“El derrame de cianuro en San Juan es coherente con el accionar de todas las empresas mineras”

MINERIA RESPONSABLE FINALLa empresa Barrick Gold que gestiona la mina Valedero en San Juan reconoció que el derrame en la localidad de Jachal fue de 1.072 litros de cianuro. Hablamos con Darío Aranda, periodista especializado en problemáticas indígenas y socioambientales, quien enmarcó este suceso dentro de las prácticas generales de las empresas que explotan los territorios en Latinoamérica: “las empresas extractivas tienen muchísimos antecedentes de hechos de contaminación, de represión de judicialización de pueblos indígenas, campesinos y asociaciones medioambientales”.

El 13 de septiembre vecinos de la comunidad lindante al río Jáchal se informaron a través de una cadena de whatsapp que en la explotación en la mina Valadero había sucedido un derrame. La repercusión mediática de la denuncia obligó a la empresa Barrick Gold a anunciar que el derrame había empezado a las 10 de la mañana del domingo 13 y que habían sido 224 mil litros de cianuro. Finalmente el miércoles pasado se dijo que el derrame había sido de 1.072 mil litros y que había comenzado a las 20hs del sábado y continuó hasta las 17hs de la tarde del domingo. La causa habría sido la rotura de una tubería de transporte de la solución y gran parte desembocó en el Río Potrerillos.

Modelo extractivo

Según Aranda “el modelo extractivo es la extracción de recursos naturales en manos de grandes corporaciones con amplias consecuencias ambientales y sociales, la megaminería es una de las pata de este modelo”. Otras “patas” de esta forma de producir que rige hoy en la Argentina y Latinoamérica son los agronegocios, las pasteras, la deforestación, el monocultivo, la actividad petrolera, etc. En el caso de la megaminería a cielo abierto el periodista también se refiere a otros casos de explotaciones mineras en Argentina.

JachalEn las localidades de Esquel- Chubut-, Loncopué – Neuquén- , Famatina y Chilecito –La Rioja- las poblaciones locales se negaron a la instalación de empresas mineras a través de movilizaciones y se logró evitar con ordenanzas de los Concejos Deliberantes. En el caso de San Juan, la Asamblea de Jáchal reclama que la empresa remedie las consecuencias medioambientales que, según denuncian ya se han producido. A pesar del rechazo local, el gobierno sanjuanino planea el primer proyecto megaminero binacional con Chile llamado Pascua-Lama, también encargado a la empresa Barrick Gold. Por ahora este proyecto está frenado por un fallo judicial chileno a favor de una comunidad de pueblos originarios. El periodista explica el contexto nacional: “hay una gran promoción de la megaminería, en 2003 había 40 proyectos mineros en estudio pero en un reciente congreso en San Juan los gobiernos y las empresas celebraban que hay 800 proyectos en estudio”.

“Minería responsable”

Las grandes empresas que explotan en las minas de Latinoamérica ha empezado utilizar el concepto de 'minería responsable', apelando a una preocupación por el medio ambiente. Sin embargo, no se conocen acciones reales que hayan llevado adelante para evitar el costo social y ambiental de la megaminería.

Minería responsable es como dice Monsanto –en el ámbito de la agronomía-, que hay que fumigar con las ´buenas prácticas´, eufemismos que utilizan para tapar las consecuencias. No hay minería responsable, porque la megaminería es explotar de manera masiva y a gran escala, sin tener en cuenta las consecuencias, con la ideología del capitalismo que es obtener en el menor tiempo posible el mayor beneficio”, dijo Aranda.

Montañas ricas, pueblos pobres y el avance de la conciencia social

En los últimos tiempos se conocen cada vez más pueblos que resisten ante la explotación impune de las empresas. “Que tengan que hablar de la minería responsable, tiene que ver con una avanzada de los pueblos para defenderse de las empresas transnacionales”, afirmó.Los gobiernos provinciales y nacional impulsan los proyectos mineros asegurando que vienen acompañados de progreso social y económicos para la región. Pero según el periodista al repasar los casos concretos, “busquemos cualquier pueblo minero de Latinoamérica que no sea pobre y no esté contaminado, no existe”.

Aranda agregó que “cuando una minera se instala en un territorio se está sacrificando a esa población, sin duda no permitirían eso en el centro de Buenos Aires, con lo cual hay territorios que sí se pueden sacrificar y otros que no”. La resistencia de los pueblos hace más difícil el accionar de las empresas. “El nivel de conciencia y de lucha, hace que a ningún gobierno ni a ninguna empresa le sea fácil, que no permite que un proyecto se instale de la noche a la mañana, hay una decisión de hacer respetar sus derechos”, concluyó.

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