Tres fotografías de Ramona Medina

En su columna literaria, Gabriela Pesclevi se adentra en el estante de "libros fotográficos" de su biblioteca. Pone en diálogo el libro La cámara lúcida, de Roland Barthes, con fotografías de Ramona Medina que circulan estos días en las redes sociales.

Gabriela describe tres fotos de Ramona Medina, habitante de la Villa 31 y militante de La Poderosa que falleció este fin de semana luego haber contraído coronavirus. Días atrás se habían viralizado sus denuncias por la falta de agua en el barrio y el abandono que sufren todos/as los/as vecinos de la zona por la desidia del gobierno porteño.

"La primera foto que vi en las redes de Ramona Medina muestra el interior de una cocina comedor. Probablemente su casa, (no salgo a investigar, presupongo), ella en el centro, también se ven cinco personas más. Todxs miran a la cámara a excepción de una niña que se encuentra en silla de ruedas. Nos enteramos después que es una de las hijas discapacitadas de Ramona. En la segunda fotografía Ramona lleva la misma campera negra de nylon con la que se ve en la anterior. Solo que ahora está sola, en medio de un pasillo de la villa 31, con dos baldes verdes, uno en cada mano. Un cubrebocas a lunares, una mirada en la decepción.
La última que vi es la que me estremece, es la del 3 de mayo de 2020 y en realidad se trata de la captura fotográfica de un video conmovedor. Ella lleva una blusa a pintitas, sin barbijo y con la boca a la vista (ocurre que allí estaba hablándonos) El rostro es el de una mujer joven (¡tenía 42 años!) en confidencia hacia quién está mirando (ahora a nosotrxs) Veo sus párpados agotados. La foto está perforada de algo, no del covid 19. Algo que ella puede decirnos en el video, alcanzó a decirlo, pero también algo que no puede decirnos. El tiempo se detuvo para ella. Además la foto, nos llega con la noticia de su deceso, su vigor, su impulso de vida hasta el final".

¿Qué dicen las fotografías? ¿Qué ocultan? ¿En qué contexto fueron sacadas?

En su columna, Gabriela propone mirar estas fotografías a la luz de reflexiones que hace Roland Barthes en su libro La cámara lúcida: "aquí está -como dice Roland Barthes- la evidencia del esto ha sido. La llama, la fatalidad del acto fotográfico, lo que punza, pica, desordena, conmueve". El autor fue uno de los semiólogos franceses más relevantes del siglo XX. y dedico muchos de sus escritos a este tema: "para él la fotografía es llamarada".

Esta obra no es un compendio teórico ni histórico sobre el arte de la fotografía, sino que "nos mueve preguntas sobre qué es y qué significa una foto". "El primer enamoramiento del autor por la fotografía es del orden del asombro", agregó.