Este patrón climático ya está en marcha y se espera que gane fuerza durante los próximos meses.

“Cuando hablamos del Niño, en realidad estamos hablando de un calentamiento en el Pacífico Ecuatorial. Podemos ir bastante lejos de donde estamos pero a pesar de la distancia genera un efecto que se acopla al aire que está alrededor nuestro, junto con el océano, y eso provoca cambios en lo que llamamos circulación de la atmósfera, todo lo que son los fenómenos de tormentas, lluvias, sequías, inundaciones, todo eso cambia radicalmente”, introduce Alejandro Aníbal Godoy.
El Profesor asociado de la cátedra de Meteorología Sinóptica de la Facultad de Ciencias Astronómicas y Geofísicas, en charla con Una idea todavía, amplía que "generaría un cambio persistente en nuestra región, tanto en lluvia como en temperatura, es algo cíclico, se da cada tanto, cuando se calienta mucho el Pacífico Ecuatorial, y el fenómeno de enfriamiento se le conoce como La Niña”.
Según la información reportada por la Organización Meteorológica Mundial (OMM), se espera que continúe el fenómeno siga creciendo hasta febrero de 2027, con picos en la parte final de 2026.
Por último, asegura “es un gran desafío para nosotros, los meteorólogos, poder hacer un pronóstico a la gran largo plazo. Está bueno entender un poco la escala de los fenómenos, porque cuando hablamos del Niño, no es una tormenta de un día, sino que dura muchos meses”.
