Así lo expresó el escritor Gustavo Caso Rosendi, autor del libro Todos podemos ser Raymond Carver.

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Todos podemos ser Raymond Carver fue definido por su autor como un libro “que tiene humor, sueños y pensamientos expresados en un tono poético”.

“Estoy contento con este trabajo y no solo porque salió muy lindo, sino porque me sentí muy contenido en un grupo de gente joven. Y digo que fue lindo ser parte de este grupo, porque a los autores linyeras, como nosotros, nos faltaba tener contacto con las nuevas generaciones. Y gracias a Carlos Aprea, logramos encontrarnos con esos chicos que no nos conocían”, contó sobre la relación que entabló con quienes dirigen la editorial independiente, militante y popular platense Pixel.

Al momento de repasar cómo se fue armando este nuevo trabajo, el poeta relató a Cacodelphia que -generalmente- no escribe libros: “escribo un poema y luego otro y así se fueron juntando más de mil poesías, que luego de un extenso laburo de decantación, formaron este librito de algo más de cien páginas”, describió sobre el libro ilustrado por Juan Grenno.

Sobre el contenido de los poemas que integran Todos podemos ser Raymond Carver, contó que se trata “de un libro más heterogéneo, que tiene humor, sueños, pensamientos, y hay un tono poético en la prosa, no solo son poemas”.

“En algún momento me pregunte por qué tengo que estar siempre tan rígido en la creación y por qué todos mis libros tienen que tener una unidad. Y aunque a éste libro el tono de los poemas les da una cierta unidad, se trata de un trabajo totalmente distinto a los anteriores. Generalmente soy bastante negro, oscuro y duro para escribir y en este libro me solté un poco más y así aparecieron otros humores y otros tonos”, dijo.

“Llega un momento donde me doy cuenta que al poema no le encuentro la vuelta y lo elimino totalmente, porque sé que en algún momento volverá. Ya que generalmente uno siempre esta escribiendo un mismo poema o por lo menos siento que siempre estoy buscando ese poema que nunca voy a terminar de escribir”, contó sobre la manera de encarar la poesía. Y en ese sentido aseguró “me considero poeta, pero no ando por la vida presentándome como tal. Es cierto que cuando escribo, me asumo como poeta, porque si algo elegí en mi vida, es ser poeta”.

Gustavo Caso Rosendi nació en Esquel en 1962. Reside en la ciudad de La Plata donde publico “Elegía común” (1987); “Bufón fúnebre” (Buenos Aires, último reino, 1995), “Soldados” (Buenos Aires, Ministerio de Educación de la Nación, 2009 y Editorial último Recurso, 2016) y Lucía sin luz” (Ediciones El Mono Armado, 2016).

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