Este 2 de abril, en un nuevo aniversario de la guerra, Río Grande es sede de un encuentro inédito de cantautores patagónicos. Facu Armas, uno de los impulsores, destaca el valor cultural, geopolítico y simbólico de una propuesta que busca “malvinizar” desde la música.

Este 2 de abril, en el marco de un nuevo aniversario de la guerra de Malvinas, Río Grande será escenario de “La Patagonia le canta a Malvinas”, un encuentro que por primera vez reunirá a voces de todo el sur argentino para cantar por la memoria, la soberanía y la identidad.
La propuesta se desarrolla en la ciudad fueguina durante la tradicional vigilia del 1 de abril por la noche, una ceremonia que con los años convirtió a Río Grande en un punto de referencia nacional de la causa Malvinas. En esta primera edición participaron Marité y Traful Berbel, Flor Rupayán, Juane Braccalenti, Ignacio Boreal, Fredy Gallardo, Cala Gallardo, Martín Leoz, Ariel Arroyo, Leda Soto, Pablo Burnes y otros artistas que vienen sosteniendo el canto patagónico como una forma de identidad y resistencia.
Uno de los protagonistas de esta iniciativa es Facu Armas, cantor, autor y compositor de Río Grande, quien es parte del encuentro y también uno de sus impulsores. Con una obra atravesada por las historias, paisajes y costumbres de Tierra del Fuego, Armas explicó que la idea comenzó a tomar forma luego de una gira reciente.
“Estamos muy expectantes con todo lo que se viene”, señaló. Y contó cómo nació el proyecto: “Estoy muy emocionado, todo esto es parte de un sueño que venimos trabajando desde hace un tiempo. Cuando este año regresamos de la gira por Cosquín y Santa Fe comenzamos a pensar en reunir a los cantautores patagónicos para cantarle a las Malvinas y hoy eso está a punto de conseguirse”.
Según relató, al regresar acercaron la propuesta a la Municipalidad de Río Grande y rápidamente empezó la convocatoria. “Todos quisieron estar en la vigilia recordando a los caídos. Yo no lo podía creer, es una emoción muy pura que se va a hacer realidad”, afirmó.
Para Armas, el vínculo entre la identidad fueguina y la causa Malvinas es inseparable. “Ser fueguino y malvinero van de la mano”, sostuvo. En la misma línea, amplió la dimensión política de esa pertenencia: “Malvinas no es una causa solo nacional, sino también latinoamericana. Malvinas nos une”.
El músico también subrayó la experiencia singular que significa vivir la vigilia en Río Grande. “Creo que uno no vuelve a ser el mismo después de estar el 1 de abril a la noche frente al mar, con todo el pueblo reunido”, expresó.
Sobre la importancia del lugar elegido para este encuentro, Armas remarcó el peso geopolítico de la ciudad. “Río Grande es la zona norte de Tierra del Fuego, el polo industrial más austral del planeta y un lugar muy significativo para nuestra geopolítica nacional. Hoy, en la geopolítica mundial, juega un papel fundamental. Por eso malvinizar es la tarea”, afirmó.
También recordó el origen de la vigilia, nacida en 1995 por iniciativa de veteranos de guerra. “Se hizo frente al Mar Argentino, solo con un tacho con leña y todos alrededor de ese fogón cantando. Entre lágrimas y miradas al fuego recordaban a quienes se quedaron en las islas”, relató. A partir de aquella primera experiencia, Río Grande se consolidó como “Capital nacional de la vigilia por Malvinas”, una convocatoria que hoy llega a reunir a decenas de miles de personas de todo el país.
En la mirada de Armas, la cultura cumple un rol central en la construcción de conciencia colectiva. “Creo que la cultura es un puente hacia la conciencia nacional”, afirmó, y remarcó que la posibilidad de sumar un encuentro musical en este contexto representa un paso importante para la causa.
El cantor también vinculó la propuesta con el presente político, social y económico de Tierra del Fuego: “Hoy vivimos un contexto complejo. Se habla de la defensa de los territorios y de los recursos, mientras un presidente relativiza la causa Malvinas. En ese marco, el arte y la cultura son mi forma de militar, una manera genuina de generar conciencia”.
En ese análisis, Armas advirtió sobre la situación estratégica de la provincia. “Hoy tenemos un puerto intervenido, un radar inglés en el centro de Tierra del Fuego y proyectos vinculados a bases extranjeras. Estamos en un momento difícil, desde hace muchos años Tierra del Fuego es una zona de sacrificio”, explicó en Cacodelphia.
A esa preocupación sumó la dimensión productiva y demográfica. “Veníamos con una ley de promoción industrial que generó población, arraigo, industria y soberanía a través del desarrollo económico. En los últimos años hubo una pérdida de más de diez mil puestos de trabajo directos, algo gravísimo para nuestra escala poblacional”, señaló.
Para Armas, detrás de ese proceso también está en disputa la permanencia de la población en el territorio. “Está claro que a muchos les interesa que nos vayamos de Tierra del Fuego, que haya un vaciamiento poblacional para poner a disposición de potencias extranjeras nuestros recursos naturales”, dijo.
Frente a ese escenario, el músico reivindicó el papel de la cultura como forma de resistencia. “Tratando de ser optimista, creo que con la música sembramos esperanza y la posibilidad de concientizar sobre lo que estamos viviendo. Nosotros resistimos a través de la cultura como una herramienta fundamental, algo que históricamente fue parte de la resistencia del pueblo argentino”, expresó.
Finalmente, Armas planteó el deseo de que esta experiencia pueda sostenerse en el tiempo: “Es un encuentro histórico que espero podamos institucionalizar para realizar cada año. También es una manera de visibilizar los proyectos culturales patagónicos y mostrar todo lo que se viene trabajando”.
