“El debate sobre la política energética debe ir más allá de YPF “

El Observatorio Petrolero Sur presentó un informe sobre el avance de Shell en Neuquén, una provincia “loteada para las empresas hidrocarburíferas”, según afirmó Fernando Cabrera del OPSur. A nivel nacional, alertó que pese a la expropiación parcial de YPF, “hay un 70% de la producción de gas y petróleo que está en manos de extranjeros privados”. También habló de una de las más grandes y menos conocidas empresas hidrocarburíferas: Total S.A.


Hablar de hidrocarburos en Argentina es hablar de Neuquén y de Vaca Muerta, y hablar de Vaca Muerta es hablar de “fracking”. En el país se está dando un avance de la frontera hidrocarburífera  de la mano de este método no convencional de extracción, que va por recursos que se sabía que estaban pero que era difícil y costoso sacar.  El “fracking” avanza por el alto precio del barril de petróleo y por la escasez mundial de hidrocarburos; y esto es posible por el avance tecnológico. En este marco, Vaca Muerta es el paradigma de esta etapa.

Shell se anota en la carrera por Vaca Muerta

Según la Agencia de Información Energética ese yacimiento no convencional, que ocupa casi la totalidad de la provincia de Neuquén, es uno de los más importantes del mundo en  shale oil y shale gas. La carrera por su explotación empieza en 2011,  con la expropiación de YP”, explica Fernando Cabrera. Y en esa carrera se anotan otras varias empresas, entre ellas la Shell y Total Gas. “La provincia de Neuquén está loteada y cada lote se entrega a distintas empresas”, explicó Cabrera, pero especificó que  solo YPF con Chevron están avanzando en forma masiva en la explotación de Vaca Muerta.

Sin embargo, explicó que la presencia en el territorio “va cambiando mes a mes, siempre in crescendo”. Así, detalló que Total participa en algo más de 5ooo m2, que representa un seis por ciento de la provincia de Neuquén, que son unas 26 ciudades de Buenos Aires.  Por su parte, Shell posee 1000 m2, es decir, el uno por ciento de los lotes,. Cabera advirtió que “esto tiene gente adentro, supuestamenten se está loteando el subsuelo pero lo cierto es que la ocupación es muy superior a lo que era en la explotación convencional, entonces hace muy dificultosa la vida en los campos donde hay explotación de shale”.

Hasta hace poco, Total Gas era la primera productora de gas. Shell, por su parte, está radicada en Argentina desde 1914. Hasta hace poco, estaba presente en las etapas de refinamiento y comercialización. Pero en 2011, cuando se empieza a conocer el potencial de Vaca Muerta, y como parte de una estrategia global de la marca, se expandió masivamente hacia la Patagonia y hacia la extracción mediante el “fracking”. El problema, es que “este objetivo intenta lograrlo mediante la expansión sobre regiones dedicadas a la producción fruto-vitivinícola y economías campesinas, además de las áreas protegidas”, puntualiza el informe que elaboró el OPSur y que presentó en la Asamblea de Accionistas de Shell, en La Haya, Holanda. Por ejemplo, provoca pérdida de cabezas de ganado a familias de criadores.

El informe elaborado por el Observatorio Petrolera ahonda en las irregularidades detectadas en el Informe Ambiental de la Subsecretaría de Ambiente y la Dirección provincial de Recursos Hídricos,  y  sostiene que existe gran permeabilidad de los organismos públicos de control a las deficientes repuestas de Shell. “Entre las críticas de los órganos de control se destacan imprecisiones sobre la distribución y ubicación de instalaciones, lugar de origen de áridos y agua, metodología de gestión de residuos, datos sobre el pozo sumidero, falta de autorizaciones municipales y, relacionado a la fractura hidráulica, el volumen y forma de disponer el agua de retorno como también la falta de las hojas de seguridad de los productos químicos”, apunta el informe.

Ccomo parte de su estrategia global hacia el “fracking”, Shell financia centros de investigación, tanto en Europa como en EE.UU, que buscan refutar las críticas a la fractura hidráulica y fundamentar la ‘seguridad’ de esa técnica.

Para Cabrera, el accionar de Shell grafica “la voracidad petrolera”. “Total está haciendo pozos no convencionales adentro de la reserva, pero Shell está explotando al lado, en un lugar donde los trabajadores y Parque Provinciales dicen que debe ser intangible”, subrayó.

Estados Unidos con el ojo en Vaca Muerta

A fines de abril, el secretario adjunto de Energía de Estados Unidos, Daniel Poneman se reunió con Cristina Kirchner, Jorge Capitanich, Axel Kicillof y Julio De Vido, recorrió Vaca Muerta. En una entrevista que brindó a Clarín, aseguró que vino a Buenos Aires a “tratar de fortalecer y ampliar nuestra cooperación bilateral, con enfoque en la energía”. El interés de Estados Unidos está en Vaca Muerta, que de acuerdo a la Agencia de Información Energética de Estado Unidos, podría abastecer el consumo nacional de unos 400 años.

Al respecto, Fernando Cabrera dijo que Estados Unidos está difundiendo fuertemente este informe, en Argentina y en América latina, de que Vaca Muerta es el yacimiento más importante al sur del río Bravo. “Eso explica la presencia de Chevron”, sostuvo. “Ciertamente, Vaca Muerta aparecería en este camino de la industrialización, de la mano de esta civilización petrolera como la alternativa, porque la explotación  convencional está llegando a un punto de no retorno”.

“Tiene que estar en manos del Estado”

Para Fernando Cabrera, “la energía es central para el desarrollo, para el crecimiento y para el futuro de cualquier país del mundo”. Sin embargo, “no le hemos dado la importancia que merece máxime en un país en el que el 90% de la energía se mueve en base al gas y petróleo”.

En el sector hidrocarburífero se observa una caída en la producción de crudo desde finales de los ´90, y de gas desde el 2004; caída que no se ha revertido con la expropiación de YPF: “Recordemos que la expropiación parcial de YPF expropia a una empresa (Repsol) que, si bien es la más importante del sector, maneja nada mas el 30 por ciento de la producción de crudo y gas. O sea que hay un 70 por ciento que está en manos de extranjeros privados, que es definitorio a la hora de pensar la política energética del país”, sostuvo Cabrera.

Para Cabrera, “un recurso central como el hidrocarburífero tiene que estar en manos del Estado aunque no sé si están las condiciones para que se dé”. Y agrega que “el Estado maneja el 15 por ciento, y en el camino hacia la soberanía el Estado se debería hacer cargo de mucho más”.

El especialista cuestionó que se hable poco de las petroleras que no son YPF. Por ejemplo, “la firma de contratos con Shell y otras operadoras, por parte de la empresa petrolera de la provincia, se hace sin información y sin licitación pública, por lo que las condiciones y el alcance de los acuerdos no son reveladas en su totalidad”. Y también, se habla poco del impacto ambiental que producen. Shell, por ejemplo, en 1999 fue responsable del derrame en agua dulce más grande ocurrido en territorio argentino.

“Es muy difícil poner en discusión estos temas cuando la economía provincial depende de la producción hidrocarburífera”, opinó Cabrera, aunque, resaltó que “hoy con el fracking se habla más”. “No son debates que estemos dando en profundidad, la sociedad, los partidos, las organizaciones, los sindicatos. Esta muy centrado en el debate de YPF y hay que profundizar eso”.

Por su parte, y en este escenario marcado por Vaca Muerta y el avance hidrocarburífero, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se reunió con los gobernadores de las provincias petroleras con el objetivo de avanzar en un acuerdo para reformar la ley de hidrocarburos, de 1967. La normativa definirá aspectos sobre la producción y el reparto de la renta que surja de la explotación de petróleo no convencional.  El gobernador de Neuquén, Jorge Sapag, había adelantado que hay cuestiones “innegociables”, entre ellos, el “poder de administración a las provincias”.

Tal como explica en su página institucional, el Observatorio Petrolero Sur (OPSur) nace a mediados de 2008 como respuesta del Centro de Políticas Públicas para el Socialismo (CEPPAS) a las agresivas políticas de promoción de la actividad hidrocarburífera en Argentina. Forma parte de la red internacional Oilwatch e integra la revista latinoamericana Energía y Equidad. Para acceder a sus informes y conocer más acerca de su trabajo, podes visitar el siguiente enlace http://www.opsur.org.ar/blog/.

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