La propuesta reúne caminatas por Hipódromo, Malvinas y Meridiano V. para reconstruir historias locales, visibilizar a las víctimas de la dictadura y fortalecer el sentido de memoria vecinal.

La historiadora Lucia Uncal cuenta que el surgimiento del proyecto fue llamativo, porque fue convocada desde dos colectivos casi de manera simultánea y con una propuesta similar. Por un lado, desde La Bici, un espacio cultural ubicado en el Barrio Hipódromo; y, por otro, desde Vermú Interferencia que se encontraban desarrollando activaciones en los barrios de Malvinas y Meridiano V.
“Ambos espacios, sin ponerse de acuerdo, nos propusieron hacer recorridos, volver a caminar los barrios, a tratar de encontrar... La propuesta se fue armando, a medida que la íbamos pensando, de buscar las marcas de las personas que fueron asesinadas y desaparecidas, también fue mutando hacia buscar las huellas de la memoria vecinal”, cuenta en charla con Cacodelphia.
En ese sentido, amplía que se trata “de una memoria vecinal de quienes vivieron la dictadura, pero también de quienes hoy habitamos o habitan los barrios, y también estamos poniendo nuestras marcas para mantener viva la lucha por la memoria, ¿no?”.
Consultada sobre las primeros acercamientos a los hechos para tener un punto de partida, menciona que “el antecedente de estos recorridos fueron unos que organizaba Flor Tittarelli en La Loma, usamos de base su mapeo colaborativo que se llama Huellas Digitales de la Memoria, que es un proyecto que reúne a la universidad, a la Facultad de Humanidades y otros espacios, es una página que tiene un mapeo con geolocalización de dónde fueron secuestradas o desaparecidas personas”.
“A partir de eso fuimos buscando las marcas, en el caso del Barrio Hipódromo hay muchas baldosas blancas por la Memoria, y en el caso de Meridiano V, que es un barrio que no está señalizado, fuimos hablando con los vecinos y fueron apareciendo historias inesperadas”, concluye.
