boba no descansa

La revista de arte y comunicación que tendió un puente entre la academia y el público general se adapta a la cuarentena. Cómo seguir pensando las publicaciones futuras y producir contenidos sin salir de casa.

Marina Panfili y Tatiana Staroselsky, dos de las responsables del equipo editorial de revista boba, se enlazaron vía telefónica con la primera emisión de #FuturaEnCasa, donde explicaron las lógicas de trabajo que organizan la producción de cada nuevo ejemplar: “Para cada número son distintas las personas que escriben, vamos convocando a partir del tema elegido, también según las secciones de la revista porque tenemos una sección que es entrevista, una sección que le llamamos careo porque contraponemos dos miradas diferentes, y en función del tema vamos convocando, en cada número son distintas, o sea, boba es o era una revista de arte contemporáneo, los primeros números teníamos más que ver con el mundito del arte contemporáneo y por ahí las personas que escribían tenían una relación más directa con ese mundo, creo que después se fue expandiendo un poco más y que las personas que escriben son diversas: artistas, gente más de la teoría, historiadores, historiadoras, gente que realiza prácticas culturales de distinto tipo, filosofes”.

La revista, que además de su formato impreso cuenta con una plataforma digital donde se puede acceder a otros contenidos, pone especial atención en la diagramación y la calidad de la impresión. Al respecto, Staroselsky dijo: “Para mí que vengo más del campo de la teoría y de pensar los textos  simplemente como textos, me parece que es algo super interesante, aporta muchísimo porque es algo que está muy descuidado en muchas de las producciones que involucran textos en el mundillo intelectual o académico como si se pudiera separar la edición del contenido de una revista, me parece interesante pensarlo como algo que realmente no se puede separar, el texto llega en un formato y el formato es parte de la experiencia de lectura, de agarrar la revista y que tenga un peso, una suavidad, una textura”.

Como lectora, me gusta pensar que la revista ocupa ese lugar vacante entre una escritura más académica y una cosa que circula por otros caminos, como de textos que uno se cruza en internet o publicaciones más periodísticas de investigación, para mí siempre hubo un cierto lugar de falta de gente que hace o piensa cosas en torno al arte y la comunicación, que está pensando más en el día a día, la idea es ofrecer algo que lo pueda leer mi vieja, la pueda leer gente de la facultad y la pueda leer mis amigues”, refirió Staroselsky al cierre de esta conversación.

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#FuturaEnCasa