"Es fundamental denunciar los motivos machistas por los cuales estas mujeres están condenadas”

Con lecturas, proyecciones, música, debates e invitados especiales, la organización Yo No Fui, que trabaja en proyectos artísticos y productivos con mujeres privadas de libertad, con quienes tienen salidas transitorias o con aquellas que ya han recuperado su libertad, presentó éste sábado en La Grieta, el segundo número de su revista Yo Soy.

Integrantes de Yo No Fui en la marcha del 19/10“En general cuando se habla de privados de libertad se habla de varones, las mujeres en ese sentido, están ausentes y ocultas”, aseguró en Cacodelphia, María Medrano poeta fundadora de la organización. “Intentamos con este proyecto poner en discusión qué es la privación de la libertad y qué sufren las personas que están privadas de su libertad. Es fundamental visibilizar esas historias y denunciar los motivos machistas por los cuales esas mujeres están condenadas”.

Yo No Fui es una organización política y social que apoyada en espacios de reflexión y creación artística y de formación en oficios, trabaja de manera colectiva en las cárceles de mujeres (Unidad 31 y Complejo IV de Ezeiza, Unidad 13 de Santa Rosa La Pampa y Unidad 47 de José León Suárez) y afuera, una vez que ellas recuperan su libertad. Al respecto Medrano aseguró que una de las grandes crueldades del sistema es que “las mujeres pobres ven a la cárcel como única posibilidad de inclusión y que una persona piense que es mejor quedarse en una cárcel que estar en libertad, es el sumun de la perversidad”.

Acompañar la salida de esas mujeres que fueron recuperando su libertad, se transformó en un argumento primordial para la organización. “Los años de encierro, dañan los vínculos y la relación con la familia y el afuera, pensar entonces, en salir de la cárcel es realmente muy difícil”. En torno al tema de ¿Cómo es la libertad cuando el "afuera" te deja afuera? se articula el segundo número de la revista. “Cómo remontas tu vida en el afuera, cuando ya entraste a la cárcel con una vida muy complicada y después de los años de encierro tenés que reconstruirte y armarte de nuevo para afrontar un afuera que te va a discriminar”.

Con las mujeres que fueron recuperando su libertad la organización comenzó a pensar de qué manera acompañar en ese afuera. “Empezamos entonces con un taller de poesía que se transformo en un taller de textil y de encuadernación. De ese modo, sin abandonar el arte ni la poesía que son la base y la esencia de la organización, generamos oficios que nos permitieron crear trabajo”. Actualmente, Yo No Fui, dicta talleres de Serigrafía, Diseño Textil, Carpintería, Encuadernación, Tejido y Telar, Poesía, Fotografía y Producción teatral. Fuera de los penales se ofrecen otros 6 talleres de oficios en las distintas sedes de Yo No Fui. En estos espacios (Serigrafía, Encuadernación, Diseño textil y Periodismo, entre otros), mujeres con salidas transitorias o ya liberadas, y también hijos y familiares interesados en aprender, tienen la posibilidad de formarse en un oficio y capacitarse para emprender proyectos de trabajo autogestivo.

Al ser consultada sobre la relación entre la organización y la Dirección del Sistema Penitenciario, Medrano aseguró que “a lo largo de estos años pasamos por momentos donde tuvimos muchas dificultades para entrar o para ingresar las herramientas de trabajo. Por ejemplo, ahora estamos es una situación muy particular, porque al taller de fotografía estenopeica que se realiza desde el año 2008 en el Penal de Ezeiza, hace dos meses que no le permiten ingresar cámaras que son de cartón. Situaciones así pasan permanentemente. Hay muchas arbitrariedades y lidiar con todo eso es parte de nuestro trabajo”. En general “al servicio penitenciario no le interesa que haya gente ocupando esos espacios, porque sienten que la cárcel es de ellos. No les interesa entonces que las personas estudien, se capaciten y quieran mejorar, no les interesa, porque la cárcel es para castigo”.

yo soyYo soy es una publicación surgida del Taller de Periodismo y Escritura Tinta Revuelta, que comenzó en el 2011 en el Complejo IV de Ezeiza y luego, desde el 2012, en la sede que la organización tiene en el barrio de Palermo, y al que asisten mujeres con salidas transitorias, prisión domiciliaria o ya liberadas. “Con la chicas detenidas en la Unidad 3, en conjunto con una de las cedes que tenemos afuera, donde llegan chicas liberadas, con transitoria o con arresto domiciliario, comenzamos a sacar un pequeño fanzine”. En el marco de esa actividad surgió en el grupo “la idea de una publicación más grande que aborde los temas como el egreso del penal, los vínculos familiares y visibilicen los trabajos que se realizan en los restos de los talleres, de ese modo surgió la revista”. Más de 10 años después “son muchas las mujeres que estuvieron detenidas y que hoy son docentes y se convirtieron en referentes de sus compañeras”.

Este segundo número contiene crónicas sobre el primer y el último día en un penal, morir en la cárcel, el chat telefónico, la experiencia del taller de fotografía estenopeica y una entrevista a la actriz Cristina Banegas. La revista puede adquirirse a $50 y las ganancias se reinvertirán para la publicación del N°3 y otro porcentaje será destinado a las vendedoras que son parte del taller. Contacto: https://www.facebook.com/yonofuiorg

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