Nueva intimación de desalojo al hotel BAUEN

Los trabajadores del hotel recuperado Buenos Aires Una Empresa Nacional (BAUEN) recibieron la noticia de que serán desalojados a fines de abril. Si esto sucede, el edificio podría pasar a ser propiedad de la empresa Marcoteles S.A, vinculada a los dueños iniciales del establecimiento que lo cerraron en 2001. Desde la cooperativa proponen que el Estado sea propietario del inmueble ubicado en Avda. Callao 360, ya que es uno de los mayores acreedores, y le ceda la gestión a los trabajadores.


"Es la situación más complicada que hemos vivido en estos años porque la sentencia de desalojo está firme. Hemos recorrido todas las instancias judiciales: ahora estaríamos ante la última instancia y la obligatoriedad de dejar el edificio", explicó Federico Tonarelli, vicepresidente de la empresa recuperada, al informativo FARCO. La sentencia, a cargo de la jueza Paula Hualde anuncia el desalojo para fin de mes y significaría la pérdida de 130 puestos de trabajo y, también, de un proceso que lleva más de once años con una forma alternativa de gestión desde una mirada social y colectiva.

"En estos días que restan estamos intentando resolver esto que tiene que ver con lo que denunciamos históricamente: la connivencia de los antiguos dueños del BAUEN con la dictadura, los préstamos que están impagos luego de 36 años de haber sido tomados y los que están judicializados en la Corte. Si hay algún propietario del edificio debiera ser el Estado nacional porque es el acreedor mayoritario con deudas que llegan, como mínimo, al valor del edificio en la actualidad", aclaró Tonarelli. La construcción del hotel data de 1978 y su puesta en funcionamiento estuvo vinculada con ampliar la infraestructura de servicios de la ciudad de cara al Mundial, por iniciativa del gobierno militar. Se construyó con fondos estatales y con un préstamo del ex Banco Nacional de Desarrollo que jamás fue cancelado por Marcelo Iurcovich, el empresario a cargo en ese momento, hoy fallecido.

Trabajadores en los festejos por los 11 años de autogestión
Fuente: Prensa Hotel BAUEN

En diciembre de 2001 el BAUEN cerró sus puertas y la familia Iurcovich dejó a un centenar de empleados en la calle, en 2003 los trabajadores organizados en una cooperativa lo volvieron a poner en funcionamiento. Tres años después, los ex dueños vendieron el hotel a la firma Mercoteles, vinculada a la familia, con el aval de la jueza Hualde. "Los Iurcovich que lo cerraron y lo sacaron del circuito turístico, generaron deudas siderales con el Estado y ahora se presentan como la salida más confiable y responsable". Además, dijo que en su momento muchos de los actuales trabajadores habían sido despedidos por la empresa en condiciones de desamparo sin subsidios, resarcimientos ni indemnizaciones.

"La solución es que el Estado sea titular del inmueble producto que tiene suficiente crédito como para equiparar el valor del edificio o superarlo ampliamente; a partir de ahí  se abre un canal de diálogo donde la cooperativa y el Estado encuentren una manera de consensuar una gestión sobre el edificio, puede ser alquilándolo, firmando un comodato o con un préstamo para una devolución en un plazo razonable . Estamos dispuestos a conversar con cualquier salida con el Estado, pero no con la familia Iurcovich ni con Marcoteles que nos han llevado a esta situación", sintentizó Tonarelli.

Dejá un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.