Isabel Huala: "Mis herramientas son mis manos"

El lago Moreno de Río Negro cuenta con 1640 hectareas de extensión y forma parte del Parque Nacional Nahuel Huapi, el mas antiguo de los parques nacionales, muy cerca de Bariloche, primer centro turístico del país. El parque ha sido declarado "área natural protegida” pero no cuenta con programas de control ambiental permanente ni se realizan campañas efectivas para concientizar a la población y al turismo.

El Lof Hualawe se extiende a orillas del lago Moreno desde la montaña hasta la Playa del Viento, y así como otras comunidades en la región se encuentran recuperando su territorio ancestral. Esto significa reconstruir historias antiguas de migraciones y despojos, de persecuciones y silencios para reencontrar los lugares donde habitaron sus ancestros que hoy son lugares sagrados para la memoria y la cosmovisión mapuche.

Ser y estar en el territorio no sólo supone conocer la vida del lugar en todas sus formas, significa recorrerlo, observarlo y protegerlo - particularmente- del maltrato y abuso de turistas y otros quienes transitan por allí depredando el lugar .

Isabel Huala, lonko de su comunidad, a diario recorre los caminos de tierra, cuesta arriba y hacia la playa haciendo lo que ella llama “control del territorio”. Ella y su familia suelen ser los únicos que protegen el lugar de la cultura depredadora que avanza con el impacto de una bomba biológica como ella explica y advierte.

En una conversación exclusiva para De Pueblos y Caminantes, Isabel reconoció que hay muchos turistas en la playa y que si uno se mete en los bosques "encuentra todo lo que dejó". "Es una bomba biológica eso", resaltó.

"No sé cuánto tiempo mas puede pasar hasta que empiecen a haber casos de hepatitis en la playa"

Isabel recorre junto a su niña el área a pie. De los cerros hasta la playa, advierten a los que pasean por el lugar, levantan restos peligrosos y apagan huellas de fogones: "Salgo con mi machete y hago una vuelta por todo lo que es el territorio, trato de abarcar lo que mas puedo. ¿Por qué me toca a mí juntar la basura de otros? Vamos al río o al lago, subimos al cerro, encontramos un sendero muy caminado y lo caminamos a ver qué estuvieron haciendo, para proteger el lugar. Lamentablemente el turismo viene a ver lo hermoso que es la naturaleza y deja todo lo que consumieron. Si no se junta vamos a llegar a tener una montaña de basura. En una semana juntamos dos bolsas de basura pero yo lo que puedo lo reciclo, pero no nos alcanzan las manos para traer todo lo que dejan.

Fragmentos de la entrevista realizada en enero 2020 en casa de Isabel Huala, en lof Hualawe, Lago Moreno, departamento Bariloche, Río Negro.