Griselda Gambaro: “Necesito ver lo que escribo representado en un escenario”

Griselda Gambaro es escritora y novelista. También es una excelente dramaturga que ha reflexionado mucho sobre el teatro y sus obras tienen una profunda comprensión de la realidad de su tiempo. En diálogo con Ventana a la Calle, habló de su libro “El teatro vulnerable” que reúne casi treinta textos sobre el teatro. Gambaro contó que el título del libro se refiere a la doble condición del teatro: “por un lado es un arte muy fuerte y resistente, y al mismo tiempo, es vulnerable puede ser afectado por el teatro comercial, el teatro sin resonancia, sin intencionalidad, sin sentido”. Además, contó que empezó a sentir la necesidad de escribir dramaturgia porque leía mucho teatro. “Me intereso esa manera de escribir propia del teatro y se me ocurrió que podría ser también mía. Empecé simplemente por leer mucha dramaturgia”, recordó la escritora.

Los grandes autores de teatro como Chejov, O'Neill, Luiggi Pirandello, Samuel Beckett, Henrick Ibsen, August Strindberg, fueron algunos de los que sirvieron a Griselda Gambaro para aprender a escribir. Entre sus obras se encuentran “El desatino”, “El campo”, “Decir sí”, “Una felicidad con menos pena”. La dramaturga sostuvo que “escribir teatro surge de la necesidad de ver lo que escribo representado en el escenario: en un espacio cerrado, en un tiempo determinado de una hora u hora y media que termina y nunca se reproduce igual. Esa experiencia tiene una magia”. Para este 2015 se estima estrenar en julio en el Teatro Cervantes la obra de Griselda Gambaro titulada "El Don", con la dirección de Silvio Lang y con la actuación de Cristina Banegas y Belén Blanco. Las mujeres excluidas del teatro

En “El teatro vulnerable” Gambaro reflexiona el rol histórico de las mujeres en la tradición teatral, de la que fueron excluidas por mucho tiempo. “Se comenzó a quebrar esta exclusión paralelamente a las luchas sociales de las mujeres. Cuando ganaban un espacio en la sociedad, ya sea en el trabajo, en la política, en los derechos, ganaban también un espacio en el teatro. A medida que se produce esa liberación de la mujer, también se produce una liberación dentro del teatro que es un arte tradicionalmente masculino”, analizó la dramaturga. Sin embargo, “esto fue a fines del siglo XIX y a comienzos del XX. En el siglo XX las mujeres ya tuvieron mucha mas firmeza y hoy tenemos una generación de dramaturgas muy prolífica”, agregó.