El Bachillerato Popular Mocha Celis cumplió 10 años

El proyecto que comenzó como una idea de inclusión de Lohana Berkins, Diana Sacayán y Marlene Wayar, cumplió una década desde su fundación. Hoy en día, conforma la primera asociación civil con perspectiva de género en el país y una de la referencia nacionales y regionales en materia de inclusión pedagógica para sectores marginados por el sistema educativo formal.

Lanzaron un festival a beneficio del bachillerato travesti trans Mocha Celis  | Filo News

"La Mocha es un proyecto que, básicamente, empezó siendo un bachillerato popular. Pero hoy en día es un espacio que resignifica justamente el conocimiento, el sentido, las teorías y las ideas que se crean en una sociedad que es heteronormativa, que es binaria, que es patriarcal en relación con nuestras identidades disidentes. La mocha ha crecido tanto que hoy en día para muches de nosotres es un hogar”, explicó Manu Mirele, secretaría académica del bachillerato popular Mocha Celis, en comunicación con Radio Futura. . 

Si pensamos en todos los avances que hemos tenido desde el año 2011 han sido muchos”, aclaró. En estos 10 años “La Mocha” ha desarrollado una propuesta pedagógica que ha abrazado las pedagogías feministas, populares y de la ternura ya que es “central que, en los términos de la educación, todo el proceso educativo sea una construcción colectiva. Es decir, en nuestro espacio justamente ponemos en valor esto que la educación formal niega, violenta y vulnera, qué es la existencia de las personas travestis, trans y no binarias particularmente”, detalló Manu. En este sentido la secretaria académica invitó a que “pensemos, entonces, que tenemos una escuela que tiene transversalmente perspectiva de derechos humanos, perspectiva de géneros y diversidad y perspectiva de educación sexual integral”, entendiendo a esta última como “una educación que ponga en valor la discusión, los debates, y habilite hablar del deseo, de la identidad y de los afectos”. 

La propuesta que se hace desde el bachillerato es integral: no solo la educación está en discusión sino todo lo que la rodea. En este sentido, La Mocha ofrece también acompañamiento jurídico y de acceso a derechos con equipos de salud, trabajadores sociales y otras profesiones. Disputan sentido desde diversas alianzas con diferentes organizaciones como Casa Brandon, donde abrieron la Escuela popular de Géneros y Diversidades donde “la imaginamos, no solamente como un espacio de formación de activistas, sino también para hablar de masculinidades, de violencia de género. Para profundizar la implementación de la ley Micaela. En definitiva, como espacio de formación constante, no solamente para las comunidades, sino también para las organizaciones, instituciones y empresas”. En la escuela, también, funciona la Biblioteca Popular Lohana Berkins y el Teje Solidario, “un espacio de cuidado y abrigo para personas travestis, trans y no binarias que comenzó la pandemia con 250 personas y hoy en día tiene más de mil personas acompañadas por la red


Manu advirtió que cerca del 90% de la identidades travestis, trans o no binaries que empiezan a manifestar su identidad o expresión de género alrededor de los trece años, son expulsades de sus hogares, “así que lo primero que pasa es que nos niegan el amor y, sistemáticamente, la educación formal, el sistema de salud, el acceso al trabajo”, ejemplificó. En este marco, y tras la promulgación de la implementación del cupo laboral trans el año pasado, la matrícula del bachillerato se triplicó por lo que están trabajando para acceder a un nuevo edificio y duplicar en el cuerpo docente. Sin embargo puntualizó que pese a los avances “hoy en día seguimos hablando de una esperanza de vida de 35 años de las feminidades trans y esto representa lo que nosotras entendemos como un travesticidio social. Por eso justamente tenemos una escuela donde se plantea una pedagogía de la ternura, del afecto, del contacto, del reconocimiento y de la valoración de todas las identidades”.