Inicio Categorías Sociedad Una ceremonia cultural y colectiva que le canta a las Malvinas

Una ceremonia cultural y colectiva que le canta a las Malvinas

Este 2 de abril, Río Grande será escenario de una jornada inédita en la que artistas de toda la Patagonia se reunirán en reclamo por la soberanía de las islas. Entre la vigilia, la memoria de los veteranos y la potencia simbólica de la música del sur, el encuentro se proyecta como uno de los hechos culturales más conmovedores de la fecha.

En el marco de la conmemoración de un nuevo aniversario del 2 de abril, la ciudad de Río Grande volverá a convertirse en uno de los corazones más intensos de la memoria argentina. Allí, donde cada año la vigilia por Malvinas adquiere una dimensión profundamente popular y emotiva, este 2026 sumará un hecho cultural sin precedentes: “La Patagonia le canta a Malvinas”, un concierto histórico que reunirá por primera vez a voces de distintos puntos del sur argentino en una misma ceremonia musical atravesada por la soberanía, la identidad y el recuerdo.

La propuesta, que tendrá su momento central en la Casa de la Cultura, con entrada libre y gratuita, reunirá a artistas patagónicos de distintas generaciones y procedencias. Desde Neuquén hasta Tierra del Fuego, llegarán a Río Grande nombres fundamentales del cancionero sureño como Marité y Traful Berbel, Florencia Rupayán, Juane Braccalenti, Ignacio Boreal, Fredy Gallardo, Cala Gallardo, Martín Leoz, Ariel Arroyo, Leda Soto y Pablo Burnes, en una noche que promete transformarse en un gran abrazo musical del sur a la causa Malvinas.

No se trata solo de un recital, sino de una construcción colectiva de sentido. En una ciudad reconocida como la “Capital Nacional de la Vigilia por la Gloriosa Gesta de Malvinas”, la música aparece aquí como una forma de memoria viva, como una manera de volver a narrar la historia desde la emoción, la pertenencia territorial y la experiencia compartida de los pueblos patagónicos. La jornada, además, comenzará previamente en el Centro Cultural Alem con el taller de danza “Kaani, la Fiesta Tehuelche”, a cargo de Ana Giménez y Vicky Osinalde, una propuesta que conecta el evento con las raíces profundas de la región y con la dimensión ancestral de la cultura sureña.

Dentro de ese mapa sonoro, la presencia de Florencia Rupayán, nacida en Carmen de Patagones, suma la voz de Río Negro a este encuentro inédito. Para la cantora, la invitación tuvo desde el primer momento una dimensión profundamente sensible. “Malvinas tiene ese peso para todos los argentinos y en abril se vuelve todavía más presente; es un tema muy sensible para todos”, señaló. Esa emoción se volvió aún más intensa cuando decidió prepararse para el concierto visitando a veteranos y familiares de excombatientes de la comarca de Carmen de Patagones y Viedma. De esas charlas surgieron relatos, cartas, banderas y videos que transformaron la experiencia artística en un viaje humano hacia la memoria más íntima de la guerra.

“Fue todo muy movilizante”, resumió la artista, quien también confesó la conmoción que le produce cantar en Río Grande, tan cerca de las islas y en una comunidad que vive la vigilia con una intensidad singular. “La gente lo vive de una manera muy emotiva, respetuosa y con mucho orgullo”, expresó, subrayando el clima especial que convierte a la ciudad fueguina en uno de los epicentros simbólicos de la causa Malvinas.

La participación de Rupayán también vuelve a poner en escena el carácter profundamente identitario de la música patagónica. Sus canciones, como las de muchos de los artistas que integran este concierto, nacen de una geografía marcada por el frío, las largas distancias, el desarraigo, la vida en los parajes y la persistencia de una tradición oral donde la radio todavía funciona como puente entre comunidades. “Nuestra música nace y se mantiene gracias a las historias, no solo a los paisajes”, sostuvo, al tiempo que recordó que el cancionero del sur siempre estuvo atravesado por la lucha: la defensa de los pueblos originarios, la injusticia social, la Ley de Glaciares, los incendios y las disputas por el territorio.

Esa dimensión política y poética del canto patagónico dialoga de manera natural con la causa Malvinas. En ambos casos, se trata de memoria, soberanía, pertenencia y resistencia. Por eso, el concierto en Río Grande no solo celebra una estética musical, sino una manera de estar en el mundo, de nombrar el territorio y de transformar en canción aquello que duele, que identifica y que sigue reclamando justicia.

En ese sentido, “La Patagonia le canta a Malvinas” se proyecta como mucho más que un evento artístico: será una ceremonia colectiva donde la voz de los pueblos del sur se reunirá para homenajear a los veteranos, abrazar a las familias, recordar a los caídos y renovar, desde la cultura, un reclamo que atraviesa generaciones.

Artículo anteriorLa Patagonia le canta a Malvinas, un encuentro histórico que une memoria, soberanía e identidad desde el sur