Hygeia y Panacea: dos formas de entender la salud colectiva

En la mitología Griega las dos hijas de Asclepio, Hygeia y Panacea, son las diosas de la higiene, la salud, los cuidados y los remedios, vacunas o brebajes que nos ayudan a conseguir cada uno de estos puntos respectivamente. Daniel Esteban Manoukian, integrante del Centro Universitario de Estudios sobre Salud, Economía y Bienestar UNC, habló sobre cómo estas dos formas de entender la medicina son necesarias para pensarnos en contexto de pandemia

Obra: "Hygeia" de Gustav Klimt 

Esculapio (o Asclepios), era el dios griego de la medicina el cual tuvo dos hijas: Hygeia, diosa de la curación, de la limpieza y de la sanidad, de cuyo nombre proviene la palabra higiene, “porque justamente la preocupación de higeia era la prevención de la enfermedad”; y Panacea, quien “es la que tiene una posición divina, mágica, que permite curar todos los males y todas la dolencias. Y de ahí es que la palabra Panacea deriva en la medicina como aquel remedio, aquel medicamento que puede curar problemas graves, severos, para los que todavía no hay otra solución”, explicó Daniel Esteban Manoukian en el aire de Futura en Casa.

Manoukian, que integra el Centro Universitario de Estudios sobre Salud, Economía y Bienestar de la Universidad del Comahue, señaló que estas formas de abordar la salud generaron una disputa entre “un grupo de personas representado por Hygeia, que se preocupa más por el buen vivir, por la fortaleza de la salud, por los buenos hábitos que nos llevan a tener una salud más fuerte, y en todo caso no enfermar, que se contrapone a lo largo de la historia de la humanidad con aquellos son más adoradores de Panacea, es decir, de la solución más fácil, de tomar el atajo y de poder encontrar una solución que resuelva la situación cuando esta aparece”. En este sentido “esa puja, esa disputa entre Hygeia y Panacea, nos atraviesa todo el tiempo. Todo el tiempo estamos enfrentando, y sobre todo con este tema del Covid-19, la importancia que tiene la promoción de la salud y la prevención de esta enfermedad en particular, versus un medicamento, la vacuna”, detalló.

Una Comunidad Organizada contra el COVID-19

En un artículo para el portal Va Con Firma, Manoukian planteó la necesidad de la “conjunción en esta combinación inteligente”, entre estas dos representaciones, ya que “seguramente es donde podemos avanzar”, requiriendo la construcción de “una comunidad organizada” para hacer frente al virus SAR-COV-2. En este sentido, aclaró que si bien los principios de Hygeia nos ayudan a prevenir la propagación del virus, aunque “algunas de las pautas que tenemos que desarrollar para cuidarnos en particular durante esta pandemia casi que atentan contra nuestras posturas más sanas también porque obviamente somos seres sociales”; “Panacea es una de las hijas de Esculapio más simpática, más entradora, que tiene buen marketing, que tiene muchos auspicios, muchos avales. Y dentro de sus auspiciantes está el más importante, que es el poderoso dios del dinero (...) que trata de meter un medicamento como si fuera la solución de todo y otras veces de una forma mucho más sutil”.

Por eso, Daniel recalcó la importancia de la mirada crítica de la comunidad científica y valerse del conocimiento acumulado de la humanidad, ante las dudas sociales y los movimientos antivacunas, para preservar la salud colectiva. Ya que “no es bueno para la comunidad en su conjunto sembrar la duda de que entonces nos van a vacunar con cualquier cosa y que vamos a terminar con una enfermedad con el punto de partida en la vacuna que nos va a inocular. Para poder autorizar el uso de una vacuna se requiere cumplir con algunos pasos y esos pasos se van a dar también en la Argentina como se van a dar en el resto del mundo”.

En este sentido, desde el Centro Universitario de Estudios sobre Salud, Economía y Bienestar Universidad Nacional del Comahue, “decimos ‘este virus se ensaña con el más débiles’, y en general todos los virus y todas las infecciones se ensañan con los más débiles, porque no afectan de la misma manera al que está mejor parado desde el punto de vista social, económico, de su estatus y de su lugar en la academia. Entonces justamente ahí es donde aparece la necesidad de que veamos que no es solamente un remedio, que no es solamente una vacuna, que no es solamente el barbijo, que hay muchas otras cosas que tenemos que propiciar como sociedad y por eso planteamos esta idea de la comunidad organizada que no es otra cosa que el conjunto saliendo adelante. Este conjunto no olvidando que tiene que haber un crecimiento, pero no el crecimiento solo de unos pocos, no el beneficio de unos poquitos que entonces quedan amparados y protegidos, sino del conjunto social y ese conjunto social requiere día a día ir conquistando mayor justicia social”.

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