La memoria no se toma vacaciones

    Hoy no hay muchedumbres invadiendo peatonales y comercios, no hay bandadas de pibes amontonados en cada esquina, si hasta el tráfico abrumador de todos los días, circula notablemente disminuido. La Plata, a dos años de la tragedia del 2 de Abril, luce tan indolente y cansina como cualquier otro fin de semana largo, sólo que con una mayor presencia del control policial, acaso un síntoma de la temible ola naranja que amenaza con cernirse próximamente sobre todo el país.

    Crónica de la movilización