Cuestionamientos al megaoperativo contra el narcotráfico en Rosario

El miércoles se llevaron a cabo más de 89 allanamientos en los barrios periféricos de la ciudad santafesina.  Los realizaron 3000 integrantes de las fuerzas federales de seguridad. El periodista Carlos del Frade cuestionó que se utilice una “lógica de una guerra”  para enfrentar el flagelo. A pesar de la presentación del secretario de Seguridad de Nación, Sergio Berni, como el operativo más grande de la historia argentina, la mayoría de los allanamientos obtuvieron resultados negativos.

Los allanamientos realizados en Rosario apuntaron exclusivamente a los barrios pobres de la ciudad y, específicamente, a los “bunkers” donde se vende la droga. En por lo menos dos de ellos se encontró  a mujeres con embarazos avanzados que, hasta la llegada de los uniformados, trabajaban en condiciones de máxima explotación. “Esto marca la profundidad del problema” explicó del Frade, entrevistado por Radio Futura. Cuestionó en este sentido la decisión de los gobiernos y la justicia de utilizar la fuerza, señalando  que“si una mujer que está a punto de parir vende drogas y creen  que esa es la manera de reducir a quien está por vender estamos ante un problema muy grande; creo que eso no se resuelve con la presencia de armas”.

El procedimiento fue coordinado por el gobierno nacional y la justicia federal de Rosario. A las cuatro de la tarde del miércoles, helicópteros empezaron a sobrevolar la ciudad,  acompañados luego por la entrada de los uniformados en los barrios. Desde la base de operaciones, Carlos del Frade, especialista en narcotráfico, pudo seguir lo que el secretario de Seguridad de Nación, Sergio Berni,  denominó “el operativo más grande de la historia argentina”.

 “Lo que se quería marcar con esa espectacularidad era la recuperación del territorio, fue lo que Berni repitió antes, durante y después de la conferencia: marcar presencia en el territorio”, explicó el periodista, acerca de la entrada de las tropas federales que se quedarán en Rosario hasta junio. También agregó que la llegada de Gendarmería y Prefectura en los barrios fue bien recibida por los vecinos: “La percepción que tuvo la gente es que, van a tener una tranquilidad que hasta ahora no tenían por la presencia corrupta del Estado por la policía provincial”, en relación a la probada vinculación de la policía de Santa Fe con bandas dedicadas al narcotráfico.


A pesar del hermetismo con que se organizó la operación a lo largo de tres meses, la mayoría de los allanamientos obtuvieron resultados negativos. Del Frade sostuvo así que “da la sensación de que se filtró y esto me parece que será un análisis que tendrá que hacer el Ministerio de Seguridad a nivel nacional”. Según detalló la Red de Periodistas Judiciales de Latinoamérica, Cosecha Roja, “el Ministerio de Seguridad eligió San Nicolás como cabecera para montar el plan sin despertar sospechas en Rosario y simuló una Cumbre de Cambio Climático y Respuesta ante la Emergencia, una forma de esconder el movimiento inusual sin despertar sospechas”.

Injerencia de Estados Unidos

El periodista rosarino apuntó directamente contra el gobierno norteamericano en los motivos por los que se llevó a cabo el megaoperativo. “Me parece que estaríamos asistiendo a un remake del mandato del imperio, que es la doctrina de seguridad ciudadana, y lo que estamos viendo es la teoría de la guerra contra el narcotráfico”  sostuvo del Frade, en relación al uso de las fuerzas de seguridad como principal herramienta para combatir a las bandas dedicadas al tráfico de drogas.

Como valor agregado a estas sospechas, señaló  la confrontación  entre el gobierno provincial y nacional que se destapó a mediados del 2012. En aquel entonces una investigación de la Policía Aeroportuaria, dependiente del Ministerio de Seguridad de Nación, acabó con la cúpula de la policía de Santa Fe tras comprobar sus vínculos con el narcotráfico.  Dichas discrepancias fueron dejadas de lado el miércoles en lo que fue un ida y vuelta de felicitaciones entre ambos poderes ejecutivos. Del Frade sostuvo que a ambos gobiernos “E.E.U.U los encuadró a partir del 6 de enero cuando el cuestionadísimo general Milani compra 35 camionetas Hummer”. En este sentido, agregó que un mes después el gobernador de Santa Fe, Antonio Bonfatti, acudió al Departamento de Estado Norteamericano para pedir ayuda en la lucha contra el narcotráfico. A partir de esa solicitud fue que arribaron a la Argentina oficiales del FBI para dar cursos especiales a las policías locales.

Es una orden del impero que se está llamando pomposamente una cooperación del gobierno federal y los gobiernos provinciales, cuando en realidad es la receta del imperio que ya se aplicó en otros lugares de América Latina y ya sabemos con qué resultados.” sostuvo del Frade.  Las palabras del periodista tienen  arraigo en los barrios de Latinoamérica copados por bandas de narcotraficantes y que fueron protagonistas de gigantescas operaciones policiales y militares. Las más recientes fueron vistas en el año 2012 con el ingreso del Batallón de Operaciones Policiales Especiales (B.O.P.E), en las favelas de Río de Janeiro. Miles de policías entraron a los barrios y se enfrentaron con los grupos dedicados al narcotráfico para tomar el control de los territorios.

Un golpe suave

Los resultados de los 89 allanamientos se resumen en la detención de 26 personas, el secuestro de 3308 dosis de cocaína, medio kilo sin fraccionar, 867 dosis de marihuana y cinco armas de fuego cortas.
En cuanto al golpe a las bandas que puede implicar el despliegue de fuerzas federales en los barrios, Carlos del Frade, no dudó en señalar que esto acabará en un “reacomodamiento de los narcotraficantes”. Específicamente el periodista se refirió a la banda “Los Monos” cuyos principales líderes están siendo investigados por la justicia federal. Del Frade señaló a su vez que los allanamientos apuntaron exclusivamente a los barrios periféricos, cuando “Los Monos” facturaban hasta principios de año 4 millones de pesos por semana que eran lavados en la ciudad, a través de distintas empresas. Y recordó la frase que le acercó una de las máximas autoridades policiales en el centro de operaciones al contemplar el mapa de Rosario con la marca de puntos rojos que significaban bunkers de droga: “es el mapa de la pobreza”.  Efectivamente, se trataba de los sectores más vulnerables de Rosario, en tanto se apreciaba la periferia de la ciudad repleta de marcas, y el centro inmutable al operativo.

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