"Disfruten del deporte, es lo más maravilloso que nos llevamos de este mundo"

Lucila Sandoval, arquera de fútbol y una de las fundadoras de Pioneras del Fútbol Femenino Argentino, recorre pasado y presente del fútbol femenino y envía un mensaje a las infancias, adolescencias y jóvenes que juegan a la pelota.

Qué linda ciudad La Plata. Cómo me gustaba ir a jugar contra Estudiantes”. Así comenzó la charla con Lucila Sandoval en Futura en Casa. La arquera defendió el arco de All Boys, Independiente, Boca, San Lorenzo, Ferro, Excursionistas, entre otros equipos, con más de 700 partidos en 27 años de trayectoria. “Cuando me retiré fue contra Estudiantes, perdimos 4 a 0. Nos dieron un baile tremendo. Cuando el técnico me sacó unos minutos antes para despedirme, el primer abrazo de mi retiro fue de Bettina Stagñares, un símbolo de Estudiantes de La Plata”, recordó sobre su último partido.

Pasaron algunos años desde aquel día, pero admite que no dejó de sentirse arquera: “Los arqueros estamos locos. Nosotros vamos a ser arqueros toda la vida. Sigo atajando, a veces me despierto después de haber descolgado una pelota del ángulo. Sigo soñando. Me sigo autopercibiendo arquera. Miro los partidos y me pongo en el lugar del arquero. Somos una raza de locos lindos”.

En Boca formó parte del plantel que ganó el primer torneo de Fútsal avalado por la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y con San Lorenzo participó de la primera edición de la Copa Libertadores Femenina. “El sueño de mi vida fue cantar el himno fuera del país. Soñaba con eso. Quería vivir eso. Soy una afortunada. He caído en equipos con compañeras magnificas que me dieron la posibilidad de ganar dos campeonatos, uno con Boca, otro con San Lorenzo. Soy una afortunada”, expresó.

Lucila Sandoval en San Lorezo.

Además de deportista es una de las fundadoras de Pioneras del Fútbol Femenino Argentino, un sueño que arrancó en 1988 cuando vio en la Asociación de Fútbol Femenino un 'cuadrito' del seleccionado que participó del Mundial de México en 1971. “Ese sueño empezó a los 18 años. Cuando yo empezaba a caminar ellas estaban jugando un mundial. Eso me caló hondo y en mis 27 años adentro de la cancha salieron conmigo a cada partido. Tenía esa obsesión por conocerlas”.

Mara Ramos, Gladis Verón y Mónica Maciel completan el grupo de fundadoras de las Pioneras, que no se quedó en la búsqueda de jugadoras de aquel equipo mundialista. “Cuando empezamos a transitar la reconstrucción de esa selección, después fueron apareciendo subgeneracionales. Ellas son el producto de mujeres que vienen jugando desde la década del 50. Esa selección fue el producto de eso. Yo decía, no nos podemos quedar con ellas solas porque detrás hay grandes pioneras”.

 Seleccionado argentino que jugó el Mundial 1971
 

Lucila cree que hay una anécdota que representa la historia del fútbol femenino y cómo se fue construyendo: “Las pioneras Delia Vera y Olga Centurión armaban los domingos torneos relámpagos y una vez los muchachos no le quisieron prestar el potrero y ellas no se quedaron en el molde. Ni tampoco se pusieron a pelear con ellos. Se fueron a buscar palas, azadas y machetes. Fueron al campo de al lado a desmalezar el campo para armar otra cancha y listo. Ese es la raíz del fútbol femenino. Esas mujeres nos desmalezaron la cancha. Son mujeres que jugaban torneos relámpagos en la década del 60”.

"Maria Esther Ponce fue la ante última que encontré (de aquel equipo del '71). Cuando la encontré me llenó de poemas. Ahí no más se le dio por hacer un poema homenaje a sus compañeras. Lo vive con tanta alegría todo esto. Ella pensaba que nadie se acordaba lo que habían hecho", contó. 

Otra de las luchas que considera importante es que los equipos femeninos de Primera División deben jugar en las canchas principales de cada club. “No puede ser que sigan jugando en una cancha de juveniles. Muchos te dicen que no porque no llevan público. No llevan público porque esto es marketing. Fijate Boca, San Lorenzo, Racing, como empiezan a llenar sus predios cada vez que hay un partido”, remarcó. Y enfatizó: “El fútbol es una pasión y no tiene género. El deporte nos hace bien, nos hace inclusivos, nos hace crecer. No tuve familia y el fútbol me dio familia. Todas las compañeras que tuve en todos los clubes son mi familia. Me han hecho crecer. Tiene que terminar esa discusión si es para la mujer o es para el hombre”.

- ¿Un mensaje que le quieras dar a las infancias, adolescentes, jóvenes que están jugando en este momento a la pelota?

- Eligieron el deporte mas apasionante que puede haber. Si lo eligen para jugar a la pelota, que jueguen y disfuten. Si eligieron para jugar al fútbol, ahí hay una diferencia y van a tener que sacrificarse. No dejen de estudiar, por favor. Cultivensé. Lo único que les va a dejar en la vida lo que cultiven en esa cabecita. Pero cuando entrenen, entrenen como profesional aunque no cobren un mango. Se van a perder cumpleaños, casamientos, nacimientos, pero si ustedes se autoperciben como deportistas,como futbolistas, dejen todo. Si logran a llegar a ser profesionales, bien. Pero den todo.

El día que me muera voy a morir contenta porque dí todo. Nunca me voy a quedar con esas ganas de no haberlo intentado. Chicas, el fútbol es lo mas maravilloso que puede haber. Disfruten ese momento del entrenamiento, de los partidos, les toques o no toque jugar. No se olviden que somos un elemento dentro de la construcción del equipo. Hoy nos puede tocar, mañana quizás no. Pero, por favor, no nos peleemos con las compañeras o con el técnico. Disfruten del deporte, el que elijan, es lo más maravilloso que nos llevamos de este mundo.

Escuchar/Descargar la entrevista a Lucila Sandoval: