La Tribu es una de las radios comunitarias pioneras de Argentina, no sólo por haber surgido en 1989 sino también por proponer una estética creativa y crecer en la búsqueda por construir colectivamente con otras emisoras y organizaciones. “Acostumbrarse es morir” sostiene este proyecto que cumple un cuarto de siglo.


Este aniversario invita a mirar atrás, ver qué se hizo, pero también festejar y  proyectar: “Nuestro objetivo es construir formas de vida mejores para los que forman parte del colectivo y para los que escuchan la radio o se acercan al espacio o participan de algún modo en esta organización”, contó Rafael López Binaghi de La Tribu, en comunicación con Rap. El proyecto de La Tribu -que funciona en el barrio porteño de Almagro- abarca, además, un centro de producción y capacitación y emprendimientos como un bar y una editorial.

En un principio, La Tribu se planteó como resistencia frente a un discurso hegemónico, en otro momento buscaba generar nuevas experiencias. Hoy, ¿en qué etapa ubicarías al colectivo?
-Hoy estamos parados en un lugar en el que todo el tiempo se nos insta a responder de qué lado estamos, cuán grises somos, o cuán negro o cuán blancos, y todo el tiempo tratamos de pregonar una visión propia que surge de las reflexiones que se hacen al interior del colectivo y que compartimos con otras organizaciones. Al mismo tiempo, asumimos el compromiso con la lucha para que empiece hacerse realidad lo que hemos conseguido en la letra grande de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (LSCA). Para que eso se haga derechos para las radios todavía sigue siendo imprescindible encontrarse, trabajar en conjunto y proponer soluciones a los conflictos que esa Ley tiene que resolver.

¿Creés que hoy la LSCA está a la vanguardia de la gestión de los medios?
-Totalmente. Nosotros tratamos de acompañar el reclamo y de trabajar en conjunto, si tiene que ser las autoridades con las autoridades, si tiene que ser con las redes de medios con las redes, con el actor que se tenga dialogar para hacer cumplir esas cuestiones puestas en la ley, como el reconocimiento y la posibilidad de obtener una licencia, que en zonas de conflicto como Buenos Aires o La Plata todavía no se reconocen. Más allá que en el último tiempo se ha avanzado, a cinco años de aprobada la ley el Estado está en deuda. Eso nos lleva a juntarnos, nosotros participamos de la Asociación Mundial de Radios Comunitarias pero estamos en diálogo con la Red Nacional de Medios Alternativos, con el Foro Argentino de Radios Comunitarias y todos los actores de la comunicación.

¿Creés que hay un retroceso en el sector de medios comunitarios o sociales?
-En el 2000 y después de aprobarse la LSCA, hubo una eclosión de nuevos medios, lo que no significa que estemos en una mejor situación. Muchas veces hace falta recordar, a la izquierda organizada en partidos, pero también a las organizaciones populares, que muchas veces terminan apoyándose en este tipo de medios, que estos pueden ser órganos de discusión del cambio social y que su apoyo es necesario para que los medios subsistan en la autonomía que tienen que tener para sostener lo que ellos proponen, desde la credibilidad, y la confianza. El sector tiene el desafío de construir una autonomía del Estado y del mercado, que le permita hacerse sostenibles a lo largo del tiempo. Para eso necesitamos del trabajo en red. Esa es una enseñanza de estos 25 años.

Sin aire no hay fuego. El video de La Tribu en su 25° aniversario

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