Salario de hambre

Agotada la negociación con los gremios de la CGT y CTA, el Ministerio de Trabajo fijó ayer de manera unilateral la suma de $10.000 en tres cuotas para el Salario Mínimo Vital y Móvil, afuera los trabajadores informales llevaron a cabo una protesta en reclamo de un aumento que contemple la canasta alimentaria.

Juan Grabois, referente de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), expresó al aire de RAP que la negociación a espaldas del sector  popular es "una estupidez, había una sola cosa con la cual estábamos viniendo más o menos de acuerdo con el gobierno, era la necesidad de agotar las instancias de dialogo y los canales institucionales para abordar los conflictos y lo tiraron a la basura con esta decisión de no dejarnos participar en una instancia que afecta principalmente a nuestros compañeros, porque los trabajadores en relación de dependencia, hay muy pocos que están abajo del mínimo, todos los convenios colectivos están por arriba del mínimo, hay muy pocos pero son los que peor están, los que más hay que defender".

"Nosotros teníamos una consigna que era bastante sencilla: salario mínimo igual a la canasta básica, salario social igual a la canasta alimentaria, es decir, si tenés la suerte de laburar en relación de dependencia, por lo menos, tenés que no ser pobre, y si tenés la desgracia de no estar en relación de dependencia y tenés que laburar en el sector de la economía popular, porque no tenés espacio en el mercado formal, por lo menos, tenés que no ser indigente", resumió Grabois sobre el reclamo bajo el cual se embanderó la movilización.

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