Retratos para un construir presente y pasado

Gabriela Pesclevi se sigue adentrando en el mundo de las imágenes y las fotografías. Esta vez, a partir de una experiencia personal de confeccionar un álbum diario y del trabajo de Lucila Quieto.

Lucila Quieto nació en Buenos Aires en 1977. Su papá, Carlos Quieto, fue detenido-desaparecido antes de que ella naciera. Hace 15 años, como parte de su tarea como fotógrafa y su miliancia en HIJOS, empezó a trabajar en su primera muestra de fotografía y colagge llamada Arqueología de la ausencia. Con fotos suyas y de otros HIJOS, Lucila armó una serie de fotos imposibles. Allí presenta montajes fotográficos de "un tiempo que no existe", creando momentos irreales en los que -por ejemplo- hijos y padres separados por la muerte, el secuestro o la desaparición posan juntos por primera vez. 

Gabriela Pesclevi contó que eligió una foto de Lucila para colocar en su álbum personal que está llevando durante la cuarentena. A partir de esto, nos invita a pensar sobre el montaje y a qué podemos llamar hoy documentos.

"Lucila es parte de HIJOS y hace unos años participó de una muestra que se llamó Arqueología de la ausencia, ella no pudo conocer a su padre, no tiene ninguna foto con él, entonces pensó que una manera de evocar o de acercarse a la historia de él era haciendo un foto montaje de sus autoretratos con las fotos de su papá. Y armó una muestra junto con otras 13 historias de hijos e hijas (de desaparecidos) a partir de los archivos familiares", expresó Gabriela. Y agregó que en esta experiencia hay algo de "llamar a los espíritus para poder establecer una filiación".

"No sólo es un acto de reparación, sino que convoca otras preguntas", señaló, y se detuvo en repasar cómo cada fotografía-colagge crea ambientes, juega con el color y la composición, hay calidez, "hay un espacio para el reencuentro".

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