Biblioteca roja. Brevísima relación de la destrucción de los libros

Una experiencia de censura, memoria y hallazgos.

Gabriela Pesclevi trajo al aire de RAP reflexiones en torno a la lectura de Biblioteca roja, un libro/objeto de Tomás Alzogaray Vanella, Gabriela Halac y Agustín Berti: “La biblioteca roja es irradiación simbólica pero también es condensación de preguntas, es metáfora, es material de reflexión, son múltiples lenguajes, es territorio biográfico-afectivo, es excavación y desentierro, un poco todo eso mezclado con muchas otras cosas“.

Entre diciembre de 1975 y marzo de 1976, Liliana Vanella y Dardo Alzogaray, una pareja de historiadores, enterró en el patio de su casa en Córdoba parte de su biblioteca. Luego, partieron al exilio en México con su hijo Tomás. El entierro se hizo de manera prolija y tomando una serie de recaudos con la intención de recuperar esos libros en un futuro cercano. Recuperada la democracia, la familia regresa a Córdoba y emprende un intento frustrado de desenterrar este material: sólo encontraron un libro deshecho por la humedad. 40 años después, Tomás Alzogaray Vanella, retomó este proyecto y, junto con un grupo de colaboradores, emprendió el desentierro de esos libros. La acción conllevó hallazgos y reflexiones y se plasmó en una experiencia artística, científica y documental: la Biblioteca Roja.

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