Prisión perpetua para el policía que asesinó a Brian Hernández

Martes 3 de diciembre de 2013
Cecilia Maletti

Entrevista a Julieta Smulevich, integrante de la organización Jóvenes de Pie

La Cámara Criminal II sentenció a prisión perpetua con cumplimiento efectivo al policía Claudio Salas, por el asesinato de Brian Hernández. El chico de 14 años fue asesinado el 19 de noviembre de 2012 en la Capital neuquina. El sábado pasado, Gabriel Gutiérrez, amigo de Brian y testigo clave en el juicio fue asesinado luego de una audiencia donde declaró contra el efectivo policial, principal acusado por el crimen. Durante la mañana de hoy, familiares y vecinos de ambos jóvenes junto con organizaciones sociales realizaron movilizaciones a la espera de la audiencia.


Durante la jornada de hoy, la Cámara Criminal II dio conocer la sentencia por el crimen de Brian Hernández, de 14 años, asesinado de un balazo por el policía Claudio Salas el pasado 19 de diciembre en Neuquén. Los jueces resolvieron condenar al efectivo a prisión perpetua con condena efectiva, y consideraron que el accionar policial que terminó con la vida de Brian fue “innecesario e irracional”. Esa noche de 2012,  Salas iba junto a otros dos efectivos en un móvil de la policía provincial cuando al parecer quisieron identificar a quienes iban en la cupé pero el conductor aceleró. Salas se bajó del patrullero y disparó. El disparo entró a la altura de la luneta y le dio en la cabeza a Brian, quien murió al día siguiente.

La mamá de Brian, Elý Hernández, expresó que la condena es “por todos los chicos del oeste, por Braian y por sus amigos, hoy este policía va preso, que Salas y que ningún policía vuelva nunca más a reprimir, a matar a ningún chico del oeste neuquino ni de ninguna parte de la provincia ni del país”.

El fiscal de Cámara Pablo Vignaroli había pedido prisión perpetua para Claudio Salas, el uniformado que efectuó el disparo y al que acusó por el delito de “homicidio calificado doblemente agravado por haber sido cometido por un miembro de las fuerzas policiales abusando de su función y con violencia mediante el empleo de un arma de fuego”; la querella, por su parte, había solicitado una condena similar mientras que la defensa pidió la absolución.

De acuerdo al fallo, los jueces entendieron que, aún dando por cierta la versión de Salas, de que desde el auto le apuntaban a su compañera Mardones -hecho que no pudo ser probado en el juicio- la actuación de Salas “resultó innecesaria e irracional por cuanto contaba con otros medios menos drásticos para repelerla”. Asimismo, la jueza Florencia Martin calificó como inncesaria la acción “para neutralizar la inminente agresión a su compañera, si con ello atenta contra la vida no sólo del portador sino de los demás ocupantes del vehículo, ante la sola amenaza del agresor”.

Por su parte, el juez Fernando Zvilling, sostuvo en su voto que el Tribunal no desconocía “la conflictividad social del sector en que se produjo el hecho, al que hicieran referencia en varias oportunidades algunos testigos”. “Sin embargo” -agregó- “una cosa es la violencia entre grupos antagónicos, y otra bien diferente es pretender que esta situación pueda de algún modo justificar el uso abusivo de las armas de fuego por parte de un efectivo policial”. También, remarcó el carácter injustificado del disparo, dado que otros móviles policiales podrían haber interceptado al vehículo en fuga.“Por lo que haber efectuado un disparo una vez cesada la supuesta situación de peligro de Mardones, aparece como una maniobra irracional”, afirmó Zvilling.

El viernes 29 de noviembre Gabriel Gutiérrez había declarado como testigo en una audiencia del proceso y aportó información crucial para establecer la culpabilidad de Salas. Al día siguiente, Gabriel recibió cinco balazos en la puerta de la casa de su novia, en el barrio Almafuerte de la capital neuquina. La fiscalía interviniente, a cargo de Maximiliano Breide Obeid, caratuló el caso como “homicidio calificado” y no determinó vinculaciones con el asesinato de Brian.


A la espera de la sentencia
Durante la mañana del martes 3, a la espera de la sentencia, agrupaciones juveniles y sociales marcharon desde la Secretaría de Seguridad del Ministerio de Seguridad, ubicada en avenida Paseo Colón 553 hasta la casa de Neuquén, en Maipú 48 para que estos dos casos no queden impunes y exigiendo seguridad para la familia de Gabriel, que ha recibido amenazas en los últimos días. En paralelo, vecinos y familiares realizaban una movilización en Nequén.

En referencia a los casos de gatillo fácil que tienen lugar a nivel nacional, Julieta Smulevich, integrante de Jóvenes de Pie, aclaró que el caso de Brian es sólo uno de los que tomaron público conocimiento “esta situación se repite una vez más; este caso salió a la luz, pero es sólo uno de los casos que vemos a lo largo del país. Son casos preocupantes porque en muchos casos son pibes con pocos recursos y estas situaciones quedan impunes”, agregó. Además, Julieta afirmó que “tanto en los casos de gatillo fácil como de narcotráfico sabemos que hay complicidad de los gobiernos como de las fuerzas policiales. Esto no es un caso aislado, es un caso que se repite una vez más siempre vulnerando a los que menos tienen y siempre con la policía como culpable y con el poder político que los ampara”.

Con respecto al asesinato de Gabriel, dijo que “es un golpe duro para todos los jóvenes que queremos hacer justicia y estamos peleando por un país por igualdad y con más democracia. Estos pibes son el símbolo de lo que queremos hacer por su valentía y su confianza”, opinó Julieta.

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