Braian Mogica: “Nunca pudo ser una legítima defensa”

FB Familia de Braian

Braian tenía tenía 16 años cuando el policía bonaerense Gabriel Benjamín Yuguet lo mató de un tiro por la espalda, el 19 de noviembre de 2013. A casi un año, recién la semana pasada se le tomó declaración pero se negó a hablar. El único responsable está imputado, pero por homicidio en legítima defensa. Dante Miño, abogado de la familia del joven, señaló que la fiscalía cree la versión de que fue un enfrentamiento, pese a que el joven cayó muerto abatido por la espalda.

Según la versión del policía Gabriel Yuguet –quien cumplía funciones en la división de custodia del gobernador, Daniel Scioli- el 19 de noviembre de 2013, en la intersección de las calles 530 y 132, cuatro chicos en dos motos intentaron robarle amenazándolo con un cuchillo. Ante la situación, desenfundó su arma 9 milímetros y disparó para defenderse. Pero según las pericias, Braian “Toty” Mogica cayó muerto por un disparo que lo atravesó desde la espalda y que hirió a su amigo, Alejandro Villalba. “Brasain se estaba yendo en la moto cuando cae muerto al piso”, sostuvo el abogado de la familia, Dante Miño, en comunicación con Radio Futura, descartando que se trate de un caso de exceso de la legítima defensa, tal como sostiene el policía y la fiscalía.

“Suponiendo que en algún momento, Braian lo haya amenazado con un cuchillo, en el momento en que él saca la 9 milímetros del bolso cambia quién es el agresor y quién es el agredido. Con un cuchillo contra una 9 milímetros con once balas es claro quién es el agresor y quién es el agredido”, destacó el abogado, secretario de Derechos Humanos del Movimiento Evita.

El zorro cuida a la gallina

A casi un año del hecho, recién a mediados de octubre llamaron a declarar al único señalado por la muerte de Braaian. Sin embargo, se negó a ampliar su versión de lo sucedido. “En nuestra opinión esto pasa porque no tiene nada para decir para mejorar su situación”, dijo el abogado. La causa está a cargo del juez de Garantías, Juan Pablo Massi, y del fiscal, Tomás Morán, quien sostiene la versión del policía de “exceso de legítima defensa”. Así, Yuguet sólo está imputado con esa figura penal.

“La fiscalía le cree a Yuguet cuando dice que él se defendió y que se excedió en esa defensa. Nosotros decimos que no fue legítima defensa porque Braian ya se estaba yendo, estaba a muchos metros, había visto el arma y  ahí recibe el tiro”, declaró Miño. “Si nosotros quisiéramos explicarle esto a un estudiante de primer año de Derecho sería imposible que lo entienda, es sentido común, no hay que ser abogado para darse cuenta que no hay legítima defensa”, subrayó.

Además de dejar al policía en libertad, la justicia platense imputó al amigo de Braian, también herido por Yuguet, por tentativa de robo. Tras pasar por una institución de menores, le otorgaron el beneficio de prisión domiciliaria por haber recibido quemaduras durante su encierro.

Por su parte, Dante Miño hizo hincapié en la responsabilidad de los fiscales y del juez por la impunidad que beneficia al policía responsable del hecho. Así, ante la denuncia efectuada por el ex Defensor Juvenil, Julián Axat, de que la misma policía llevaba adelante la investigación, opinó que “la policía según la ley tiene dos funciones esenciales: la prevención de la seguridad y la de auxiliar a la justicia en las investigaciones. Esto en teoría, pero en la práctica la policía mete mano en la investigación, sin embargo, quien dirige la investigación es el fiscal”. Entonces, “es como poner al zorro a cuidar la gallina, porque es la misma policía bonaerense sospechada de excesos, en este caso un homicidio, agravado por ser un funcionario público, quien es juez y parte”, agregó.

Rutinas bonaerenses

El crimen de Braian se suma a la lista de casos de menores asesinados con participación policial. A mediados de 2013, Julián Axat, ex Defensor de Menores y actual  coordinador del programa de Acceso Comunitario a la Justicia (ATAJO) realizó una presentación ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense denunciando que, entre junio de 2012 y julio de 2013, seis jóvenes, de barrios pobres, con antecedentes penales y alta vulnerabilidad social, fueron asesinado en el marco de hechos confusos, con participación policial.

Se refería a los casos de Rodrigo Simonetti, de 11 años; de Maximiliano De León, de 14; Franco Quintana, de 16; Rubén Omar Cigarán, de 17; y de Vladimir Matías Garay, de 16 años. En la presentación, apuntó a las responsabilidades judiciales, que llevar adelante causas de “bajo o nulo estándar investigativo”  dejarían “el clima propicio para la eliminación social”, así como a las instituciones de Niñez y Adolescencia, por presunto abandono de persona.  En tanto, Dante Miño, abogado de la familia de Braian, afirmó que la causa por la muerte del joven de 16 años podría elevarse a juicio durante el primer semestre de 2015.

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