El Centro Cultural Pompeya y la lucha contra la lógica del desalojo

Nació al calor de las luchas populares de principios de los 2000 y hoy resiste a un desalojo impulsado por el Banco de la Provincia de Buenos Aires. La medida fue prorrogada por 90 días, lo que les da un respiro y tiempo para lograr que se apruebe el proyecto de ley de expropiación, en la Legislatura porteña. Desde Pañuelos en Rebeldía, una de las organizaciones sociales que trabaja en el lugar, denunciaron los intereses políticos e inmobiliarios detrás de la lógica del desalojo, que afecta a espacios sociales y culturales en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires.

El edificio fue abandonado en 1996 por la quiebra de una sociedad colectiva, hasta que fue ocupado por la Asamblea de Pompeya- Traful en 2002, en tiempos en los que a la par de la crisis política, económica y social se multiplicaban las organizaciones que buscaban construir desde una perspectiva política horizontal y comunitaria. En julio, tras 12 años de trabajo, de limpiar, desratizar, arreglar y de abrir el espacio a numerosas organizaciones y activar en el barrio, quienes habitan el espacio fueron notificados de una orden de desalojo, fechada para el 12 de noviembre. A partir de allí, comenzaron una campaña de solidaridad “Los sueños no se desalojan”, y lograron un fallo que les da un respiro: el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N° 1, a cargo de Alberto Alemán, decidió prorrogar por 90 días el acto de subasta. Ahora, la lucha continúa para conseguir que la Legislatura porteña apruebe la ley de expropiación.

La Asamblea Popular Pompeya-Traful -una de la las 200 asambleas que se formaron en la CABA y el conurbano bonaerense en el marco de la crisis de 2001-, reacondicionó el lugar y lo transformó en un espacio de construcción política y cultural. Así, en Carlos María Ramírez al 1469, casi en el centro del barrio de Pompeya, el comedor popular llegó a dar de comer a 800 personas.  En la actualidad, en el
lugar realizan sus actividades la Comisión por la Memoria de los Desaparecidos «Pompeya No Olvida», la biblioteca popular Rosa Lamorte, y el Centro Cultural Pompeya. Además, hace nueve años que alberga a una familia que estaba en situación de calle con tres niños y niñas, una de ellas con disfunción renal.

La especulación política- inmobiliaria

Centro Cultural Pompeya

Aníbal Mosquera, integrante de la organización de educación popular “Pañuelos en Rebeldía”, una de las que habita el Centro Cultural Pompeya contó, en diálogo con Radio Futura, que “gracias a la solaridad de muchos compañeros y compañeras, con el acompañamiento de Nora Cortiñas y el colectivo de abogados La Ciega, hemos logrado esta sentencia del juez Alemán, de suspender el remate durante 90 días”. Esto, agregó, da tiempo al proyecto de expropiación que están trabajando junto a legisladores de la Ciudad de Buenos Aires. No obstante, reconoció las dificultades de lograrlo en una Legislatura mayoritariamente macrista y en tiempos donde se debate el Presupuesto 2015. Por ello, aseguró que “hay que seguir los diálogos para lograr una solución de fondo”.

Mosquera explicó que el inmueble no pertenece al Banco de la Provincia, cuyo titular es el sciolista Gustavo Marangoni, sino que está en quiebra y el Banco es el principal acreedor e impulsor del desalojo. “Creemos que la decisión del Banco responde a la lógica del negocio inmobiliario”,  expresó y agregó que la disputa de fondo “es qué ciudad queremos y para quiénes, en un contexto en el que solo en 2014,  diez centros culturales fueron clausurados, cerrados o desalojados con distintos artilugios jurídicos”.

En ese sentido, Lisa Buhl, militante de Pañuelos en Rebeldía, en una entrevista brindada a La Olla TV, detalló que “hay un desarrollo de cierta especulación política-inmobiliaria hacia la zona sur y, en ese marco, ha habido en dos años un conjunto de desalojos, en la zona de Constitución, Pompeya y Parque Patricios, de espacios que habían sido ocupados a principios de los 2000”. Por ello, afirmó que si bien la lucha es en defensa del Centro Cultural Pompeya, también es contra toda “una política de desalojo generalizado hacia los espacios culturales y hacia aquellos que planteamos la construcción de una cultura y una política diferente, enmarcada en la emancipación humana”.

Pañuelos en Rebeldía

El equipo de educación popular existe desde el año 2003 y desarrolla sus actividades en el Centro Cultural Pompeya desde 2008. Impulsa la formación política desde la perspectiva de la educación popular junto a organizaciones sociales, estudiantes y toda persona interesada. “La educación popular, como la entendemos, es una propuesta política pedagógica con un proyecto político de emancipación  de las opresiones. Por eso, nos definimos como anti colonialistas, anti capitalistas y anti patriarcales”, explicó Lisa Buhl.

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