Banco Nacional de Datos Genéticos: Una polémica sobre el derecho a la identidad

Jueves, 26 de septiembre de 2013

Entrevista a Julio Avicento, de HIJOS La Plata

El cruce de muestras del Banco con las del Equipo de Antropología Forense es una lucha de años de organismos de Derecho Humanos, que se concreta con la Ley sancionada en 2009. En tanto, repudian algunos artículos de la Ley que implican un “recorte al derecho a la identidad”. El domingo, en PPT, Lanata tergiversó ese reclamo, al sostener que el cruce de datos sólo era una medida electoralista del Gobierno contra Clarín, para obtener “falsos positivos” y estirar la sospecha de que los hijos de la dueña del Grupo son apropiados.

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Parte 2


El domingo pasado, en Periodismo para Todos, Lanata concluyó que el traslado del Banco Nacional de Datos Genéticos era una estrategia política, para sacar un titular diciendo que Marcela y Felipe, hijos de Ernestina Herrera de Noble, son hijos de desaparecidos, o por lo menos, para estirar el tema. El informe sostenía que el cruce de muestras del Banco de Datos Genéticos con las del Equipo de Antropología Forense (EAAF) aumentaría los márgenes de error de los estudios de ADN, lo que provocaría “falsos positivos”. Es decir, que aumentaría las posibilidades de que un estudio de como resultado que una persona tiene una filiación cercana a otra, y que en verdad no lo sea.

Para sustentar su teoría de que el Gobierno quiere usar los “falsos positivos” para lograr un “efecto político” de cara a octubre, Lanata denunció un supuesto correo electrónico entre el ministro de Ciencia y Técnica, José Lino Salvador Barañao y su secretaria: “Sintéticamente lo que quiere (por Cristina Fernández de Kirchner) es que si o si se crucen la base del Duran con el EEAF, porque si se cruza da positivo. No sé cómo vamos a hacer”.

En conversación con Rap, Julio Avicento de HIJOS La Plata aclaró: “No es una cuestión maquiavélica cruzar los datos del Banco Nacional de Datos Genéticos con el EAAF. Es un viejo reclamos de los organismos de Derechos Humanos”.

Los argumentos de Lanata son una falacia por varias cuestiones. En principio, porque el Banco, además del cruce de muestras de ADN, realiza otros estudios complementarios, de rigor, para eliminar márgenes de error. En segundo lugar, no se trata de una iniciativa del Ejecutivo Nacional. Por el contrario, el cruce de las muestras es un reclamo de años, tanto por parte de organismos de derechos humanos oficialistas como no oficialistas. “La lógica de identificación de ADN es efectivo en un 99, 9 por ciento; es uno de los aportes científicos más incontestables para descubrir crímenes para ocultar esa verdad”, sentenció Julio Avicento. Entonces, “si entramos a cuestionar ese 0,1 por ciento de error por una proyección estadística, se desacredita una de las herramientas más certeras que tenemos”.

Respecto a las sospechas sobre aumentos de “falsos positivos”, en su sitio oficial, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Tecnológica sostiene que “tales sospechas son científicamente infundadas”.

El recorte al derecho a la identidad

En 1987, las Abuelas de Plaza de Mayo lograron la creación del Banco Nacional de Datos Genéticos. No fue fácil. Recorrieron el mundo en busca de legislación y de respuestas de la ciencia a la búsqueda de sus nietos. En ese momento, precisar la identidad de una persona sin la presencia física de su padre y madre era un desafío, incluso, para la ciencia mundial. Por ley 23.511, se creó el centro científico para “obtener y almacenar información genética que facilite la determinación y esclarecimiento de conflictos relativos a la filiación”.

En 2009, una modificación a esa Ley introdujo tres cambios claves:

o El traslado del Banco del Hospital Durand, gestionado por el Ministerio de Salud y el Municipio de la Ciudad de Buenos Aires, a una sede del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva.

o Se especificó que el objeto del Banco era la identificación de todos los desaparecidos (vivos o muertos y sin consideración de edad), ocurridos por el accionar del terrorismo de Estado, hasta el 10 de diciembre de 1983.

o El cruce de muestras entre las almacenadas en el Banco y las obtenidas por el Equipo Argentino de Antropología Forense.

En agosto, organismos de Derechos Humanos no afines al Gobierno Nacional, entre ellos, HIJOS La Plata, presentaron una medida cautelar ante el Juzgado en lo Contencioso Administrativo n°1, a cargo de Ernesto Marinelli. También realizaron un abrazo simbólico al Banco, rechazando su traslado y pidiendo la inconstitucionalidad de los artículos 2 y 5 que restringen la competencia del BNDG a los casos de lesa humanidad previos al 10 de diciembre de 1983, porque excluye las causas judiciales vinculadas con desaparición forzada de personas ocurridas bajo gobiernos constitucionales. Si en 1987 la Ley del BNDG  se proponía actuar en todo caso de conflicto filial, porque el Estado debe garantizar la universalidad del derecho a la identidad, con la nueva ley se restringe a los casos de lesa humanidad.

Para los organismos, lo que hay detrás del traslado es la potencialidad de un negocio concreto con la medicina genómica. “Las personas que están a cargo del traslado del Banco, el ministro Lino Barañao y el doctor Hernán Javier Dopazo, son personas que han estado en el ámbito de la medicina internacional, concretamente en una reunión en España y que en ese encuentro se hablaba del objetivo de establecer las bases un acuerdo entre el Banco de Datos Genéticos de Argentina y el Centro de Investigación Príncipe de España, para la puesta en marcha de un Instituto Argentino-Español de medicina genómica”, explicó Julio Avicento.

Más de 3000 que buscan su identidad

Desde HIJOS La Plata afirman que les preocupan los “falsos negativos” más que los “falsos positivos”. Los “falsos negativos” son las personas que dudan de su identidad y al hacerse el test les da negativo, dado que su ADN se está comparando sólo con las muestras alojadas en el Banco. El cruce con el Equipo de Antropología Forense, que cuenta con nueve mil muestras y unas 600 identificadas, aumentaría considerablemente las posibilidades. Se trata de tres mil jóvenes, nacidos entre 1976 y 1983, que han obtenido resultados negativos en los cotejos de con el archivo de datos genéticos, y  que tienen dudas sobre su identidad.

En un comunicado, HIJOS precisaba que el EAFF identificó sólo 600 de las nueve mil muestras óseas en su poder, y que habiendo 500 casos de apropiaciones denunciados y 109 restituidos, el BNDG compara con 200 patrones familiares un universo de casi 400 casos por resolver.

Por su parte, entre las voces más fuertes que se oponen al traslado del Banco, está Chicha Mariani -ex Abuela de Plaza de Mayo que desde hace 37 años busca a su nieta Clara Anahí-, por la pérdida de confiabilidad que podría implicar la mudanza. Asimismo, trabajadores y trabajadoras del Banco temían por su estabilidad laboral.

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