La desconocida de siempre

Fue una de las primeras voces femeninas que se destacó en el rock nacional, hizo coros en Porsuigieco, fundó un grupo implacable con Nito Mestre y brilló como solista. María Rosa Yorio vuelve a escena con la publicación de Asesínenme, una autobiografía sin pelos en la lengua.

Daniel Badenes, escritor, editor y docente de la Universidad Nacional de Quilmes, se sumó al aire de #FuturaEnCasa para desplegar su mirada sobre Asesínenme. Rock y feminismo en los años 70 de María Rosa Yorio, libro donde la cantante revela cómo conoció y se enamoró de Charly García, su noviazgo, el embarazo, la ruptura y su crecimiento personal dentro de la música: “Es indudable que fue una de las primeras mujeres dentro del rock argentino, ella aparece una década antes de lo que se visualiza como la emergencia de las mujeres rockeras. En principio, en los 70 no hay mujeres en el rock argentino, no salían mujeres en la tapa de Pelo o de Expreso Imaginario, cuando ella aparece con Nito Mestre y los desconocidos de siempre, una banda que llegó a ser más famosa que La máquina de hacer pájaros, y que era muy seguida en buena parte por la voz y por la puesta en escena Yorio, representó a la mujer nueva en el rock”.

Según la mirada del editor, este libro que publicó la editorial Planeta en 2019 se trata de “una suerte de libro de memorias donde la escritura no es brillante pero es interesante por la época que narra, surge la pregunta sobre si es o no un libro sobre Charly, yo diría que sí en la medida que Charly está súper presente, desde su noviazgo casi adolescente, desde una relación en pareja que duró bastante más de lo que solemos creer y desde una -disculpen la expresión que no es del todo correcta- amistad que siguió siempre, ella no lo nombra como amistad pero sí una relación que sigue durante las dos décadas siguientes entre encuentros, grabaciones, ella empieza otra relación y Charly también empieza otra relación, pero igual se siguen viendo”.

María Rosa Yorio no fue una feminista en los años 70 y diría que no es tan evidente que tenga hoy una mirada feminista de su propia experiencia, sobre todo de las formaciones en las que participó en los 70 y en el resto de su trayectoria en los 80 y los 90, hay mucha naturalización en el relato, es un libro de memorias, de ciertas relaciones patriarcales sobre todo en el lugar de la mujer en la crianza, o sobre todo el no-lugar del hombre en la crianza, en los relatos que va haciendo en relación a su hijo Miguel García que nace en el año 77”, concluyó Badenes a modo de critica al subtítulo de la biografía.