La masacre de Magdalena: una década sin justicia

El 16 de octubre de 2005, 33 personas murieron quemadas y asfixiadas en el incendio desatado en la Unidad Penitenciaria 28 de Magdalena. Los agentes que custodiaban el lugar habían encerrado con llave a los detenidos. La abogada Margarita Jarque, de la Comisión por la Memoria, se refirió a los 10 años de impunidad.

Al cumplirse 10 años del hecho conocido como la masacre de Magdalena, los responsables materiales y políticos aún no han sido condenados.

Este viernes, la Comisión Provincial por la Memoria realizó un acto público para recordar a las 33 personas asesinadas en la Masacre de Magdalena, exigir justicia y reclamar el respeto de los derechos de las personas privadas de su libertad. El evento contó con la participación de familiares de las víctimas, otros organismos patrocinantes (CIAJ y CELS) y organizaciones sociales contra la tortura y la violencia carcelaria (ACIFAD, Asociación Civil Camino al Siglo XXI, FAVISIC, La Cantora, Covic, APDH La Plata y la Campaña Nacional contra la Violencia Institucional) y familiares víctimas de la violencia policial.

jLa masacre ocurrió el 16 de octubre de 2005, cuando 33 personas murieron quemadas y asfixiadas en el incendio desatado en el pabellón 16 de la Unidad Penitenciaria 28 de Magdalena. Los agentes del servicio penitenciario que custodiaban el lugar habían encerrado con llave a los detenidos.

Frente a esto, algunos internos iniciaron un foco de incendio en el fondo del pabellón. Los penitenciarios se replegaron y cerraron la puerta con candado. 58 personas fueron encerradas en un pabellón en llamas por decisión de los penitenciarios y 33 murieron quemadas y asfixiadas.

Hugo Cañón, consultor académico de la CPM recordó durante el acto que fueron los presos de otros pabellones los que salvaron a sus compañeros. “Los pocos que se pudieron salvar fue gracias a sus compañeros, los bomberos tenían miedo de entrar. Ese coraje nace de la solidaridad de los iguales, los compañeros que comparten las mismas condiciones de privación de libertad”, expresó.

La CPM, registró los relatos de los sobrevivientes para desmentir la hipótesis que quisieron imponer las autoridades del penal y los miembros del servicio penitenciario, que sostuvieron que los detenidos habían hecho una barricada.

 

La causa

La investigación para saber que sucedió llevó un año. En 2006 se solicitó la detención de 15 imputados por el delito de “abandono de persona seguido de muerte”, aunque no se incluía al director del Penal Cristian Alberto Nuñez y al jefe de guardia Carlos Oscar Tejeda.

Finalmente se espera que la causa, en manos del Tribunal Oral en lo Criminal 5 de La Plata, llegue a a juicio en los primeros meses del 2016. Tiene como acusados a 17 funcionarios y agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, algunos por abandono de persona y otros por homicidio. Sin embargo, no se ha conseguido que sean imputados los responsables políticos de entonces, como el Jefe del SPB y el ministro de Justicia.

“Nos duele tener que explicar a las víctimas una lógica de las respuestas que da el poder judicial. Se tardaron 10 años, de los cuáles 5 estuvimos peleando para que los 15 penitenciarios estuvieran adentro de la causa, porque en una etapa los sobreseyeron. Llegamos hasta la Corte para que entiendan de que la responsabilidad era de todos, de las dos personas con mayor jerarquía dentro del penal que habilitaron el lugar sin red anti incendio y de los penitenciarios que cerraron la puerta”, relató Eva Asprella, integrante del CELS.

 

Antecedentes

El incendio en la unidad 28 de Magdalena, no fue el primero que ocurrió. Rodrigo Pomares, abogado de la CPM, enumeró otros sucesos como este que ocurrieron con anterioridad: “en 2004 ocurrió la masacre de Quilmes, cuando se inició un incendio que tuvo como víctimas a jóvenes de 16 y 17 años detenidos en la comisaría 1° de Quilmes; otro episodio fue el incendio en la Unidad 22 donde murieron seis personas meses antes de la masacre de Magdalena; también en la Unidad 33 murieron dos mujeres durante un incendio por la desatención de las agentes penitenciarias.”

Había muchas condiciones que anunciaban que esto podía ocurrir. Pomares contó que “todas las autoridades políticas de la época estaban alertadas de dos cosas fundamentales para que esto pueda ocurrir: primero, el hacinamiento y las pésimas condiciones de detención y segundo, que ninguno de los dispositivos para combatir el incendio de manera eficiente estaban en funcionamiento, no funcionaba la red anti incendio, ni los matafuegos, no había protocolos de intervención. A eso se sumaba las condiciones de encierro precarias para que terminara de esta manera.”

 

La impunidad

Los responsables de la masacre gozan de impunidad 10 años después de la masacre. Margarita Jarque, integrante de la CPM, dijo que “hay una intencionalidad política en la demora de estas causas y una negación de justicia.”

Eva Asprella remarcó la necesidad de llegar a juicio con inmediatez. “Estamos a 10 años y no llegamos a juicio. Estos años nos dejan una sensación de mucha impunidad, que esperamos que se termine con el inicio del juicio. Sin embargo, ahí comienza otra batalla que es generar un juicio con testigos que hablen, que cuenten lo que pasó, que no tengan miedo y que a partir de eso podamos recrear lo que sabemos que sucedió y lograr que los jueces sancionen a los responsables”, destacó la abogada.

Hugo Cañón opinó que “la impunidad de 10 años tiene que llenarnos de indignación. Los que estamos comprometidos con valores y convicciones referidos a la vida humana, con la libertad, la igualdad y la solidaridad tenemos que demandar constantemente justicia y exigir que los jueces asuman la responsabilidad que les cabe, que es llevar adelante este proceso.”

Esteban Rodríguez, miembro del CIAJ destacó durante el acto la responsabilidad social en estos 10 años sin justicia. “La impunidad de los 10 años se explica con la desididia judicial y la invisibilidad social. Si en 10 años no se pudo llegar a un juicio, en parte se explica porque la mayoría de la sociedad consideraba que las víctimas de la masacre no eran inocentes, sino ciudadanos de segunda”, afirmó.

Escuchar las voces en el acto público de la CPM

Rodrigo Pomares - CPM

Margarita Jarque - CPM

Eva Asprella - CELS

Esteban Rodríguez Alzueta - CIAJ

Hugo Cañón - CPM