulado y de corresponsabilidad. En el plano local, el año estuvo atravesado por la inundación del 2 de abril. A partir de este hecho convocaste a escritores para realizar "La Plata Spoon River", una antología donde cada poema lleva el nombre de una víctima. ¿Cómo ves esta decisión de escribir poesía después de la tragedia? ¿Termina siendo un refugio o lo ves como un lugar para pensar lo que nos pasó desde otro lugar? Antología poética en homenaje a las víctimas de la inundación, próxima a editarse. Yo creo que el arte es una forma de interpelar a la sociedad, muchas veces la justicia queda obsoleta o  limitada y me parece importante que las personas que trabajan con el arte y tienen la posibilidad de hacer intervenciones en el espacio público utilicen sus formas espirituales para hacer ver a la sociedad lo que está pasando. Yo tengo una concepción del arte vinculado a lo política-social, tengo una editorial de poesía y trato de vincular lo que hago con la realidad que vivo. Creo que sería interesante que el próximo 2 de abril los artistas de la ciudad visibilicen lo que ocurrió en el espacio público. Yo como artista siento una necesidad denunciar aquello que considero que es injusto, creo que la cultura debe ponerse al servicio de la justicia y la reflexión de esta ciudad. El libro convoca a poetas a que hablen o escriban desde lo que ocurrió. El arte me parece un lugar donde compartir, incidir, agitar. Es importante que los artistas pueden marcar la ciudad, y que el ciudadano medio cuando ve un mural, una intervención, una acción teatral se conmueva o recuerde algo que había olvidado. ¿Qué perspectivas tenés para el año próximo? Yo creo que una de las claves es pensar articulaciones, a diferencia de los ´90 donde muchas organizaciones se pensaban por fuera del Estado y creían en la autonomía como construcción de poder popular en disputa con el Estado. Yo creo que, en realidad, el poder popular tiene que disputar ese poder público de derechos humanos, económicos, sociales y culturales y abrirse al Estado o conquistar espacios interestatales. Me parece que  es algo mucho más interesante tiene que ver con el proceso latinoamericano actual: con Bolivia, Venezuela, Ecuador. Hay que hacer una relectura de la teoría de la dependencia y ver de qué manera se puede ser parte de esos procesos y disputar zonas de poder, por lo menos yo lo pienso así desde mi ámbito. Ojalá en el 2014 ese proceso de latinoamerización se profundice y que las organizaciones sociales articulen con el poder estatal. Para eso es clave resolver el problema de limitación de los poderes populares que tiene que ver con las fuerzas policiales que limitan muchas veces las estrategias de las organizaciones de base, empezar a pensar las formas de democracia de las fuerzas de seguridad a través del poder popular.