Sin justicia para Braian Hernández

El pasado 14 de abril, la justicia neuquina sentenció al policía Claudio Salas a 15 años de prisión. El Oficial, que en el 2012 mató a Brian Hernández de 14 años, en la ciudad de Neuquén, había sido condenado a perpetua en el 2013. Sin embargo, a partir de un recurso presentado por la defensa del uniformado, el 14 de abril se modificó la carátula y la pena impuesta.

Los jueces Carina Álvarez, María Gagliano y Mauricio Zabala, sentenciaron a Claudio Salas a 15 años de prisión. Salas ya había sido condenado a perpetua por el asesinato del niño Braian Hernández, cometido en diciembre del 2012, en el barrio Cuenca XV, de la ciudad de Neuquén. Sin embargo, la nueva resolución del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) desconoció dos agravantes y no los incluyó en la última condena: el abuso de autoridad que implica que un funcionario de la fuerza pública, como  Salas, Oficial de la Policía Provincial, asesinara a una persona, y por otra parte, el arma de fuego reglamentaria utilizada para matar. De acuerdo al Código Penal, se trataría de homicidio doblemente agravado, según declaraciones de Federico Egea, abogado querellante de la causa, integrante de la agrupación Zainuco.

La noche en que la policía mató a Braian

La noche del 19 de diciembre del 2012, Braian Hernández, de 14 años, salió a dar unas vueltas con otros chicos en el auto del padre de uno de ellos. Tenían de 12 a 14 años. Nunca supieron que era un vehículo de control policial el auto sin identificación ni balizas de donde salió Claudio Salas. Desde allí recibieron el disparo, que entró al auto lleno de chicos y le dio a Braian en la nuca.

La bala que lo mató por la espalda era del Oficial Salas. El único ocupante mayor de edad que por este motivo pudo declarar en el juicio, Willy Gutierrez, único testigo clave para la justicia, fue asesinado el 29 de noviembre del 2013. Un día después de contar los hechos frente a los magistrados.

La primera condena

Elizabeth Hernández, la mamá de Braian, en diálogo con Arriba Hormigas, contó que tras 9 meses de lucha se había logrado llevar a Salas al banquillo de los acusados. En diciembre del 2013, la Cámara Criminal N°2, compuesta por los jueces Fernando Zvilling, Héctor Dedominichi y Florencia Martini, fallaron de forma unánime: la condena era a prisión perpetua. La defensa del policía se basó en la legítima defensa, pero los jueces lo desestimaron porque consideraron que la acción de Salas fue “innecesaria e irracional”.

El cambio de carátula que favorece a Salas y avala los crímenes de la policía

La carátula fue modificada en septiembre del 2014 por el Tribunal Superior de Justicia, a pedido de los abogados de Salas: Gustavo Lucero y Nahuel Urra. Así se pasó de homicidio agravado a homicidio simple, y  fue posible la reducción de la pena. La nueva condena no tiene en cuenta hechos que se acreditan en el expediente. Se entiende que hubo asesinato, pero no se hace cargo de que es un efectivo policial quien disparó con su arma de fuego.

Finalmente, hace unos días la justicia neuquina condenó a Salas a 15 años de prisión. El recurso de queja presentado por la querella y la fiscalía contra la quita de la calidad de abuso de función por parte del Oficial Claudio salas no fue tenido en cuenta por el TSJ.

La querella, representada por Zainuco, y la fiscalía exigían prisión perpetua, mientras que la defensa, en manos de Lucero y Urra, pretendía una pena de 10 años.

En la sala se le dio espacio al Oficial para hablar. Durante dos horas se dedicó a cargar contra el Oeste de la ciudad de Neuquén, donde se encuentran las zonas empobrecidas. Salas pretendía así dar sustento a su versión de la “legítima defensa”. De esta forma, los jueces permitieron que el relato del Oficial que mató a Braian con su arma reglamentaria engrosara los discursos hegemónicos donde se margina, se estigmatiza y criminaliza a los sectores sociales pobres. Mientras tanto, para Elizabeth no caben dudas de que Willy Gutierrez, el único testigo válido para la justicia, fue asesinado por la policía.

En el aire de Arriba Hormigas, Elizabeth expresó que el tratamiento de la justicia de Neuquén “fue un manoseo a toda una sociedad”y agregó que “la justicia es funcional al gobierno provincial”, y que tiene que ser funcional al pueblo, que la necesita. Por su parte, afirmó que “la policía del gobernador Sapag, vinculada al narcotráfico, mata y reprime en los barrios, y la sentencia (la primera) había demostrado que eso era verdad.”